Un caso conmovedor: Tiago pelea

Tiago Quinteros tiene 3 años y lucha contra una leucemia. Necesita 150 dadores de sangre. Es de Lago Blanco.

23 NOV 2014 - 22:43 | Actualizado

Con apenas 3 años, Tiago Quinteros pelea contra una leucemia. Ya consiguió 68 dadores de sangre pero necesita solidaridad para llegar a los 150, de cualquier tipo y factor. Es de Lago Blanco y está internado en la Sala Pediátrica del Hospital Italiano de San Justo, en la provincia de Buenos Aires. Lo acompañan sus papás Karina y Ariel.

Con ganas de vivir, el nene ya atravesó varias complicaciones que lo pusieron en estado crítico desde que le detectaron la enfermedad. Su familia agradecerá la ayuda de cualquier persona que se presente en Hemoterapia de ese nosocomio para donar. Lo trasfunden con frecuencia debido a que el tratamiento de quimioterapia suele dejarlo sin defensas a su corta edad.

Su historia comenzó cuando sus padres notaron que tenía algo raro en los ganglios. Un médico de Río Mayo que visitaba Lago Blanco recomendó un examen de sangre. Y aunque otros profesionales no vieron malos síntomas, una madrugada tuvo retorcijones y dolores de panza poco frecuentes. Lo subieron a la ambulancia del puesto sanitario y un test revelaría su leucemia. Un cachetazo.

Tiego fue derivado a Comodoro Rivadavia, para compensarlo. Apenas se pudo el avión sanitario lo trasladó a Buenos Aires. Viajó el 25 de agosto, el día de su cumpleaños. Llegó en estado muy crítico y urgente fue a terapia intensiva, por una isquemia. Tuvo una primera y dura quimioterapia. Corrió riesgo su vida pero el nene salió adelante. Al otro día, 26, cumplía años su mamá, que en diálogo con este diario destacó la atención de SEROS.

“Estuvo en terapia intensiva 2 meses y cinco días. Llegó muy mal y no quedaba otra que la quimioterapia, que fue un riesgo porque es una droga muy fuerte y él no vino en condiciones para afrontarlo, pero lo pasó”, dijo Karina.

La segunda quimio fue más efectiva. Pero no fue tan simple: Tiago tuvo una infección en los pulmones que desembocó en una falla renal. Por 5 días tuvo hemodiálisis. Karina durmió esos dos meses en un silloncito del Hospital. “Repuntó y fue una cosa milagrosa porque hubo cadenas de oración y unos médicos y enfermeros increíbles”. Pasó a sala y de poco le sacaron el respirador. Por mucho tiempo no pudo hablar porque por si fuese poco, le practicaron una traqueteomía.

“Pasó tantas cosas que hoy lo ves y es increíble. Lo tengo vivo. Estábamos dentro de una tormenta que no sabíamos cómo íbamos a salir. Pero él quería vivir”, se emociona su mamá. Todavía queda mucho camino, con punciones de su médula para saber cómo evoluciona y qué tipo de células produce. “Hay que estar lo más entero posible; yo aprendí muchas cosas y es muy duro. Le pido a la gente que tome conciencia de la lo importante que es dar sangre, porque es dar vida y le puede tocar a cualquiera”.

Primero vivieron en un residencial que pagó la obra social. Juntaron plata y consiguieron un departamento chico con heladera prestada y lo imprescindible. El pronóstico médico es optimista. Su madre también: “Estoy orgullosa porque es un león”.

Cómo ayudar

Quienes quieran donar sangre puede acudir al Hospital Italiano de San Justo, Avenida Presidente Perón 2231, de lunes a viernes de 8 a 11. También al Servicio de Medicina Transfusional (Teniente General Juan Domingo Perón 4190, nivel 0, del edificio Gascón, Capital Federal, de lunes a viernes de 8 a 15 y los sábados de 7.30 a 10.30. Por cualquier consulta, se puede llamar a su mamá al 0297-155167757.

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23 NOV 2014 - 22:43

Con apenas 3 años, Tiago Quinteros pelea contra una leucemia. Ya consiguió 68 dadores de sangre pero necesita solidaridad para llegar a los 150, de cualquier tipo y factor. Es de Lago Blanco y está internado en la Sala Pediátrica del Hospital Italiano de San Justo, en la provincia de Buenos Aires. Lo acompañan sus papás Karina y Ariel.

Con ganas de vivir, el nene ya atravesó varias complicaciones que lo pusieron en estado crítico desde que le detectaron la enfermedad. Su familia agradecerá la ayuda de cualquier persona que se presente en Hemoterapia de ese nosocomio para donar. Lo trasfunden con frecuencia debido a que el tratamiento de quimioterapia suele dejarlo sin defensas a su corta edad.

Su historia comenzó cuando sus padres notaron que tenía algo raro en los ganglios. Un médico de Río Mayo que visitaba Lago Blanco recomendó un examen de sangre. Y aunque otros profesionales no vieron malos síntomas, una madrugada tuvo retorcijones y dolores de panza poco frecuentes. Lo subieron a la ambulancia del puesto sanitario y un test revelaría su leucemia. Un cachetazo.

Tiego fue derivado a Comodoro Rivadavia, para compensarlo. Apenas se pudo el avión sanitario lo trasladó a Buenos Aires. Viajó el 25 de agosto, el día de su cumpleaños. Llegó en estado muy crítico y urgente fue a terapia intensiva, por una isquemia. Tuvo una primera y dura quimioterapia. Corrió riesgo su vida pero el nene salió adelante. Al otro día, 26, cumplía años su mamá, que en diálogo con este diario destacó la atención de SEROS.

“Estuvo en terapia intensiva 2 meses y cinco días. Llegó muy mal y no quedaba otra que la quimioterapia, que fue un riesgo porque es una droga muy fuerte y él no vino en condiciones para afrontarlo, pero lo pasó”, dijo Karina.

La segunda quimio fue más efectiva. Pero no fue tan simple: Tiago tuvo una infección en los pulmones que desembocó en una falla renal. Por 5 días tuvo hemodiálisis. Karina durmió esos dos meses en un silloncito del Hospital. “Repuntó y fue una cosa milagrosa porque hubo cadenas de oración y unos médicos y enfermeros increíbles”. Pasó a sala y de poco le sacaron el respirador. Por mucho tiempo no pudo hablar porque por si fuese poco, le practicaron una traqueteomía.

“Pasó tantas cosas que hoy lo ves y es increíble. Lo tengo vivo. Estábamos dentro de una tormenta que no sabíamos cómo íbamos a salir. Pero él quería vivir”, se emociona su mamá. Todavía queda mucho camino, con punciones de su médula para saber cómo evoluciona y qué tipo de células produce. “Hay que estar lo más entero posible; yo aprendí muchas cosas y es muy duro. Le pido a la gente que tome conciencia de la lo importante que es dar sangre, porque es dar vida y le puede tocar a cualquiera”.

Primero vivieron en un residencial que pagó la obra social. Juntaron plata y consiguieron un departamento chico con heladera prestada y lo imprescindible. El pronóstico médico es optimista. Su madre también: “Estoy orgullosa porque es un león”.

Cómo ayudar

Quienes quieran donar sangre puede acudir al Hospital Italiano de San Justo, Avenida Presidente Perón 2231, de lunes a viernes de 8 a 11. También al Servicio de Medicina Transfusional (Teniente General Juan Domingo Perón 4190, nivel 0, del edificio Gascón, Capital Federal, de lunes a viernes de 8 a 15 y los sábados de 7.30 a 10.30. Por cualquier consulta, se puede llamar a su mamá al 0297-155167757.