Tras su detención en el Aeropuerto Teniente Luis Candelaria, Konstantine Rudnev fue trasladado a la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, la cárcel de máxima seguridad de la capital chubutense, mientras se investiga el caso de trata de personas que operaría en la región y estaría encabezado por este ciudadano ruso y mujeres de la misma nacionalidad.
La compleja trama salió a la luz el sábado cuando en un amplio operativo, capturaron a hombres y mujeres cuando intentaban abordar un vuelo desde el aeropuerto de Bariloche hacia Buenos Aires.
Rudnev fue trasladado a la cárcel de Rawson que junto con la de Ezeiza, "son las que cuentan con mayores medidas de seguridad del sistema carcelario del país", según informaron fuentes.
En Bariloche continúan nueve personas detenidas mientras que en Buenos Aires hay seis. Esta decisión se debe a que el sospechoso "es una persona que debe estar bajo estrictas medidas de máxima seguridad".
No sólo se trataría de una red de trata de personas sino que los detenidos serían parte de la secta “Ashram Shambalá”, bajo la lupa por presunta desaparición de personas en distintas partes del mundo y donde el líder fue condenado en los tribunales rusos por el delito de violación.
Fiscalía pidió una extensión de tiempo para preparar la imputación, debido a la cantidad de material probatorio en torno a la investigación.
Las sospechas sobre la red criminal se activaron a raíz de un nacimiento en un hospital de Bariloche: una embarazada de 22 años, rusa, llamó la atención durante sus controles prenatales al estar siempre acompañada por dos mujeres que no le permitían hablar y respondían por ella.
El momento del parto fue crucial, ya que la madre insistió en ponerle el apellido Rudnev a su hijo, nombrando a Konstantin Rudnev como padre, algo que fue rechazado por las acompañantes. Al intentar cambiar la documentación, las mujeres fueron detenidas por trata de personas, sometimiento y falsedad ideológica. Esta investigación condujo a la detención de Rudnev y su grupo antes de que pudieran abandonar el país.
Mientras Rudnev ya se encuentra bajo estricta custodia en Rawson, otras nueve personas permanecen detenidas en Bariloche y seis más en Buenos Aires, mientras se investigan las posibles ramificaciones de la organización.
La secta liderada por Rudnev, fue denunciada en distintas partes del mundo por desapariciones de personas y prácticas coercitivas. El propio Rudnev fue condenado en Rusia por delitos de abuso sexual, lo que refuerza la preocupación internacional en torno al accionar del grupo. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de víctimas y en la recopilación de pruebas que permitan esclarecer el alcance de la red y sus conexiones fuera del país.
El hermetismo era total en las cabañas que alquilaba Konstantin Rudnev (57) en Bariloche. El líder de la secta Ashram Shambala prohibía a los dueños ingresar para limpiar, manteniendo en extrema reserva lo que ocurría dentro de las propiedades. Esta actitud levantó las primeras sospechas de los anfitriones.
Rudnev se hospedó en una cabaña a la altura del kilómetro 6 de la Avenida Bustillo, pagando un alquiler de $ 115.000 por día. El grupo se mudó a otro lugar al finalizar la reserva inicial, rechazando una nueva opción por la cercanía de vecinos. Se cree que habrían alquilado al menos otras dos propiedades.
En total, 21 personas fueron detenidas, de las cuales 19 permanecen bajo arresto. El delito que se les imputa es el de trata de personas. El fiscal Fernando Arrigo está a cargo de la investigación.
Rudnev se autoproclamaba como una suerte de “redentor espiritual”, haciéndose llamar “Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni” o el “extraterrestre de Sirio”, afirmando haber sido enviado a la Tierra para salvar a las personas.
Su secta llegó a tener 20 mil seguidores en diversas regiones, incluyendo Moscú y San Petersburgo. Según las autoridades, se ejercía presión psicológica sobre los fieles, obligándolos a obedecer ciegamente y castigándolos con privación de comida y sueño.
Rudnev fue detenido el viernes en el Aeropuerto de Bariloche cuando estaba a punto de viajar a San Pablo, Brasil, con escala en Buenos Aires, junto a seis mujeres rusas. También se detuvo a otras dos mujeres rusas que llegaron al aeropuerto en un remís. En Buenos Aires, se detuvieron a otras seis personas que se reunirían con el grupo en la escala. Los pasajes habrían sido comprados en la misma agencia de viajes por dos mujeres del grupo. Otras dos mujeres se encargaron de alquilar los autos que utilizaban.
Sólo seis personas se encontraban en la cabaña allanada en el kilómetro 6 de la Avenida Bustillo. Sin embargo, llevaban varios meses en la ciudad. Esteban Lövi, dueño de una de las propiedades alquiladas, relató que dos mujeres (una rusa y una mexicana) le dijeron que buscaban una casa para un “grupo de trabajo” por un largo tiempo y que necesitaban “mucha privacidad”, incluso preguntando si había cámaras instaladas. Lövi también notó que instalaron cuatro cámaras de seguridad en la casa y que decían dedicarse a “servicios digitales para el exterior en una empresa en Estados Unidos”.
Rudnev tiene antecedentes en Rusia, donde fue arrestado en varias ocasiones. En 2013, el Tribunal Regional de Novosibirsk lo condenó a 11 años de cárcel por fundar una asociación religiosa que violaba derechos humanos, además de delitos de abuso sexual y venta de drogas. La Corte Suprema de la Federación de Rusia ratificó en 2014 la prohibición de las actividades de Ashram Shambala en Rusia. Rudnev cumplió su condena en 2021 y recuperó la libertad. Desde entonces, su paradero era desconocido hasta su detención en Bariloche.
Tras su detención en el Aeropuerto Teniente Luis Candelaria, Konstantine Rudnev fue trasladado a la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, la cárcel de máxima seguridad de la capital chubutense, mientras se investiga el caso de trata de personas que operaría en la región y estaría encabezado por este ciudadano ruso y mujeres de la misma nacionalidad.
La compleja trama salió a la luz el sábado cuando en un amplio operativo, capturaron a hombres y mujeres cuando intentaban abordar un vuelo desde el aeropuerto de Bariloche hacia Buenos Aires.
Rudnev fue trasladado a la cárcel de Rawson que junto con la de Ezeiza, "son las que cuentan con mayores medidas de seguridad del sistema carcelario del país", según informaron fuentes.
En Bariloche continúan nueve personas detenidas mientras que en Buenos Aires hay seis. Esta decisión se debe a que el sospechoso "es una persona que debe estar bajo estrictas medidas de máxima seguridad".
No sólo se trataría de una red de trata de personas sino que los detenidos serían parte de la secta “Ashram Shambalá”, bajo la lupa por presunta desaparición de personas en distintas partes del mundo y donde el líder fue condenado en los tribunales rusos por el delito de violación.
Fiscalía pidió una extensión de tiempo para preparar la imputación, debido a la cantidad de material probatorio en torno a la investigación.
Las sospechas sobre la red criminal se activaron a raíz de un nacimiento en un hospital de Bariloche: una embarazada de 22 años, rusa, llamó la atención durante sus controles prenatales al estar siempre acompañada por dos mujeres que no le permitían hablar y respondían por ella.
El momento del parto fue crucial, ya que la madre insistió en ponerle el apellido Rudnev a su hijo, nombrando a Konstantin Rudnev como padre, algo que fue rechazado por las acompañantes. Al intentar cambiar la documentación, las mujeres fueron detenidas por trata de personas, sometimiento y falsedad ideológica. Esta investigación condujo a la detención de Rudnev y su grupo antes de que pudieran abandonar el país.
Mientras Rudnev ya se encuentra bajo estricta custodia en Rawson, otras nueve personas permanecen detenidas en Bariloche y seis más en Buenos Aires, mientras se investigan las posibles ramificaciones de la organización.
La secta liderada por Rudnev, fue denunciada en distintas partes del mundo por desapariciones de personas y prácticas coercitivas. El propio Rudnev fue condenado en Rusia por delitos de abuso sexual, lo que refuerza la preocupación internacional en torno al accionar del grupo. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de víctimas y en la recopilación de pruebas que permitan esclarecer el alcance de la red y sus conexiones fuera del país.
El hermetismo era total en las cabañas que alquilaba Konstantin Rudnev (57) en Bariloche. El líder de la secta Ashram Shambala prohibía a los dueños ingresar para limpiar, manteniendo en extrema reserva lo que ocurría dentro de las propiedades. Esta actitud levantó las primeras sospechas de los anfitriones.
Rudnev se hospedó en una cabaña a la altura del kilómetro 6 de la Avenida Bustillo, pagando un alquiler de $ 115.000 por día. El grupo se mudó a otro lugar al finalizar la reserva inicial, rechazando una nueva opción por la cercanía de vecinos. Se cree que habrían alquilado al menos otras dos propiedades.
En total, 21 personas fueron detenidas, de las cuales 19 permanecen bajo arresto. El delito que se les imputa es el de trata de personas. El fiscal Fernando Arrigo está a cargo de la investigación.
Rudnev se autoproclamaba como una suerte de “redentor espiritual”, haciéndose llamar “Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni” o el “extraterrestre de Sirio”, afirmando haber sido enviado a la Tierra para salvar a las personas.
Su secta llegó a tener 20 mil seguidores en diversas regiones, incluyendo Moscú y San Petersburgo. Según las autoridades, se ejercía presión psicológica sobre los fieles, obligándolos a obedecer ciegamente y castigándolos con privación de comida y sueño.
Rudnev fue detenido el viernes en el Aeropuerto de Bariloche cuando estaba a punto de viajar a San Pablo, Brasil, con escala en Buenos Aires, junto a seis mujeres rusas. También se detuvo a otras dos mujeres rusas que llegaron al aeropuerto en un remís. En Buenos Aires, se detuvieron a otras seis personas que se reunirían con el grupo en la escala. Los pasajes habrían sido comprados en la misma agencia de viajes por dos mujeres del grupo. Otras dos mujeres se encargaron de alquilar los autos que utilizaban.
Sólo seis personas se encontraban en la cabaña allanada en el kilómetro 6 de la Avenida Bustillo. Sin embargo, llevaban varios meses en la ciudad. Esteban Lövi, dueño de una de las propiedades alquiladas, relató que dos mujeres (una rusa y una mexicana) le dijeron que buscaban una casa para un “grupo de trabajo” por un largo tiempo y que necesitaban “mucha privacidad”, incluso preguntando si había cámaras instaladas. Lövi también notó que instalaron cuatro cámaras de seguridad en la casa y que decían dedicarse a “servicios digitales para el exterior en una empresa en Estados Unidos”.
Rudnev tiene antecedentes en Rusia, donde fue arrestado en varias ocasiones. En 2013, el Tribunal Regional de Novosibirsk lo condenó a 11 años de cárcel por fundar una asociación religiosa que violaba derechos humanos, además de delitos de abuso sexual y venta de drogas. La Corte Suprema de la Federación de Rusia ratificó en 2014 la prohibición de las actividades de Ashram Shambala en Rusia. Rudnev cumplió su condena en 2021 y recuperó la libertad. Desde entonces, su paradero era desconocido hasta su detención en Bariloche.