Clausuran calabozos de comisarías de mujeres por "violaciones a los DDHH"

Los calabozos de dos comisarías del partido bonaerense de Moreno fueron clausurados luego de detectar "graves violaciones de derechos humanos" tras una evaluación por parte de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

22 JUN 2026 - 11:47 | Actualizado 22 JUN 2026 - 11:54

De esta manera, se prohibió el alojamiento de personas en ambas dependencias hasta que cuenten con condiciones edilicias apropiadas y habilitadas para alojar detenidos.

El Juzgado en lo Correccional N°1 de Moreno, a cargo de Jorge Fernando Mariano, dispuso la clausura de los calabozos de la Comisaría de Moreno seccional 6ta y la DDI Drogas Ilícitas de Paso del Rey después de las inspecciones realizadas donde se relevó condiciones de detención violatorias de los derechos humanos.

El dictamen fue anunciado por ANDAR, la agencia de información en derechos humanos de la CPM, que indicó que no se podrán alojar nuevos presos en dichos lugares hasta que “cuenten con condiciones edilicias apropiadas”.

Al resolver la presentación de la CPM, el Juzgado constató que no se cumplía ningún protocolo de alojamiento para mujeres y que la permanencia en esos lugares era violatoria de derechos por la evidente precariedad de la infraestructura, la insalubridad y –en el caso de la seccional sexta- el hacinamiento.

Frente al escenario advertido, se dispuso el traslado inmediato de las mujeres en un plazo de 72 horas, prohibió el ingreso de nuevas personas detenidas y clausuró el sector de calabozos de ambas dependencias.

Situación en la Comisaría 6ta

Al momento de la inspección, había alojadas nueve personas, aunque su cupo era de tres, lo que implica una sobrepoblación del 200%. Incluso al realizarse la constatación judicial ordenada en el marco del trámite del habeas corpus, ese número había ascendido a 11 detenidas.

Se expuso que las mujeres “debían dormir en el piso en colchones muy finos, sucios y rotos, expuestos a la humedad y filtraciones, sin ventilación alguna y en penumbra permanente, ya que la celda no contaba con ventanas y el lugar se iluminaba con focos conectados precariamente y sin ninguna medida de seguridad, en una situación de riesgo permanente frente a cualquier siniestro”.

Por otro lado, se pudo determinar que “permanecían en ese aislamiento extremo en celda durante las 24 horas, sin acceso a ningún espacio o patio con luz o ventilación natural. El aire era irrespirable y los olores nauseabundos”.

Las visitas eran una vez a la semana y sólo podían ingresar mujeres familiares directas. Quienes tenían hijos no podían verlos ni se garantizaba el contacto con ellos. Tampoco podían comunicarse con sus familias o con su defensa ya que estaba prohibido el uso de celulares.

“Los elementos de limpieza, higiene o gestión menstrual, al igual que para la provisión de alimentos o medicamentos, tenían que ser provistos por la familia, de modo que dependían de las visitas, con quienes se comunicaban a veces por carta”, destaca el escrito.

Situación en la DDI de Paso del Rey

En este caso, el lugar ni siquiera estaba habilitado para el alojamiento de personas detenidas, pero habían improvisado calabozos en oficinas en donde permanecían durante un tiempo prolongado.

El lugar tenía una puerta de rejas, no tenía privacidad y del sanitario salía un olor nauseabundo a materia fecal que tornaba difícil permanecer en el lugar.

22 JUN 2026 - 11:47

De esta manera, se prohibió el alojamiento de personas en ambas dependencias hasta que cuenten con condiciones edilicias apropiadas y habilitadas para alojar detenidos.

El Juzgado en lo Correccional N°1 de Moreno, a cargo de Jorge Fernando Mariano, dispuso la clausura de los calabozos de la Comisaría de Moreno seccional 6ta y la DDI Drogas Ilícitas de Paso del Rey después de las inspecciones realizadas donde se relevó condiciones de detención violatorias de los derechos humanos.

El dictamen fue anunciado por ANDAR, la agencia de información en derechos humanos de la CPM, que indicó que no se podrán alojar nuevos presos en dichos lugares hasta que “cuenten con condiciones edilicias apropiadas”.

Al resolver la presentación de la CPM, el Juzgado constató que no se cumplía ningún protocolo de alojamiento para mujeres y que la permanencia en esos lugares era violatoria de derechos por la evidente precariedad de la infraestructura, la insalubridad y –en el caso de la seccional sexta- el hacinamiento.

Frente al escenario advertido, se dispuso el traslado inmediato de las mujeres en un plazo de 72 horas, prohibió el ingreso de nuevas personas detenidas y clausuró el sector de calabozos de ambas dependencias.

Situación en la Comisaría 6ta

Al momento de la inspección, había alojadas nueve personas, aunque su cupo era de tres, lo que implica una sobrepoblación del 200%. Incluso al realizarse la constatación judicial ordenada en el marco del trámite del habeas corpus, ese número había ascendido a 11 detenidas.

Se expuso que las mujeres “debían dormir en el piso en colchones muy finos, sucios y rotos, expuestos a la humedad y filtraciones, sin ventilación alguna y en penumbra permanente, ya que la celda no contaba con ventanas y el lugar se iluminaba con focos conectados precariamente y sin ninguna medida de seguridad, en una situación de riesgo permanente frente a cualquier siniestro”.

Por otro lado, se pudo determinar que “permanecían en ese aislamiento extremo en celda durante las 24 horas, sin acceso a ningún espacio o patio con luz o ventilación natural. El aire era irrespirable y los olores nauseabundos”.

Las visitas eran una vez a la semana y sólo podían ingresar mujeres familiares directas. Quienes tenían hijos no podían verlos ni se garantizaba el contacto con ellos. Tampoco podían comunicarse con sus familias o con su defensa ya que estaba prohibido el uso de celulares.

“Los elementos de limpieza, higiene o gestión menstrual, al igual que para la provisión de alimentos o medicamentos, tenían que ser provistos por la familia, de modo que dependían de las visitas, con quienes se comunicaban a veces por carta”, destaca el escrito.

Situación en la DDI de Paso del Rey

En este caso, el lugar ni siquiera estaba habilitado para el alojamiento de personas detenidas, pero habían improvisado calabozos en oficinas en donde permanecían durante un tiempo prolongado.

El lugar tenía una puerta de rejas, no tenía privacidad y del sanitario salía un olor nauseabundo a materia fecal que tornaba difícil permanecer en el lugar.