La 5ª edición del Drum Fest reunió percusión, tecnología y solidaridad

Hubo clínicas, presentaciones musicales, exposición de instrumentos, novedades tecnológicas y una importante colecta de alimentos no perecederos.


05 NOV 2026 - 20:07 | Actualizado 05 NOV 2026 - 21:38

Por Pedro Méndez / Redacción Jornada

El Patagonia Drum Fest celebró su quinta edición los días viernes 30 y sábado 31 de octubre en el Centro Cultural de Trelew, con una programación que reunió a bateristas, músicos, referentes de la percusión y aficionados. Durante las dos jornadas hubo clínicas, presentaciones en vivo, muestras de instrumentos y espacios de intercambio entre artistas.

La propuesta contó con dos escenarios: uno electroacústico Yamaha y otro principal, ubicado en el auditorio, donde se instalaron las baterías centrales del encuentro. Por allí pasaron músicos de la zona y otros allegados a la actividad, algunos para acompañar a sus amigos bateristas y otros para participar del tradicional encuentro que cada año impulsa el organizador, Mariano Moreno.

Uno de los espacios que despertó interés fue la exposición de instrumentos, con parches, platillos, toms, baterías electrónicas y una colección de alrededor de 70 tambores. Aunque algunos estaban destinados exclusivamente a la exhibición, cerca del 80% podían ser utilizados por los asistentes. De esta manera, músicos, usuarios y aficionados tuvieron la posibilidad de probar distintas piezas y conocer novedades sobre marcas, modelos, materiales y texturas.

También volvió a participar la artista local Karina Vitores, quien realizó pinturas en vivo, una de las propuestas que ya forman parte de la identidad del Drum Fest. En esta oportunidad, trabajó sobre distintas imágenes vinculadas al universo de la batería, entre ellas un retrato del reconocido baterista Dennis Chambers, un redoblante y unas manos sosteniendo palillos. Las obras, junto con una remera intervenida con el mismo motivo, fueron sorteadas entre los asistentes.



La solidaridad también tuvo su lugar

El Patagonia Drum Fest volvió a incorporar un componente solidario. El valor de la entrada consistió en la entrega de dos alimentos no perecederos por persona. La respuesta del público permitió completar hasta el límite de capacidad un Anvil Case, una caja utilizada habitualmente para transportar y guardar instrumentos.

Los alimentos reunidos serán destinados a personas que atraviesan situaciones de necesidad. En ese sentido, Mariano Moreno adelantó que personalmente acercará parte de lo recolectado a dos hombres mayores que conoció y que actualmente viven en vehículos.

“Conocí un par de personas que la están pasando muy mal. Son casos puntuales. Se trata de dos viejitos. Uno vive en una camioneta cerca de mi depósito. Me enteré de que vive allí y se asea en la estación de servicio. El otro también vive en una camioneta prestada, pero se las arregla haciendo trabajos de jardinería. A ellos les llevaré parte de lo que juntamos”, contó.

En días posteriores al evento, el organizador y su familia, tomaron conocimiento de otros casos y, en conjunto trabajan para hacerles llegar lo colectado, también a esas personas.

Dos jornadas de música y tecnología

La actividad del viernes tuvo como protagonista a Alex Leys, quien presentó su set electroacústico. Durante su intervención, el baterista combinó la ejecución musical con referencias a la historia de la música y respondió las preguntas del público.

El sábado, la programación comenzó nuevamente a las 19 horas, con una mayor presencia de público y referentes de la escena musical regional. Entre los asistentes estuvieron Jr y La Hora del Blues, con Chiky Aravena en armónica, además de Valeria Delarzes y Juan Barrena, integrantes de Cruda, quienes también subieron al escenario para interpretar algunos temas de su repertorio.

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la presentación del módulo EAD20 de Yamaha, a cargo de Mariano Moreno. El equipo, denominado Electronic Acoustic Drum Module, combina el sonido de las baterías acústicas con recursos electrónicos y herramientas para la grabación y creación de contenidos musicales.

Durante la demostración, Moreno explicó su funcionamiento y mostró las posibilidades que ofrecen sus efectos y aplicaciones. El dispositivo cuenta con más de 2.200 voces integradas, 252 efectos digitales y una interfaz de audio USB que permite realizar grabaciones multipista.

La presentación tuvo además un detalle particular: solamente dos unidades de este equipo habían llegado a la Argentina. Yamaha destinó una de ellas a su músico patrocinado, el baterista Heber Vicente, mientras que la otra fue entregada a Mariano Moreno, quien además de ser un gran baterista se desempeña como proveedor de instrumentos y equipamiento para artistas de nivel internacional con su empresa Backline Trelew.

Posteriormente, Heber Vicente brindó una clase magistral en la que repasó distintos momentos de su trayectoria. Compartió experiencias de sus comienzos, su desarrollo como docente y productor musical, su formación como maestro de Música Clásica y su participación en la popular banda Caras Extrañas.

Un cierre compartido

Como es habitual, el encuentro también tuvo un cierre musical que fue creciendo con la participación espontánea de los artistas. Mariano Moreno y Alex Leys compartieron el escenario frente a dos baterías y, a medida que avanzaban los ritmos, se fueron sumando otros bateristas. Así se armó una tocata colectiva que puso el broche a las dos jornadas.

Además de las actividades musicales, quienes adquirieron su entrada participaron de sorteos de remeras, gorras, palillos y parches, utilizando el número de acceso.

De esta manera, la quinta edición del Patagonia Drum Fest volvió a reunir distintas expresiones del mundo de la percusión, con una propuesta que combinó formación, tecnología, exhibición y música, sin dejar de lado el compromiso solidario.


05 NOV 2026 - 20:07

Por Pedro Méndez / Redacción Jornada

El Patagonia Drum Fest celebró su quinta edición los días viernes 30 y sábado 31 de octubre en el Centro Cultural de Trelew, con una programación que reunió a bateristas, músicos, referentes de la percusión y aficionados. Durante las dos jornadas hubo clínicas, presentaciones en vivo, muestras de instrumentos y espacios de intercambio entre artistas.

La propuesta contó con dos escenarios: uno electroacústico Yamaha y otro principal, ubicado en el auditorio, donde se instalaron las baterías centrales del encuentro. Por allí pasaron músicos de la zona y otros allegados a la actividad, algunos para acompañar a sus amigos bateristas y otros para participar del tradicional encuentro que cada año impulsa el organizador, Mariano Moreno.

Uno de los espacios que despertó interés fue la exposición de instrumentos, con parches, platillos, toms, baterías electrónicas y una colección de alrededor de 70 tambores. Aunque algunos estaban destinados exclusivamente a la exhibición, cerca del 80% podían ser utilizados por los asistentes. De esta manera, músicos, usuarios y aficionados tuvieron la posibilidad de probar distintas piezas y conocer novedades sobre marcas, modelos, materiales y texturas.

También volvió a participar la artista local Karina Vitores, quien realizó pinturas en vivo, una de las propuestas que ya forman parte de la identidad del Drum Fest. En esta oportunidad, trabajó sobre distintas imágenes vinculadas al universo de la batería, entre ellas un retrato del reconocido baterista Dennis Chambers, un redoblante y unas manos sosteniendo palillos. Las obras, junto con una remera intervenida con el mismo motivo, fueron sorteadas entre los asistentes.



La solidaridad también tuvo su lugar

El Patagonia Drum Fest volvió a incorporar un componente solidario. El valor de la entrada consistió en la entrega de dos alimentos no perecederos por persona. La respuesta del público permitió completar hasta el límite de capacidad un Anvil Case, una caja utilizada habitualmente para transportar y guardar instrumentos.

Los alimentos reunidos serán destinados a personas que atraviesan situaciones de necesidad. En ese sentido, Mariano Moreno adelantó que personalmente acercará parte de lo recolectado a dos hombres mayores que conoció y que actualmente viven en vehículos.

“Conocí un par de personas que la están pasando muy mal. Son casos puntuales. Se trata de dos viejitos. Uno vive en una camioneta cerca de mi depósito. Me enteré de que vive allí y se asea en la estación de servicio. El otro también vive en una camioneta prestada, pero se las arregla haciendo trabajos de jardinería. A ellos les llevaré parte de lo que juntamos”, contó.

En días posteriores al evento, el organizador y su familia, tomaron conocimiento de otros casos y, en conjunto trabajan para hacerles llegar lo colectado, también a esas personas.

Dos jornadas de música y tecnología

La actividad del viernes tuvo como protagonista a Alex Leys, quien presentó su set electroacústico. Durante su intervención, el baterista combinó la ejecución musical con referencias a la historia de la música y respondió las preguntas del público.

El sábado, la programación comenzó nuevamente a las 19 horas, con una mayor presencia de público y referentes de la escena musical regional. Entre los asistentes estuvieron Jr y La Hora del Blues, con Chiky Aravena en armónica, además de Valeria Delarzes y Juan Barrena, integrantes de Cruda, quienes también subieron al escenario para interpretar algunos temas de su repertorio.

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la presentación del módulo EAD20 de Yamaha, a cargo de Mariano Moreno. El equipo, denominado Electronic Acoustic Drum Module, combina el sonido de las baterías acústicas con recursos electrónicos y herramientas para la grabación y creación de contenidos musicales.

Durante la demostración, Moreno explicó su funcionamiento y mostró las posibilidades que ofrecen sus efectos y aplicaciones. El dispositivo cuenta con más de 2.200 voces integradas, 252 efectos digitales y una interfaz de audio USB que permite realizar grabaciones multipista.

La presentación tuvo además un detalle particular: solamente dos unidades de este equipo habían llegado a la Argentina. Yamaha destinó una de ellas a su músico patrocinado, el baterista Heber Vicente, mientras que la otra fue entregada a Mariano Moreno, quien además de ser un gran baterista se desempeña como proveedor de instrumentos y equipamiento para artistas de nivel internacional con su empresa Backline Trelew.

Posteriormente, Heber Vicente brindó una clase magistral en la que repasó distintos momentos de su trayectoria. Compartió experiencias de sus comienzos, su desarrollo como docente y productor musical, su formación como maestro de Música Clásica y su participación en la popular banda Caras Extrañas.

Un cierre compartido

Como es habitual, el encuentro también tuvo un cierre musical que fue creciendo con la participación espontánea de los artistas. Mariano Moreno y Alex Leys compartieron el escenario frente a dos baterías y, a medida que avanzaban los ritmos, se fueron sumando otros bateristas. Así se armó una tocata colectiva que puso el broche a las dos jornadas.

Además de las actividades musicales, quienes adquirieron su entrada participaron de sorteos de remeras, gorras, palillos y parches, utilizando el número de acceso.

De esta manera, la quinta edición del Patagonia Drum Fest volvió a reunir distintas expresiones del mundo de la percusión, con una propuesta que combinó formación, tecnología, exhibición y música, sin dejar de lado el compromiso solidario.