Una joven cuenta cómo disfrutó hacer bullying a una compañera

“Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”, afirma la joven en un video. El caso de bullying que conmociona a Catamarca.

24 OCT 2026 - 12:32 | Actualizado 24 OCT 2026 - 13:08

Una adolescente de 17 años sufrió un severo caso de bullying durante un viaje de egresados a Bariloche de un colegio catamarqueño. El caso, sumado a la difusión de material íntimo, derivó en dos investigaciones judiciales y repudio hacia el colegio involucrado por su accionar.

El caso se difundió tras la aparición de un video grabado por una de las agresoras —compañera de colegio de la víctima—, en el que contó ella misma los episodios de acoso que ejercieron con su grupo de amigas durante el viaje. “Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”, expresó allí la joven.

En la grabación, la estudiante confesó de forma explícita las agresiones físicas y verbales que llevaron a cabo: “Agarré todo el vaso, la miré y le hice esto —mientras hace la seña de volcarlo—. Me quedo así hasta que no se vació el vaso, no se lo dejé de tirar encima; la mina no hacía nada, estaba así mientras le caía toda el agua”.

En el mismo testimonio, la estudiante admitió haber hostigado a su compañera en un boliche con burlas y cánticos alusivos a un video íntimo que había sido difundido previamente: “Empezamos a cantar cosas referidas a ella, que se tenía que teñir el pelo, que se le marcaba la panza. Le empiezo a cantar ‘papo filtrado’, cosas sobre su video erótico sexual, y la mina empezó a llorar mucho.

Los chicos tuvieron que decir ‘están al ch*to, paren’, pero que se cague por p*ta asquerosa”.

Más tarde, detalló lo que vivió la víctima cuando volvió al hotel donde se hospedaba. “Nos dijeron que le acababa de dar un brote psicótico, se estaba metiendo los dedos en los ojos y se estaba arrancando los pelos. Yo estaba tentada, yo lo estaba disfrutando”, expresó.

Además, la agresora reconoció que el maltrato era sistemático tanto en el viaje como en el ámbito escolar en Catamarca, al afirmar: “Cada vez que teníamos oportunidad de bardearla, la bardeábamos; cada vez que pasaba por al lado le gritábamos podrida”. #


24 OCT 2026 - 12:32

Una adolescente de 17 años sufrió un severo caso de bullying durante un viaje de egresados a Bariloche de un colegio catamarqueño. El caso, sumado a la difusión de material íntimo, derivó en dos investigaciones judiciales y repudio hacia el colegio involucrado por su accionar.

El caso se difundió tras la aparición de un video grabado por una de las agresoras —compañera de colegio de la víctima—, en el que contó ella misma los episodios de acoso que ejercieron con su grupo de amigas durante el viaje. “Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”, expresó allí la joven.

En la grabación, la estudiante confesó de forma explícita las agresiones físicas y verbales que llevaron a cabo: “Agarré todo el vaso, la miré y le hice esto —mientras hace la seña de volcarlo—. Me quedo así hasta que no se vació el vaso, no se lo dejé de tirar encima; la mina no hacía nada, estaba así mientras le caía toda el agua”.

En el mismo testimonio, la estudiante admitió haber hostigado a su compañera en un boliche con burlas y cánticos alusivos a un video íntimo que había sido difundido previamente: “Empezamos a cantar cosas referidas a ella, que se tenía que teñir el pelo, que se le marcaba la panza. Le empiezo a cantar ‘papo filtrado’, cosas sobre su video erótico sexual, y la mina empezó a llorar mucho.

Los chicos tuvieron que decir ‘están al ch*to, paren’, pero que se cague por p*ta asquerosa”.

Más tarde, detalló lo que vivió la víctima cuando volvió al hotel donde se hospedaba. “Nos dijeron que le acababa de dar un brote psicótico, se estaba metiendo los dedos en los ojos y se estaba arrancando los pelos. Yo estaba tentada, yo lo estaba disfrutando”, expresó.

Además, la agresora reconoció que el maltrato era sistemático tanto en el viaje como en el ámbito escolar en Catamarca, al afirmar: “Cada vez que teníamos oportunidad de bardearla, la bardeábamos; cada vez que pasaba por al lado le gritábamos podrida”. #