Por Marcelo Eckhardt
Ir al gimnasio era aburrido: caminar o correr en la cinta mirándose en un espejo o pispeando un monitor pedaleando una bicicleta fija, etc. Siempre la misma rutina, lunes, miércoles, viernes, siempre lo mismo. Hasta que irrumpió en escena el crossfit. Poco a poco gana el centro de la escena; hace unos meses, la modelo Nicole Neumann explicó en un noticiero su entrenamiento y las peligrosas curvas de su cuerpo las atribuyó a esta modalidad de gimnasia que bajó del norte para quedarse y crecer.
Creado por un profesor de gimnasia en un garaje de California, para sobrellevar las tareas reales de una persona entrenada en un mundo real, causa furor en las principales ciudades del país y en Trelew, el gimnasio Kronos acondicionó un box de crossfit, con sus sogas, cajones, hasta una enorme rueda de tractor con diez mazas para golpearla. Varios grupos durante todo el día, desde las 7 de la mañana hasta las 22, trabajan duro bajo la atenta mirada de Marcelo Pulido y su equipo.
Hacer crossfit es como tener que competir con uno mismo para llegar a la meta; sólo eso: llegar a la meta, cumplir con la tarea, hacerlo. Pero hacer el ejercicio previsto para el día es complicado: en poco tiempo (entre 20 50 minutos) se completa una rutina ardua, al límite. Y todos los días cambia; nunca es la misma. Es lo que atrae a atletas, gimnastas y deportistas; el desafío, la velocidad, la novedad y el esfuerzo explosivo que mejora notablemente el rendimiento corporal y la resistencia física.
Podría colocarse la risueña frase que ponían en los bailes de barrio: “Entrá si querés, salí si podés”. Así es la entrada al box, que luce como un enorme garaje con frases y gigantografías de héroes del crossfit. Pablo Romero es uno de los profes que empieza bien temprano, a las 7 tiene el primer grupo; parece apacible, formal y cortés. Posee los tres atributos pero además es muy exigente y cuando pone System of a down, Metallica o AC/DC al palo ya no hay tregua alguna para el grupo en cuestión que intentará sobrevivir como si estuviera en pleno frente de batalla (en los otros turnos hay música para todos los gustos: pop de los 80, electrónica y hasta cumbia). Lo mejor de esta esforzada aventura es la camaradería que se conforma entre los participantes; todos se ayudan y se dan ánimo para llegar a cumplir con el objetivo. Al final, se aplaude (los que pueden y aún tienen aire y fuerzas) y se elonga, hasta la próxima vez, que será diferente y al mismo nivel altísimo de adrenalina.
El box está decorado con gigantografías de atletas y frases contundentes que intentan que nadie se quede tirado en el piso de goma negra: “Hagas lo que hagas, no lo hagas a medias”; “elige entre tirar la toalla o usarla para secar el sudor”. Todo ayuda para llegar, para completar el ejercicio del día; el problema es que a veces el precalentamiento basta ya como trabajo pero es solo el preámbulo y cuando los profes escriben la rutina en la pizarra hasta el más fiero ex rugbier se fastidia al leer “burpee”: es la bestia negra del crossfit (es considerado uno de los ejercicios más completos pues se utilizan muchos músculos del cuerpo).
Marcelo Pulido tiene carisma y se gana el respeto de todos sus alumnos; el necesario para lograr que muchos atletas y deportistas de la zona prefieran realizar crossfit en Kronos, el único box acondicionado para crossfit de la zona.
Sabe lo que hace, tiene una extensa e intensa experiencia y capacitación pero lo que realmente convence de él es que predica con el ejemplo, al igual que los demás profesores y eso es insustituible: ellos lo hacen, ellos lo enseñan. Ahora, Marcelo está compitiendo en el Open 2014 de crossfit una competencia mundial dividida en regiones.
Ya realizó cuatro de los cinco planes para América Latina (se puede ver su esforzada performance en games.crossfit.com). Cada plan se graba en video y se envía al sitio; Marcelo estaba ya en el puesto 1.600 entre 6.500 y sigue avanzando. “La idea, dice, es quedar lo más arriba posible y ver si en una de esas alguien de Trelew llega a un regional; pero lo mejor es que en el Box ya son varios alumnos y alumnas que quieren participar el próximo año, en el Open 2015”.
Crossfit es sinónimo de “resistencia, fuerza -enumera Marcelo-, flexibilidad, potencia, velocidad, fortaleza, coordinación”; y corazón, garra: las palabras se corporizan cuando suena la alarma del cronómetro y empieza la sesión del día: ahí lo único que cuenta es hacerlo, llegar, conseguirlo, completarlo.
“Crossfit aumenta, reflexiona Marcelo, la competencia de una persona en todas las tareas físicas; sirve para entrenarnos en la vida cotidiana: para levantar una caja del suelo o para explotar nuestras habilidades y transferirlas a un deporte”. Marcelo Pulido y su equipo los invitan a probar una sesión de crossfit en el box de Kronos.
Por Marcelo Eckhardt
Ir al gimnasio era aburrido: caminar o correr en la cinta mirándose en un espejo o pispeando un monitor pedaleando una bicicleta fija, etc. Siempre la misma rutina, lunes, miércoles, viernes, siempre lo mismo. Hasta que irrumpió en escena el crossfit. Poco a poco gana el centro de la escena; hace unos meses, la modelo Nicole Neumann explicó en un noticiero su entrenamiento y las peligrosas curvas de su cuerpo las atribuyó a esta modalidad de gimnasia que bajó del norte para quedarse y crecer.
Creado por un profesor de gimnasia en un garaje de California, para sobrellevar las tareas reales de una persona entrenada en un mundo real, causa furor en las principales ciudades del país y en Trelew, el gimnasio Kronos acondicionó un box de crossfit, con sus sogas, cajones, hasta una enorme rueda de tractor con diez mazas para golpearla. Varios grupos durante todo el día, desde las 7 de la mañana hasta las 22, trabajan duro bajo la atenta mirada de Marcelo Pulido y su equipo.
Hacer crossfit es como tener que competir con uno mismo para llegar a la meta; sólo eso: llegar a la meta, cumplir con la tarea, hacerlo. Pero hacer el ejercicio previsto para el día es complicado: en poco tiempo (entre 20 50 minutos) se completa una rutina ardua, al límite. Y todos los días cambia; nunca es la misma. Es lo que atrae a atletas, gimnastas y deportistas; el desafío, la velocidad, la novedad y el esfuerzo explosivo que mejora notablemente el rendimiento corporal y la resistencia física.
Podría colocarse la risueña frase que ponían en los bailes de barrio: “Entrá si querés, salí si podés”. Así es la entrada al box, que luce como un enorme garaje con frases y gigantografías de héroes del crossfit. Pablo Romero es uno de los profes que empieza bien temprano, a las 7 tiene el primer grupo; parece apacible, formal y cortés. Posee los tres atributos pero además es muy exigente y cuando pone System of a down, Metallica o AC/DC al palo ya no hay tregua alguna para el grupo en cuestión que intentará sobrevivir como si estuviera en pleno frente de batalla (en los otros turnos hay música para todos los gustos: pop de los 80, electrónica y hasta cumbia). Lo mejor de esta esforzada aventura es la camaradería que se conforma entre los participantes; todos se ayudan y se dan ánimo para llegar a cumplir con el objetivo. Al final, se aplaude (los que pueden y aún tienen aire y fuerzas) y se elonga, hasta la próxima vez, que será diferente y al mismo nivel altísimo de adrenalina.
El box está decorado con gigantografías de atletas y frases contundentes que intentan que nadie se quede tirado en el piso de goma negra: “Hagas lo que hagas, no lo hagas a medias”; “elige entre tirar la toalla o usarla para secar el sudor”. Todo ayuda para llegar, para completar el ejercicio del día; el problema es que a veces el precalentamiento basta ya como trabajo pero es solo el preámbulo y cuando los profes escriben la rutina en la pizarra hasta el más fiero ex rugbier se fastidia al leer “burpee”: es la bestia negra del crossfit (es considerado uno de los ejercicios más completos pues se utilizan muchos músculos del cuerpo).
Marcelo Pulido tiene carisma y se gana el respeto de todos sus alumnos; el necesario para lograr que muchos atletas y deportistas de la zona prefieran realizar crossfit en Kronos, el único box acondicionado para crossfit de la zona.
Sabe lo que hace, tiene una extensa e intensa experiencia y capacitación pero lo que realmente convence de él es que predica con el ejemplo, al igual que los demás profesores y eso es insustituible: ellos lo hacen, ellos lo enseñan. Ahora, Marcelo está compitiendo en el Open 2014 de crossfit una competencia mundial dividida en regiones.
Ya realizó cuatro de los cinco planes para América Latina (se puede ver su esforzada performance en games.crossfit.com). Cada plan se graba en video y se envía al sitio; Marcelo estaba ya en el puesto 1.600 entre 6.500 y sigue avanzando. “La idea, dice, es quedar lo más arriba posible y ver si en una de esas alguien de Trelew llega a un regional; pero lo mejor es que en el Box ya son varios alumnos y alumnas que quieren participar el próximo año, en el Open 2015”.
Crossfit es sinónimo de “resistencia, fuerza -enumera Marcelo-, flexibilidad, potencia, velocidad, fortaleza, coordinación”; y corazón, garra: las palabras se corporizan cuando suena la alarma del cronómetro y empieza la sesión del día: ahí lo único que cuenta es hacerlo, llegar, conseguirlo, completarlo.
“Crossfit aumenta, reflexiona Marcelo, la competencia de una persona en todas las tareas físicas; sirve para entrenarnos en la vida cotidiana: para levantar una caja del suelo o para explotar nuestras habilidades y transferirlas a un deporte”. Marcelo Pulido y su equipo los invitan a probar una sesión de crossfit en el box de Kronos.