El silencio, la emoción y el abrazo entre vecinos marcaron una jornada atravesada por el dolor y, al mismo tiempo, por el enorme cariño hacia el intendente Darío James. El gimnasio municipal se vio colmado por vecinos de la localidad que se acercaron para acompañar a la familia y darle el último adiós al intendente.

Hasta el lugar llegaron también funcionarios municipales de otras localidades, diputados provinciales, referentes de instituciones como la Policía y los Bomberos, además del gobernador Ignacio Torres y su esposa, quienes quisieron estar presentes en este momento de profundo pesar.
La multitud que se reunió fue una clara muestra del vínculo que James había construido con la comunidad. Amigos, familiares, allegados y vecinos compartieron una despedida que tuvo como principal protagonista al afecto, ese que se hizo visible en cada abrazo, en cada mirada y en la presencia masiva de quienes decidieron acompañarlo hasta el último momento.

Durante la ceremonia se entonaron canciones en galés, en un gesto cargado de significado y estrechamente ligado a las raíces y a la identidad de la comunidad. La música acompañó un momento de profunda emoción, mientras los presentes recordaban la figura del intendente y compartían el dolor de su partida.
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando una de sus hijas tomó la palabra. Con la voz atravesada por la emoción, expresó unas palabras en memoria de su padre, generando un profundo silencio entre quienes colmaron el gimnasio.
La ceremonia permitió también que la comunidad pudiera despedirse de quien fuera una figura central de la vida institucional y social de la localidad. La presencia de tantos vecinos dejó en evidencia que, más allá de su función pública, James había logrado construir lazos personales y afectivos que trascendieron cualquier cargo.

Después de la ceremonia, sus restos fueron trasladados hasta el cementerio de la localidad, donde finalmente recibieron cristiana sepultura.
Así, entre lágrimas, abrazos y recuerdos, la comunidad acompañó a Darío James en su último adiós. Un gimnasio lleno fue quizás la imagen más elocuente de una jornada marcada por la tristeza, pero también por el amor y el reconocimiento de un pueblo que quiso estar presente para despedirlo.
"Buena persona"
El gobernador Nacho Torres se refirió a la irreparable pérdida de Darío. “Más allá de su figura como intendente, es una persona de Gaiman que es reconocida por ser buena persona y creo que ese es el legado más importante que puede dejar cualquiera. Yo recién hablaba con la familia que ayer muy temprano él se comunicó conmigo y siempre hablaba del día después. Era con una fortaleza y con una interesa que la verdad que es envidiable”, comentó.

Torres detalló que en las últimas horas, le escribió que “estaba por entrar a la operación y que cualquier cosa que pase, él quería que la acompañemos, que acompañemos a la familia, sus hijas, es el mundo para él. Y tiene las preocupaciones que tiene una buena persona, que es su familia, sus amigos, y obviamente hoy la alegría enorme de ver que se lo despide de la manera que él se merece. Él decía a veces, perdón gobernador, él decía a veces que sus actitudes eran políticamente incorrectas, la de él mismo, Darío”, reveló.
Y agregó: “Él defendía lo que creía, era bastante terco a veces, pero para bien. Y se ponía algo en la cabeza y le daba para adelante, para adelante, para adelante. Y creo que por eso también, cómo se lo reconoce”.

Para finalizar, Nacho Torres indicó que “hoy todo el afecto que le está brindando a la gente es la muestra de eso. Y escucharla a la hija también, más allá de la emoción y la tristeza, con el orgullo que habla del padre, y con la entereza también. Eso es muy lindo”.
El silencio, la emoción y el abrazo entre vecinos marcaron una jornada atravesada por el dolor y, al mismo tiempo, por el enorme cariño hacia el intendente Darío James. El gimnasio municipal se vio colmado por vecinos de la localidad que se acercaron para acompañar a la familia y darle el último adiós al intendente.

Hasta el lugar llegaron también funcionarios municipales de otras localidades, diputados provinciales, referentes de instituciones como la Policía y los Bomberos, además del gobernador Ignacio Torres y su esposa, quienes quisieron estar presentes en este momento de profundo pesar.
La multitud que se reunió fue una clara muestra del vínculo que James había construido con la comunidad. Amigos, familiares, allegados y vecinos compartieron una despedida que tuvo como principal protagonista al afecto, ese que se hizo visible en cada abrazo, en cada mirada y en la presencia masiva de quienes decidieron acompañarlo hasta el último momento.

Durante la ceremonia se entonaron canciones en galés, en un gesto cargado de significado y estrechamente ligado a las raíces y a la identidad de la comunidad. La música acompañó un momento de profunda emoción, mientras los presentes recordaban la figura del intendente y compartían el dolor de su partida.
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando una de sus hijas tomó la palabra. Con la voz atravesada por la emoción, expresó unas palabras en memoria de su padre, generando un profundo silencio entre quienes colmaron el gimnasio.
La ceremonia permitió también que la comunidad pudiera despedirse de quien fuera una figura central de la vida institucional y social de la localidad. La presencia de tantos vecinos dejó en evidencia que, más allá de su función pública, James había logrado construir lazos personales y afectivos que trascendieron cualquier cargo.

Después de la ceremonia, sus restos fueron trasladados hasta el cementerio de la localidad, donde finalmente recibieron cristiana sepultura.
Así, entre lágrimas, abrazos y recuerdos, la comunidad acompañó a Darío James en su último adiós. Un gimnasio lleno fue quizás la imagen más elocuente de una jornada marcada por la tristeza, pero también por el amor y el reconocimiento de un pueblo que quiso estar presente para despedirlo.
"Buena persona"
El gobernador Nacho Torres se refirió a la irreparable pérdida de Darío. “Más allá de su figura como intendente, es una persona de Gaiman que es reconocida por ser buena persona y creo que ese es el legado más importante que puede dejar cualquiera. Yo recién hablaba con la familia que ayer muy temprano él se comunicó conmigo y siempre hablaba del día después. Era con una fortaleza y con una interesa que la verdad que es envidiable”, comentó.

Torres detalló que en las últimas horas, le escribió que “estaba por entrar a la operación y que cualquier cosa que pase, él quería que la acompañemos, que acompañemos a la familia, sus hijas, es el mundo para él. Y tiene las preocupaciones que tiene una buena persona, que es su familia, sus amigos, y obviamente hoy la alegría enorme de ver que se lo despide de la manera que él se merece. Él decía a veces, perdón gobernador, él decía a veces que sus actitudes eran políticamente incorrectas, la de él mismo, Darío”, reveló.
Y agregó: “Él defendía lo que creía, era bastante terco a veces, pero para bien. Y se ponía algo en la cabeza y le daba para adelante, para adelante, para adelante. Y creo que por eso también, cómo se lo reconoce”.

Para finalizar, Nacho Torres indicó que “hoy todo el afecto que le está brindando a la gente es la muestra de eso. Y escucharla a la hija también, más allá de la emoción y la tristeza, con el orgullo que habla del padre, y con la entereza también. Eso es muy lindo”.