Las familias de la escuela N° 7733 de Puerto Madryn comenzaron con una campaña tendiente a lograr que el establecimiento tenga un salón de usos múltiples donde los alumnos puedan realizar las actividades físicas o actos escolares.
Bajo la consigna de los alumnos “no tiene espacio físico para educación física”, los padres comenzaron a reclamar para que los 295 estudiantes dejen de tener las clases de educación física a la intemperie por no contar con un espacio para dictar la materia.
Fernanda Zárate, mamá de la escuela, recordó que esto comenzó hace cinco años cuando los alumnos estaban teniendo clases en otros lugares de la ciudad. Ante ello se construyeron los espacios para que “todos estén en un mismo techo” aunque aclaró que se está requiriendo “la obra del zoom, de la cocina”.
Ahora han detectado que con la llegada de las bajas temperaturas “las familias están siendo convocados a la institución pero por afuera de la escuela porque adentro es imposible. Son 295 alumnos” dijo la mamá. Ante esta situación las familias comenzaron a plantear la búsqueda de soluciones concretas porque “no hay respuestas desde el Ministerio de Educación, ni de Supervisión, ni de la dirección. Necesitamos que se continúe con la obra y no sigan padeciendo la falta de interés y la falta de respeto que tienen hacia ellos hace cinco años” afirmó Zárate.
La preocupación radica en que las familias desconocen si existe algún proyecto para ejecutar el SUM ni la cocina dado que ante las consultas realizadas solo recibieron como respuesta que “era una mega obra”.
Las familias se preguntan “cómo puede ser que no haya un planeamiento de lo demás que falta, que es prioritario para el desarrollo educativo de nuestros hijos. No hay respuesta, no tenemos nada, cero información”.
Para concluir Fernanda Zárate recordó que “venimos, como todos los años, pidiendo por favor que le den) atención a nuestros hijos. Tengo un hijo en quinto año que va a terminar sexto sin una escuela terminada. O sea, le queda un año más y sobrevivió como pudo a la escuela secundaria que le tocó atravesar”.
Las familias de la escuela N° 7733 de Puerto Madryn comenzaron con una campaña tendiente a lograr que el establecimiento tenga un salón de usos múltiples donde los alumnos puedan realizar las actividades físicas o actos escolares.
Bajo la consigna de los alumnos “no tiene espacio físico para educación física”, los padres comenzaron a reclamar para que los 295 estudiantes dejen de tener las clases de educación física a la intemperie por no contar con un espacio para dictar la materia.
Fernanda Zárate, mamá de la escuela, recordó que esto comenzó hace cinco años cuando los alumnos estaban teniendo clases en otros lugares de la ciudad. Ante ello se construyeron los espacios para que “todos estén en un mismo techo” aunque aclaró que se está requiriendo “la obra del zoom, de la cocina”.
Ahora han detectado que con la llegada de las bajas temperaturas “las familias están siendo convocados a la institución pero por afuera de la escuela porque adentro es imposible. Son 295 alumnos” dijo la mamá. Ante esta situación las familias comenzaron a plantear la búsqueda de soluciones concretas porque “no hay respuestas desde el Ministerio de Educación, ni de Supervisión, ni de la dirección. Necesitamos que se continúe con la obra y no sigan padeciendo la falta de interés y la falta de respeto que tienen hacia ellos hace cinco años” afirmó Zárate.
La preocupación radica en que las familias desconocen si existe algún proyecto para ejecutar el SUM ni la cocina dado que ante las consultas realizadas solo recibieron como respuesta que “era una mega obra”.
Las familias se preguntan “cómo puede ser que no haya un planeamiento de lo demás que falta, que es prioritario para el desarrollo educativo de nuestros hijos. No hay respuesta, no tenemos nada, cero información”.
Para concluir Fernanda Zárate recordó que “venimos, como todos los años, pidiendo por favor que le den) atención a nuestros hijos. Tengo un hijo en quinto año que va a terminar sexto sin una escuela terminada. O sea, le queda un año más y sobrevivió como pudo a la escuela secundaria que le tocó atravesar”.