Alejandra Carrasco volvió a ponerse al frente de una campaña solidaria que superó todas las expectativas. Lo que comenzó como una colecta puntual para ayudar a un puestero que perdió todo en un incendio en Gualjaina y a un niño de tres años que necesitaba un andador ortopédico, terminó convirtiéndose en el envío de un camión completo con donaciones al interior provincial.
“El 3 de enero -contó a Jornada- hicimos una campaña para que la gente pueda colaborar para Gualjaina. Arrancamos pensando en ayudar a una persona que había sufrido un incendio y a un nene que necesitaba un andador ortopédico, y terminamos mandando un camión”, contó Alejandra emocionada a Jornada Radio tras reunir colchones, cocina, camas, muebles, alimentos, útiles escolares, juguetes, ropa de abrigo y elementos ortopédicos.
“Muy contenta porque están en viaje las donaciones. Hubo inconvenientes técnicos que nos retrasaron, pero el camión ya está en camino”, expresó.
“Mandamos muchísimas cosas, no solo para ésta persona como colchones, cocina, cama, muebles y la botita ortopédica. Después hemos mandado comida, útiles escolares, juguetes, ropa de abrigo”, detalló.
En paralelo, Carrasco viene acompañando a las familias afectadas por el desplazamiento en barrio Sismográfica y zonas impactadas por el derrumbe del cerro. “Desde el primer momento hemos estado ahí. La gente la está pasando muy mal hace casi un mes y sabemos que se viene un invierno muy difícil”, advirtió.
Sobre la situación en los albergues, reconoció las dificultades que implica perder sus bienes y aguardar por novedades. “Han estado como muy solos. Perdieron todo y encima están ahí, sin poder ver a sus familias, con límites para recibir donaciones. Es muy difícil”. Recordó especialmente el caso del albergue Evita, donde - según señaló - la asistencia fue más limitada en los primeros días.
Carrasco también puso el foco en los niños que atraviesan esta situación en vísperas del inicio de clases. “De estar en su casa un día, al día siguiente están en la vereda de un albergue sin saber qué está pasando. Esperemos que puedan reencontrarse con sus amigos y recuperar algo de normalidad”.
“La situación es bastante compleja, son niños que de estar en su casa un día, al día siguiente están en la vereda de un albergue sin saber qué está pasando. Y no saben si volverán a su escuela o tendrán que irse a otra. Tratamos de ayudarlos un poco y de mitigar un poco esa realidad, pero es muy complicado. Esperemos que puedan comenzar las clases y reencontrarse con los amigos. A los chicos lo que más les gusta es poder volver a esta normalidad que hoy no la tienen”, lamentó Carrasco quien desde hace cinco años trabaja como voluntaria independiente.
Para quienes quieran colaborar, invitó a sumarse a sus redes sociales —Facebook e Instagram como Alejandra Carrasco, voluntaria independiente— o comunicarse al 2974 303102. “El que quiera ayudar siempre es bienvenido. No es solo aportar, es acercarse, ser parte y dar una mano”, concluyó.

Alejandra Carrasco volvió a ponerse al frente de una campaña solidaria que superó todas las expectativas. Lo que comenzó como una colecta puntual para ayudar a un puestero que perdió todo en un incendio en Gualjaina y a un niño de tres años que necesitaba un andador ortopédico, terminó convirtiéndose en el envío de un camión completo con donaciones al interior provincial.
“El 3 de enero -contó a Jornada- hicimos una campaña para que la gente pueda colaborar para Gualjaina. Arrancamos pensando en ayudar a una persona que había sufrido un incendio y a un nene que necesitaba un andador ortopédico, y terminamos mandando un camión”, contó Alejandra emocionada a Jornada Radio tras reunir colchones, cocina, camas, muebles, alimentos, útiles escolares, juguetes, ropa de abrigo y elementos ortopédicos.
“Muy contenta porque están en viaje las donaciones. Hubo inconvenientes técnicos que nos retrasaron, pero el camión ya está en camino”, expresó.
“Mandamos muchísimas cosas, no solo para ésta persona como colchones, cocina, cama, muebles y la botita ortopédica. Después hemos mandado comida, útiles escolares, juguetes, ropa de abrigo”, detalló.
En paralelo, Carrasco viene acompañando a las familias afectadas por el desplazamiento en barrio Sismográfica y zonas impactadas por el derrumbe del cerro. “Desde el primer momento hemos estado ahí. La gente la está pasando muy mal hace casi un mes y sabemos que se viene un invierno muy difícil”, advirtió.
Sobre la situación en los albergues, reconoció las dificultades que implica perder sus bienes y aguardar por novedades. “Han estado como muy solos. Perdieron todo y encima están ahí, sin poder ver a sus familias, con límites para recibir donaciones. Es muy difícil”. Recordó especialmente el caso del albergue Evita, donde - según señaló - la asistencia fue más limitada en los primeros días.
Carrasco también puso el foco en los niños que atraviesan esta situación en vísperas del inicio de clases. “De estar en su casa un día, al día siguiente están en la vereda de un albergue sin saber qué está pasando. Esperemos que puedan reencontrarse con sus amigos y recuperar algo de normalidad”.
“La situación es bastante compleja, son niños que de estar en su casa un día, al día siguiente están en la vereda de un albergue sin saber qué está pasando. Y no saben si volverán a su escuela o tendrán que irse a otra. Tratamos de ayudarlos un poco y de mitigar un poco esa realidad, pero es muy complicado. Esperemos que puedan comenzar las clases y reencontrarse con los amigos. A los chicos lo que más les gusta es poder volver a esta normalidad que hoy no la tienen”, lamentó Carrasco quien desde hace cinco años trabaja como voluntaria independiente.
Para quienes quieran colaborar, invitó a sumarse a sus redes sociales —Facebook e Instagram como Alejandra Carrasco, voluntaria independiente— o comunicarse al 2974 303102. “El que quiera ayudar siempre es bienvenido. No es solo aportar, es acercarse, ser parte y dar una mano”, concluyó.