De boca en boca y #Satirita

Quién es Susana Cereijo, ama y señora de Península Valdés. Los prestadores critican al ministro Lapenna, con ironía incluida. Otro propietario puso candado en un camino público, ahora en Piedra Parada. Y más.

Cereijo en las arenas de su campo en Valdés.
10 ENE 2026 - 13:21 | Actualizado 11 ENE 2026 - 21:30

Hay familias que se cuentan desde el linaje productivo y hay familias que se cuentan desde la figura que manda. En el caso de los Ferro, la historia oficial habla de pioneros piamonteses, sal, ovejas merino, exportaciones millonarias en dólares durante décadas y 101.000 hectáreas certificadas de campos.

Pero en Península Valdés, entre quienes conocen la trama por dentro, la verdadera autoridad tiene nombre y apellido: Susana Cereijo. Matriarca, viuda, guardiana del patrimonio familiar y presencia temida aun en ausencia. Nadie la llama por su nombre, ni siquiera cuando la mencionan de lejos: para todos, simplemente, es “la señora”.

Después de años de bajo perfil, Cereijo se instaló en los últimos días en la agenda pública de Chubut porque muchos de los que por años callaron prudentemente, ahora la pusieron en el tapete como la responsable de impedir el acceso a los miradores de la Península, un negocio legal que decenas de prestadores turísticos explotan con el amparo del Estado provincial. Peor aún: la acusan de haberles pedido 7.000 dólares mensuales para dejarlos ingresar a su campo con los miles de turistas -casi todos extranjeros- que pagan cifras onerosas para acercarse a la naturaleza.

"La señora", como se la conoce, con uno de sus perros y el Golfo Nuevo de fondo.

El relato de los Ferro de Península Valdés arranca un siglo antes de que ella apareciera en escena, con Alessandro Ferro —“Don Alejandro”, para los criollos de aquellos años— llegando a ese territorio inexplorado desde el Piamonte en 1888. El italiano comenzó explotando sal para abastecer a los saladeros que exportaban carne a Europa. Con otros socios empujó la construcción del Ferrocarril de Península Valdés para transportar la producción hasta Puerto Pirámides. El ramal duró quince años, pero dejó algo más importante: población, actividad económica y el germen de una región.

Después vino la lana. El patriarca pobló campos con ovejas bajadas desde Carmen de Patagones bautizó su estancia “La Adela” en honor a su esposa y apostó fuerte por la raza merino con compras en Australia desde 1927.

Tras su muerte, en 1936, el proyecto siguió perfeccionándose de la mano de su hijo Emiliano Eugenio y décadas después fue el nieto del fundador, Emilio Jorge, quien terminaría de cerrar el círculo exportador hacia Europa, China e India, convirtiéndose en la rara excepción patagónica que no se achicó con el país, sino que salió a vender al mundo.

Emilio Jorge Ferro, fallecido en 2020 y heredero del linaje ganadero.


Pero nada de todo eso explica cómo una mujer que no pisa tan seguido la Península puede seguir generando silencio cuando llega o respeto cuando se la nombra. Lo que explica el poder real es otra cosa: Susana Cereijo no sólo fue la esposa de Emilio Jorge —el último ganadero “hecho y derecho” de la saga— sino la administradora invisible del legado tras su muerte en 2020.

En un ecosistema dominado históricamente por hombres, ella quedó al frente sin necesidad de asambleas ni discursos. Simplemente porque nadie imaginó que pudiera ser de otra forma.

El cúmulo de estancias que ocupan la Penínusla.

De la unión entre Susana y Emilio Jorge nacieron seis hijos: Emilio, Santiago, Silvestre, Laura, Florencia y Alejandro. Hoy, Estancias Ferro S.A. produce entre 150 y 200 toneladas de lana sucia por año, exporta casi todo y distribuye sus majadas entre Chubut, Buenos Aires y Río Negro.

El sello empresarial es masculino, europeo, productivo, exportador. Pero la marca política y simbólica es femenina. En un siglo de pioneros, dueños, ingenieros agrónomos y genetistas, la figura que condensa el respeto ajeno y también algo de temor —dos variables claves en la Patagonia— es Cereijo. Su poder es tan comentado como su silencio.

Tras la andanada de críticas y la dura acusación de que “la señora” les quiso cobrar 7.000 dólares mensuales a los prestadores turísticos de la zona, nada se ha escuchado o leído del lado de los Ferro-Cereijo. Se estima que por estas horas estarían preparando una respuesta que explique la situación o, al menos, equilibre los tantos.

De la lana a los pingos

El Ferro más conocido en la zona de Península Valdés es Alejandro, el menor de la familia, que si bien tiene perfil bajo suele tentarse con fotos en redes sociales que lo muestran con sombrero y montado a alguno de sus caballos metido dentro de las aguas del Golfo.

De hecho, en agosto de 2024, la Provincia del Chubut le aprobó a Alejandro un servicio de cabalgatas denominado “AF Experience” en el Área Natural Protegida Península Valdés, a través de una resolución del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas.

La rúbrica de aquel documento incluyó una foto en la que Ferro se muestra sonriente junto al ministro de Turismo y Áreas Protegidas, Diego Lapenna, y la subsecretaria de Conservación y Áreas Protegidas, Nadia Bravo.

Click. Lapenna, Bravo y Ferro.

“El circuito de cabalgatas propuesto permite recorrer la zona aledaña a Puerto Pirámides, denominada Cerro Olazábal, ubicada dentro de la Estancia La Adela, el cual recibió la asistencia técnica y evaluación por parte de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas”, señaló un parte oficial en aquella ocasión.

“Esta nueva experiencia turística permitirá acceder a vistas panorámicas únicas desde una actividad diferente, como en este caso son las cabalgatas, similar a lo que puede apreciarse desde los miradores naturales que se encuentran en los acantilados costeros de Península Valdés”, concluía la gacetilla oficial.

Duros con Lapenna

La polémica por el cierre de miradores que realizó la familia Ferro causó mucho enojo entre los prestadores turísticos de Puerto Madryn.

Uno de ellos, Fernando Romeo, reconocido y respetado en el ambiente del turismo, salió con los tapones de punta contra el Estado provincial. En una rueda con la prensa, Romeo le apuntó especialmente al ministro de Turismo, Diego Lapenna, a quien acusó de “no saber nada” del sector y de haber conocido Península Valdés hace poco tiempo.

“El ministro Lapenna está pintado”, disparó Romeo. Y no quedó ahí: “Lapenna es un cervecero que no sabe nada de turismo, no entiende nada. Es más -ironizó-, si le pica la cabeza, seguro se rasca el culo”.

Como decía el Coco Basile, “hay que cerrar el estadio.”

Por si quedan dudas, Romeo dijo lo que dijo ante varios periodistas que lo consultaron y todo quedó plasmado en un video.

Piedra Cerrada

Por una medida cautelar, la Justicia de Chubut ordenó la apertura de un camino vecinal en Piedra Parada, un área natural ubicada entre los departamentos Languiñeo y Cushamen, en cercanías a la localidad de Gualjaina.

El Juzgado Único de Primera Instancia de la Circunscripción Judicial del Noroeste del Chubut, a cargo de Guillermo Gregorio, dispuso como medida cautelar la apertura inmediata de un camino vecinal ubicado dentro del Área Natural Protegida Provincial Piedra Parada, con el objetivo de garantizar el libre tránsito mientras se tramita el proceso judicial de fondo.

Una tranquera con candado sobre un camino público.

La orden fue dictada en el marco de la causa “Goñi, Ana Rosa y otros c/Álvarez, Guillermo Daniel y otra s/Acción meramente declarativa” (Expte. N.º 621/25) y se instrumenta a través de un mandamiento de constatación que autoriza a la jueza de Paz de Gualjaina a constituirse en el lugar, remover candados y obstáculos, y requerir —de ser necesario— auxilio de la fuerza pública.

Desde el Juzgado se aclaró que la decisión no constituye un fallo definitivo, sino “una medida cautelar de carácter preventivo”, destinada a evitar perjuicios actuales o de difícil reparación mientras se sustancia el expediente principal.

El camino en cuestión se encuentra identificado en la Mensura Nº 37947 (Expte. 579-24), aprobada por la Dirección General de Catastro e Información Territorial, y reviste el carácter de camino vecinal de uso público, circunstancia que motivó la intervención judicial ante el cierre del mismo mediante tranqueras y candados.

Alambrado en Piedra Parada. Un juez mandó a abrir candados.

La resolución también ordena a los demandados abstenerse de volver a obstaculizar el tránsito, bajo apercibimiento de dar intervención al Ministerio Público Fiscal.

Se ve que no sólo en Península Valdés algunos propietarios de la tierra se creen con derechos feudales.

“Mac Karthy panqueque”

La posible llegada de César Gustavo Mac Karthy al Gobierno de Nacho Torres es un rumor que empezó a correr en los últimos días y nadie salió a desmentir. Que el exintendente de Trelew y exvicegobernador se sume al Gobierno provincial sorprende pero no tanto: su esposa, Florencia Papaiani, ya es ministra de Familia.

Lo que si hace el rumor es desordenar -un poco más- el álbum de figuritas políticas en Chubut. Mac Karthy desembarcaría como nuevo secretario de Trabajo, en lugar de Nicolás Zárate, el dirigente gremial de los mercantiles de Puerto Madryn, protegido del fiscal de Estado, Andrés Meiszner. }

Algunos creen ver detrás de rumor alguna operación cruzada nacida entre algunos funcionarios que están enfrentado a Meiszner. Chi lo sa.

La cuestión es que el avispero volvió a levantarse y las críticas desde el peronismo aparecieron con una velocidad y acidez inusitada.

Uno de los primeros en reaccionar fue el exfuncionario municipal y ladero del diputado nacional Juan Pablo Luque, Christian Blotta, que desde sus redes decidió prescindir de los matices. Apuntó al historial del dirigente trelewense y lo acusó de cambiar de espacio según la estación del año y las oportunidades laborales: “Lloró y lloró hasta que lo logró, jajajaja. El panqueque ya está adentro del gobierno del PRO. No le queda color político para seguir viviendo de la política, que quede todo en familia”, expresó, con la delicadeza que lo caracteriza.

Blotta amplió su repertorio citando declaraciones pasadas del propio Mac Karthy sobre conceptos como “ética” y “dignidad” en la función pública, términos que —por lo visto— resultan multiuso. “Lo bueno es que habla de ética y dignidad”, chicaneó, en tono pedagógico.

Enemigos íntimos. Mac Karthy y Blotta.

El nombramiento del histórico dirigente peronista de Trelew dentro de un Gabinete conducido por un gobernador del PRO y algunas fichas radicales reavivó las teorías sobre el pragmatismo político local. Para el oficialismo, la movida demuestra amplitud. Para el resto, confirma que en Chubut los límites ideológicos son más flexibles que un elástico nuevo.

Mac Karthy, mientras tanto, optó por el silencio. Una estrategia comunicacional clásica en su estilo de hacer política.

¿Renuncia en el Ente Regulador?

Javier Esteves es un licenciado en Administración oriundo de Puerto Madryn que en mayo del año pasado fue designado como interventor del Ente Provincial Regulador de Servicios Públicos de Chubut (EPRESP).

Aunque con perfil bajo, le dio una impronta personal a su gestión y se ganó el respeto de los pocos empleados que tiene el área.
Sin embargo, el rumor es que en las últimas horas habría presentado la renuncia ante la falta de apoyo y de políticas desde el Gobierno provincial.

Las últimas resoluciones que firmó son de principios de diciembre de 2025. Por ahora, la renuncia formal de Esteves no ha sido anunciada ni divulgada por algún instrumento legal.

Esteves, del EPRESP.

Duros con Ripa

“No se puede ser tan vendido que falta de hombría, por Dios, ni principios tiene”. La dura frase se leyó en un chat de dirigentes y militantes peronistas de Chubut, que podrían hacer mención a muchos “compañeros” que decidieron ser parte de gobiernos ajenos por completo al peronismo.

Pero en este caso, se trató de una de las tantas críticas que recibió el ¿peronista? de Esquel Juan Ripa, quien ya venía desempeñándose como secretario de Espacios Públicos y Gestión Ambiental de la gestión de Matías Taccetta, y en los últimos días asumió la Secretaría General de Intendencia, en reemplazo de Gustavo Simieli.

Ripa y Taccetta. Críticas desde el peronismo.

Al parecer, a “Juancito” le recordaron en ese grupo de militantes peronistas que ya no lo consideran un “compañero.”

Seres despreciables

Desde hace una semana que los incendios en la Cordillera de Chubut no dan tregua, dejando sin descanso a brigadistas y bomberos voluntarios que luchan contra las llamas.

Todos colaboran con lo que pueden, pero no faltan los que aprovechan el momento para lograr un beneficio personal.

A principios de la semana pasada, cuando la dotación de bomberos voluntarios de El Hoyo regresaba de la zona de Puerto Patriada en horas de la madrugada, uno de ellos descendió del móvil en la zona conocida como “Subida de Beni”. Al regresar a la unidad descubrió que le habían sustraído el casco forestal, elemento de trabajo fundamental para su seguridad personal.

Indignante es poco.

La última miseria humana: robarle el casco a un bombero.

La otra cara

El pueblo argentino es solidario por naturaleza y la tragedia ambiental que está pasando en Cordillera lo vuelve a demostrar. Son enormes las donaciones que se reciben desde distintos puntos y voluntarios que se acercan, inclusive desde otras provincias.

Entre los gestos de ayuda que se repiten, anónimos y sin difusión, encontramos este aporte que para una institución como son los Bomberos Voluntarios de Epuyén representó todo.

El cuartel tenía uno de sus camiones fuera de servicio por una avería mecánica. Faltaba una correa, simple pero fundamental. Finalmente, la pieza fue aportada por un particular y la Brigada Forestal Cóndor colaboró acercándolo hasta el destacamento.

No todo está perdido.

Una simple correa, un gran gesto.

#Satirita, por Descartes


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Cereijo en las arenas de su campo en Valdés.
10 ENE 2026 - 13:21

Hay familias que se cuentan desde el linaje productivo y hay familias que se cuentan desde la figura que manda. En el caso de los Ferro, la historia oficial habla de pioneros piamonteses, sal, ovejas merino, exportaciones millonarias en dólares durante décadas y 101.000 hectáreas certificadas de campos.

Pero en Península Valdés, entre quienes conocen la trama por dentro, la verdadera autoridad tiene nombre y apellido: Susana Cereijo. Matriarca, viuda, guardiana del patrimonio familiar y presencia temida aun en ausencia. Nadie la llama por su nombre, ni siquiera cuando la mencionan de lejos: para todos, simplemente, es “la señora”.

Después de años de bajo perfil, Cereijo se instaló en los últimos días en la agenda pública de Chubut porque muchos de los que por años callaron prudentemente, ahora la pusieron en el tapete como la responsable de impedir el acceso a los miradores de la Península, un negocio legal que decenas de prestadores turísticos explotan con el amparo del Estado provincial. Peor aún: la acusan de haberles pedido 7.000 dólares mensuales para dejarlos ingresar a su campo con los miles de turistas -casi todos extranjeros- que pagan cifras onerosas para acercarse a la naturaleza.

"La señora", como se la conoce, con uno de sus perros y el Golfo Nuevo de fondo.

El relato de los Ferro de Península Valdés arranca un siglo antes de que ella apareciera en escena, con Alessandro Ferro —“Don Alejandro”, para los criollos de aquellos años— llegando a ese territorio inexplorado desde el Piamonte en 1888. El italiano comenzó explotando sal para abastecer a los saladeros que exportaban carne a Europa. Con otros socios empujó la construcción del Ferrocarril de Península Valdés para transportar la producción hasta Puerto Pirámides. El ramal duró quince años, pero dejó algo más importante: población, actividad económica y el germen de una región.

Después vino la lana. El patriarca pobló campos con ovejas bajadas desde Carmen de Patagones bautizó su estancia “La Adela” en honor a su esposa y apostó fuerte por la raza merino con compras en Australia desde 1927.

Tras su muerte, en 1936, el proyecto siguió perfeccionándose de la mano de su hijo Emiliano Eugenio y décadas después fue el nieto del fundador, Emilio Jorge, quien terminaría de cerrar el círculo exportador hacia Europa, China e India, convirtiéndose en la rara excepción patagónica que no se achicó con el país, sino que salió a vender al mundo.

Emilio Jorge Ferro, fallecido en 2020 y heredero del linaje ganadero.


Pero nada de todo eso explica cómo una mujer que no pisa tan seguido la Península puede seguir generando silencio cuando llega o respeto cuando se la nombra. Lo que explica el poder real es otra cosa: Susana Cereijo no sólo fue la esposa de Emilio Jorge —el último ganadero “hecho y derecho” de la saga— sino la administradora invisible del legado tras su muerte en 2020.

En un ecosistema dominado históricamente por hombres, ella quedó al frente sin necesidad de asambleas ni discursos. Simplemente porque nadie imaginó que pudiera ser de otra forma.

El cúmulo de estancias que ocupan la Penínusla.

De la unión entre Susana y Emilio Jorge nacieron seis hijos: Emilio, Santiago, Silvestre, Laura, Florencia y Alejandro. Hoy, Estancias Ferro S.A. produce entre 150 y 200 toneladas de lana sucia por año, exporta casi todo y distribuye sus majadas entre Chubut, Buenos Aires y Río Negro.

El sello empresarial es masculino, europeo, productivo, exportador. Pero la marca política y simbólica es femenina. En un siglo de pioneros, dueños, ingenieros agrónomos y genetistas, la figura que condensa el respeto ajeno y también algo de temor —dos variables claves en la Patagonia— es Cereijo. Su poder es tan comentado como su silencio.

Tras la andanada de críticas y la dura acusación de que “la señora” les quiso cobrar 7.000 dólares mensuales a los prestadores turísticos de la zona, nada se ha escuchado o leído del lado de los Ferro-Cereijo. Se estima que por estas horas estarían preparando una respuesta que explique la situación o, al menos, equilibre los tantos.

De la lana a los pingos

El Ferro más conocido en la zona de Península Valdés es Alejandro, el menor de la familia, que si bien tiene perfil bajo suele tentarse con fotos en redes sociales que lo muestran con sombrero y montado a alguno de sus caballos metido dentro de las aguas del Golfo.

De hecho, en agosto de 2024, la Provincia del Chubut le aprobó a Alejandro un servicio de cabalgatas denominado “AF Experience” en el Área Natural Protegida Península Valdés, a través de una resolución del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas.

La rúbrica de aquel documento incluyó una foto en la que Ferro se muestra sonriente junto al ministro de Turismo y Áreas Protegidas, Diego Lapenna, y la subsecretaria de Conservación y Áreas Protegidas, Nadia Bravo.

Click. Lapenna, Bravo y Ferro.

“El circuito de cabalgatas propuesto permite recorrer la zona aledaña a Puerto Pirámides, denominada Cerro Olazábal, ubicada dentro de la Estancia La Adela, el cual recibió la asistencia técnica y evaluación por parte de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas”, señaló un parte oficial en aquella ocasión.

“Esta nueva experiencia turística permitirá acceder a vistas panorámicas únicas desde una actividad diferente, como en este caso son las cabalgatas, similar a lo que puede apreciarse desde los miradores naturales que se encuentran en los acantilados costeros de Península Valdés”, concluía la gacetilla oficial.

Duros con Lapenna

La polémica por el cierre de miradores que realizó la familia Ferro causó mucho enojo entre los prestadores turísticos de Puerto Madryn.

Uno de ellos, Fernando Romeo, reconocido y respetado en el ambiente del turismo, salió con los tapones de punta contra el Estado provincial. En una rueda con la prensa, Romeo le apuntó especialmente al ministro de Turismo, Diego Lapenna, a quien acusó de “no saber nada” del sector y de haber conocido Península Valdés hace poco tiempo.

“El ministro Lapenna está pintado”, disparó Romeo. Y no quedó ahí: “Lapenna es un cervecero que no sabe nada de turismo, no entiende nada. Es más -ironizó-, si le pica la cabeza, seguro se rasca el culo”.

Como decía el Coco Basile, “hay que cerrar el estadio.”

Por si quedan dudas, Romeo dijo lo que dijo ante varios periodistas que lo consultaron y todo quedó plasmado en un video.

Piedra Cerrada

Por una medida cautelar, la Justicia de Chubut ordenó la apertura de un camino vecinal en Piedra Parada, un área natural ubicada entre los departamentos Languiñeo y Cushamen, en cercanías a la localidad de Gualjaina.

El Juzgado Único de Primera Instancia de la Circunscripción Judicial del Noroeste del Chubut, a cargo de Guillermo Gregorio, dispuso como medida cautelar la apertura inmediata de un camino vecinal ubicado dentro del Área Natural Protegida Provincial Piedra Parada, con el objetivo de garantizar el libre tránsito mientras se tramita el proceso judicial de fondo.

Una tranquera con candado sobre un camino público.

La orden fue dictada en el marco de la causa “Goñi, Ana Rosa y otros c/Álvarez, Guillermo Daniel y otra s/Acción meramente declarativa” (Expte. N.º 621/25) y se instrumenta a través de un mandamiento de constatación que autoriza a la jueza de Paz de Gualjaina a constituirse en el lugar, remover candados y obstáculos, y requerir —de ser necesario— auxilio de la fuerza pública.

Desde el Juzgado se aclaró que la decisión no constituye un fallo definitivo, sino “una medida cautelar de carácter preventivo”, destinada a evitar perjuicios actuales o de difícil reparación mientras se sustancia el expediente principal.

El camino en cuestión se encuentra identificado en la Mensura Nº 37947 (Expte. 579-24), aprobada por la Dirección General de Catastro e Información Territorial, y reviste el carácter de camino vecinal de uso público, circunstancia que motivó la intervención judicial ante el cierre del mismo mediante tranqueras y candados.

Alambrado en Piedra Parada. Un juez mandó a abrir candados.

La resolución también ordena a los demandados abstenerse de volver a obstaculizar el tránsito, bajo apercibimiento de dar intervención al Ministerio Público Fiscal.

Se ve que no sólo en Península Valdés algunos propietarios de la tierra se creen con derechos feudales.

“Mac Karthy panqueque”

La posible llegada de César Gustavo Mac Karthy al Gobierno de Nacho Torres es un rumor que empezó a correr en los últimos días y nadie salió a desmentir. Que el exintendente de Trelew y exvicegobernador se sume al Gobierno provincial sorprende pero no tanto: su esposa, Florencia Papaiani, ya es ministra de Familia.

Lo que si hace el rumor es desordenar -un poco más- el álbum de figuritas políticas en Chubut. Mac Karthy desembarcaría como nuevo secretario de Trabajo, en lugar de Nicolás Zárate, el dirigente gremial de los mercantiles de Puerto Madryn, protegido del fiscal de Estado, Andrés Meiszner. }

Algunos creen ver detrás de rumor alguna operación cruzada nacida entre algunos funcionarios que están enfrentado a Meiszner. Chi lo sa.

La cuestión es que el avispero volvió a levantarse y las críticas desde el peronismo aparecieron con una velocidad y acidez inusitada.

Uno de los primeros en reaccionar fue el exfuncionario municipal y ladero del diputado nacional Juan Pablo Luque, Christian Blotta, que desde sus redes decidió prescindir de los matices. Apuntó al historial del dirigente trelewense y lo acusó de cambiar de espacio según la estación del año y las oportunidades laborales: “Lloró y lloró hasta que lo logró, jajajaja. El panqueque ya está adentro del gobierno del PRO. No le queda color político para seguir viviendo de la política, que quede todo en familia”, expresó, con la delicadeza que lo caracteriza.

Blotta amplió su repertorio citando declaraciones pasadas del propio Mac Karthy sobre conceptos como “ética” y “dignidad” en la función pública, términos que —por lo visto— resultan multiuso. “Lo bueno es que habla de ética y dignidad”, chicaneó, en tono pedagógico.

Enemigos íntimos. Mac Karthy y Blotta.

El nombramiento del histórico dirigente peronista de Trelew dentro de un Gabinete conducido por un gobernador del PRO y algunas fichas radicales reavivó las teorías sobre el pragmatismo político local. Para el oficialismo, la movida demuestra amplitud. Para el resto, confirma que en Chubut los límites ideológicos son más flexibles que un elástico nuevo.

Mac Karthy, mientras tanto, optó por el silencio. Una estrategia comunicacional clásica en su estilo de hacer política.

¿Renuncia en el Ente Regulador?

Javier Esteves es un licenciado en Administración oriundo de Puerto Madryn que en mayo del año pasado fue designado como interventor del Ente Provincial Regulador de Servicios Públicos de Chubut (EPRESP).

Aunque con perfil bajo, le dio una impronta personal a su gestión y se ganó el respeto de los pocos empleados que tiene el área.
Sin embargo, el rumor es que en las últimas horas habría presentado la renuncia ante la falta de apoyo y de políticas desde el Gobierno provincial.

Las últimas resoluciones que firmó son de principios de diciembre de 2025. Por ahora, la renuncia formal de Esteves no ha sido anunciada ni divulgada por algún instrumento legal.

Esteves, del EPRESP.

Duros con Ripa

“No se puede ser tan vendido que falta de hombría, por Dios, ni principios tiene”. La dura frase se leyó en un chat de dirigentes y militantes peronistas de Chubut, que podrían hacer mención a muchos “compañeros” que decidieron ser parte de gobiernos ajenos por completo al peronismo.

Pero en este caso, se trató de una de las tantas críticas que recibió el ¿peronista? de Esquel Juan Ripa, quien ya venía desempeñándose como secretario de Espacios Públicos y Gestión Ambiental de la gestión de Matías Taccetta, y en los últimos días asumió la Secretaría General de Intendencia, en reemplazo de Gustavo Simieli.

Ripa y Taccetta. Críticas desde el peronismo.

Al parecer, a “Juancito” le recordaron en ese grupo de militantes peronistas que ya no lo consideran un “compañero.”

Seres despreciables

Desde hace una semana que los incendios en la Cordillera de Chubut no dan tregua, dejando sin descanso a brigadistas y bomberos voluntarios que luchan contra las llamas.

Todos colaboran con lo que pueden, pero no faltan los que aprovechan el momento para lograr un beneficio personal.

A principios de la semana pasada, cuando la dotación de bomberos voluntarios de El Hoyo regresaba de la zona de Puerto Patriada en horas de la madrugada, uno de ellos descendió del móvil en la zona conocida como “Subida de Beni”. Al regresar a la unidad descubrió que le habían sustraído el casco forestal, elemento de trabajo fundamental para su seguridad personal.

Indignante es poco.

La última miseria humana: robarle el casco a un bombero.

La otra cara

El pueblo argentino es solidario por naturaleza y la tragedia ambiental que está pasando en Cordillera lo vuelve a demostrar. Son enormes las donaciones que se reciben desde distintos puntos y voluntarios que se acercan, inclusive desde otras provincias.

Entre los gestos de ayuda que se repiten, anónimos y sin difusión, encontramos este aporte que para una institución como son los Bomberos Voluntarios de Epuyén representó todo.

El cuartel tenía uno de sus camiones fuera de servicio por una avería mecánica. Faltaba una correa, simple pero fundamental. Finalmente, la pieza fue aportada por un particular y la Brigada Forestal Cóndor colaboró acercándolo hasta el destacamento.

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