En la Meseta de Somuncurá, el agua puede incorporar fluoruro a medida que circula por el subsuelo y entra en contacto con distintos minerales. Un estudio científico registró concentraciones de hasta 8 miligramos por litro en aguas subterráneas y determinó que los procesos geológicos son fundamentales para explicar su distribución. Estos resultados aportan información para evaluar la calidad del agua en una región donde las poblaciones dependen de pozos, vertientes y cursos de agua temporarios.
El trabajo fue presentado por la Dra. María del Pilar Álvarez, investigadora del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), durante el 13° Congreso Argentino de Hidrogeología, que tuvo lugar en Mar del Plata. Titulado “Controles hidrogeoquímicos del fluoruro en aguas superficiales y subterráneas de la Meseta de Somuncurá (Patagonia, Argentina)”, el estudio fue realizado junto a otros especialistas del IPEEC, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Centro de Investigaciones Geológicas (CONICET-UNLP) y el Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP-CONICET).

¿El agua de Somuncurá es apta para el consumo?
Ante una consulta en las redes sociales del IPEEC, Álvarez explicó que la calidad del agua varía según su ubicación y recorrido: “Hay grandes variaciones en la calidad, pero las vertientes que se localizan entre los basaltos de la meseta de Somuncurá en general tienen bajos contenidos de fluoruros y son aptas. A medida que el agua fluye y se aleja de las nacientes, el contenido de fluoruro se incrementa y alcanza valores que superan el aceptable para consumo”.

En la Meseta de Somuncurá, el agua puede incorporar fluoruro a medida que circula por el subsuelo y entra en contacto con distintos minerales. Un estudio científico registró concentraciones de hasta 8 miligramos por litro en aguas subterráneas y determinó que los procesos geológicos son fundamentales para explicar su distribución. Estos resultados aportan información para evaluar la calidad del agua en una región donde las poblaciones dependen de pozos, vertientes y cursos de agua temporarios.
El trabajo fue presentado por la Dra. María del Pilar Álvarez, investigadora del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), durante el 13° Congreso Argentino de Hidrogeología, que tuvo lugar en Mar del Plata. Titulado “Controles hidrogeoquímicos del fluoruro en aguas superficiales y subterráneas de la Meseta de Somuncurá (Patagonia, Argentina)”, el estudio fue realizado junto a otros especialistas del IPEEC, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Centro de Investigaciones Geológicas (CONICET-UNLP) y el Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP-CONICET).

¿El agua de Somuncurá es apta para el consumo?
Ante una consulta en las redes sociales del IPEEC, Álvarez explicó que la calidad del agua varía según su ubicación y recorrido: “Hay grandes variaciones en la calidad, pero las vertientes que se localizan entre los basaltos de la meseta de Somuncurá en general tienen bajos contenidos de fluoruros y son aptas. A medida que el agua fluye y se aleja de las nacientes, el contenido de fluoruro se incrementa y alcanza valores que superan el aceptable para consumo”.
