Se reunieron en la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Turismo del Oeste del Chubut, representantes de todas las panaderías de Esquel, para evaluar la situación que se presenta con los mayores costos de producción y un menor stock de harina. En ese marco se acordó un precio de 24 pesos para el kilogramo de pan en el mostrador.
Los panaderos de todo el país hacen todo el esfuerzo necesario para mantener el precio del pan, o por lo menos que tenga el menor impacto en los consumidores, aunque es dificultoso, porque la existencia de un menor stock de trigo para elaborar la harina –principal materia prima para este alimento- y abastecer al mercado interno, hace que indefectiblemente se deban ajustar los valores, acorde a los mayores costos de producción, en los que no se calcula sólo la harina, sino otros elementos indispensables para la panificación.
En provincias del norte el pan francés o flauta, ha pasado a costar en el mostrador entre 16 y 17 pesos, y a menos no pueden comercializarlo los panaderos, porque entrarían en pérdida, y además hay que cuidar las fuentes de trabajo que ofrecen.
En Esquel el viernes por la noche se llevó a cabo una reunión en instalaciones de la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Turismo del Oeste del Chubut, a la que asistieron representantes de todas las panaderías, con el objeto de sostener la fuentes laborales, en el contexto del faltante de stock de cereales en el país, que no alcanza a cubrir la demanda que el mercado interno exige, produciendo un aumento en el costo de la bolsa de harina, y generando además incertidumbre en el valor real de la misma en un futuro inmediato. Entonces, al cabo del análisis de situación, los panaderos pactaron un precio del pan y su variante de pan rallado en mostrador, a 24 pesos el kilogramo.
Se reunieron en la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Turismo del Oeste del Chubut, representantes de todas las panaderías de Esquel, para evaluar la situación que se presenta con los mayores costos de producción y un menor stock de harina. En ese marco se acordó un precio de 24 pesos para el kilogramo de pan en el mostrador.
Los panaderos de todo el país hacen todo el esfuerzo necesario para mantener el precio del pan, o por lo menos que tenga el menor impacto en los consumidores, aunque es dificultoso, porque la existencia de un menor stock de trigo para elaborar la harina –principal materia prima para este alimento- y abastecer al mercado interno, hace que indefectiblemente se deban ajustar los valores, acorde a los mayores costos de producción, en los que no se calcula sólo la harina, sino otros elementos indispensables para la panificación.
En provincias del norte el pan francés o flauta, ha pasado a costar en el mostrador entre 16 y 17 pesos, y a menos no pueden comercializarlo los panaderos, porque entrarían en pérdida, y además hay que cuidar las fuentes de trabajo que ofrecen.
En Esquel el viernes por la noche se llevó a cabo una reunión en instalaciones de la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Turismo del Oeste del Chubut, a la que asistieron representantes de todas las panaderías, con el objeto de sostener la fuentes laborales, en el contexto del faltante de stock de cereales en el país, que no alcanza a cubrir la demanda que el mercado interno exige, produciendo un aumento en el costo de la bolsa de harina, y generando además incertidumbre en el valor real de la misma en un futuro inmediato. Entonces, al cabo del análisis de situación, los panaderos pactaron un precio del pan y su variante de pan rallado en mostrador, a 24 pesos el kilogramo.