Este martes se llevó a cabo la segunda reunión del nuevo equipo directivo normalizador en la Escuela N° 21 de Trelew, en esta oportunidad con familias del turno tarde, en el marco de la crisis institucional desatada por denuncias de abusos entre alumnos. La supervisora de Educación Karina Pugh puso el foco en la importancia del diálogo con las familias y adelantó que las clases podrían comenzar de manera progresiva el jueves.
“Lo más importante es haber podido escuchar a toda la comunidad, a las familias, con todas las dudas y dificultades que venían observando, para mejorarlo y cambiarlo”, expresó Pugh a Jornada.
La funcionaria destacó un aspecto que consideró clave: el respaldo de las familias al cuerpo docente y auxiliar. “Ellos quieren que sigan el plantel docente y el plantel de auxiliares. No tienen nada en contra y desean que continúen todos los docentes que están hoy activos”, afirmó. Subrayó la actitud respetuosa con la que se desarrolló el encuentro.

En cuanto al reinicio del ciclo lectivo, Pugh indicó que podría concretarse este jueves, aunque aclaró que dependerá de la posible adhesión a un paro docente. “Me atrevo a decir que el jueves estaríamos en condiciones de comenzar, quizás de a poco, con los docentes que no adhieran”, explicó. De todos modos, confirmó que el anuncio oficial se realizará mediante un comunicado en las próximas horas.
Respecto a las medidas adoptadas tras la crisis, detalló que fueron apartadas una docente de segundo grado, la directora y la vicedirectora. A partir de ahora, el equipo normalizador deberá avanzar en la implementación de cambios para revertir la situación.
Finalmente, Pugh señaló que no habrá nuevas reuniones con familias en esta etapa, pero sí se convocará al personal docente y no docente para trabajar en conjunto con equipos técnicos, incorporando los planteos realizados durante los encuentros.

Aparecen más denuncias
Durante el encuentro, las familias pudieron plantear inquietudes y exponer nuevas denuncias. Surgieron cuestionamientos sobre los mecanismos formales de registro: un grupo de padres se negó a firmar el acta general, al considerar que en el pasado estos documentos no tuvieron seguimiento, y propusieron en cambio la firma de acuerdos individuales, a modo de “contrato” con cada familia.
Se plantearon fuertes cuestionamientos hacia el Estado, al que algunas familias responsabilizaron por no haber garantizado condiciones de seguridad ni la protección adecuada de los niños, citando normativas nacionales e internacionales sobre derechos de la infancia.
Se remarcó la atención de domiciliario hospitalaria, que con el cuerpo directivo anterior no se venía respetando como marca el reglamento.
Además, se confirmó un cambio en la supervisión de la institución: la anterior supervisora fue apartada e incorporada a una investigación sumaria, mientras que Patricia Cárdenas asumirá el rol, con acompañamiento de otros equipos técnicos.
El proceso de intervención continúa abierto, con la posibilidad de que nuevas responsabilidades sean determinadas a medida que avancen las investigaciones y se sumen más denuncias.
Fotos: Sergio Esparza / Redacción Jornada


Este martes se llevó a cabo la segunda reunión del nuevo equipo directivo normalizador en la Escuela N° 21 de Trelew, en esta oportunidad con familias del turno tarde, en el marco de la crisis institucional desatada por denuncias de abusos entre alumnos. La supervisora de Educación Karina Pugh puso el foco en la importancia del diálogo con las familias y adelantó que las clases podrían comenzar de manera progresiva el jueves.
“Lo más importante es haber podido escuchar a toda la comunidad, a las familias, con todas las dudas y dificultades que venían observando, para mejorarlo y cambiarlo”, expresó Pugh a Jornada.
La funcionaria destacó un aspecto que consideró clave: el respaldo de las familias al cuerpo docente y auxiliar. “Ellos quieren que sigan el plantel docente y el plantel de auxiliares. No tienen nada en contra y desean que continúen todos los docentes que están hoy activos”, afirmó. Subrayó la actitud respetuosa con la que se desarrolló el encuentro.

En cuanto al reinicio del ciclo lectivo, Pugh indicó que podría concretarse este jueves, aunque aclaró que dependerá de la posible adhesión a un paro docente. “Me atrevo a decir que el jueves estaríamos en condiciones de comenzar, quizás de a poco, con los docentes que no adhieran”, explicó. De todos modos, confirmó que el anuncio oficial se realizará mediante un comunicado en las próximas horas.
Respecto a las medidas adoptadas tras la crisis, detalló que fueron apartadas una docente de segundo grado, la directora y la vicedirectora. A partir de ahora, el equipo normalizador deberá avanzar en la implementación de cambios para revertir la situación.
Finalmente, Pugh señaló que no habrá nuevas reuniones con familias en esta etapa, pero sí se convocará al personal docente y no docente para trabajar en conjunto con equipos técnicos, incorporando los planteos realizados durante los encuentros.

Aparecen más denuncias
Durante el encuentro, las familias pudieron plantear inquietudes y exponer nuevas denuncias. Surgieron cuestionamientos sobre los mecanismos formales de registro: un grupo de padres se negó a firmar el acta general, al considerar que en el pasado estos documentos no tuvieron seguimiento, y propusieron en cambio la firma de acuerdos individuales, a modo de “contrato” con cada familia.
Se plantearon fuertes cuestionamientos hacia el Estado, al que algunas familias responsabilizaron por no haber garantizado condiciones de seguridad ni la protección adecuada de los niños, citando normativas nacionales e internacionales sobre derechos de la infancia.
Se remarcó la atención de domiciliario hospitalaria, que con el cuerpo directivo anterior no se venía respetando como marca el reglamento.
Además, se confirmó un cambio en la supervisión de la institución: la anterior supervisora fue apartada e incorporada a una investigación sumaria, mientras que Patricia Cárdenas asumirá el rol, con acompañamiento de otros equipos técnicos.
El proceso de intervención continúa abierto, con la posibilidad de que nuevas responsabilidades sean determinadas a medida que avancen las investigaciones y se sumen más denuncias.
Fotos: Sergio Esparza / Redacción Jornada
