Entregan lapiceras con código QR para prevenir suicidios adolescentes

Comenzó la campaña de prevención del suicidio en las escuelas secundarias de la ciudad capital. Contienen información útil para acompañar a los adolescentes y su familia ante situaciones de crisis.

28 MAY 2026 - 12:08 | Actualizado 29 MAY 2026 - 9:19

Por Natalia Ferrari / Redacción Jornada

El Operador Comunitario Alfredo Olmos del Área de Salud Mental y Adicciones del Hospital Subzonal Santa Teresita de Rawson, inició la entrega de lapiceras con código QR que contienen información útil sobre prevención del suicidio, acompañadas además de calcomanías preventivas. Esta acción se replicará en todas las escuelas secundarias de la capital de Chubut.

La iniciativa busca brindar herramientas a los adolescentes sobre qué hacer y cómo acompañar ante situaciones de crisis, promoviendo la empatía y el acompañamiento entre pares. La misma se lleva adelante con recursos propios de Olmos, teniendo en cuenta la gran cantidad de intervenciones que se abordan semanalmente.


Olmos contó a Jornada que viene entregando personalmente desde hace dos años, distintos materiales de prevención sobre consumo responsable de alcohol en la temporada de verano y después durante el resto del año sobre prevención de suicidio. Es así que se reparten vasos, mochilas, cuellitos y gorros que llevan una etiqueta con el QR con la información necesaria.


Lapiceras con QR

Para este 2026 se optó por entregar lapiceras a los alumnos del nivel secundario; “la idea es llegar a todas las escuelas de Rawson, son ocho en total”, explica Olmos. “Arrancamos por la escuela Politécnica la semana pasada en los primeros años y ayer miércoles en la escuela de Comercio. El viernes continuamos con los turnos tarde de los primeros años, siempre empezamos con los primeros años y así rotamos en todas las escuelas, entregando lo que es una lapicera que tiene un pequeño QR que los chicos al poder escanear tienen información básica, factores de riesgo, factores de protección, cómo acompañar a una persona en crisis y los números de contacto que son el 101 que es Policía y el 107 que es la Guardia del Hospital”.

“De esa forma los chicos pueden acceder a información básica, teniendo en cuenta que hoy también ellos sufren muchas situaciones de bullying, de maltrato, de abusos, y cuestiones familiares. La realidad es que son muchos los que ingresan por Guardia de Salud Mental en el Hospital con autolesiones y con sobreingesta de medicación”.


“Yo le digo a cada uno cuando entrego el material en el aula, es que si ellos aprenden a tener las herramientas de distintas temáticas, a medida que vayan creciendo, van a tener la posibilidad de poder resolver, de poder ayudar a alguien a ser más empático con sus pares, y así de esa forma, a medida que van creciendo, la vida misma va a ser un poco más fácil, al poder tener las herramientas, que es fundamental que a esta corta edad, ellos puedan contar con esa información”.

Iniciativa propia

Alfredo Olmos trabaja en el Equipo de Salud Mental pero la campaña con la compra y entrega de material para los jóvenes es iniciativa propia, con fondos personales. “Tengo el aval del Hospital Santa Teresita, de la Dirección, porque conoce mi trabajo ya hace años, pero todo lo que es gastos es por cuenta propia, vengo trabajando hace dos años, con la entrega de distintos elementos”.


La entrega de lapiceras con un QR se basa en que “para los chicos hoy, con su celular es muy accesible el código. Además, se entrega juntamente con un calco más pequeño que tiene la misma información, el QR, pero que es un calco, para que puedan colocarlo en la funda del teléfono, la botella de agua, dejarlo en casa, en heladera, para que la familia pueda tener también la información”.

El cálculo que realiza es que en las escuelas secundarias de Rawson “son más o menos siete mil alumnos y si eso lo multiplicamos por dos, tenemos un buen número de personas que van a tener la información y eso es lo importante, que todos puedan saber cómo acompañar a una persona en crisis”.

Porque nadie está exento “y hoy los jóvenes con la poca tolerancia a la frustración que tienen porque con una novia no resultó, una materia que no se aprobó, la presión escolar, distintas situaciones, los chicos entran en crisis y es importante no solamente que tengan la información, sino fomentar la empatía entre pares”.

“Siempre digo a los chicos en el aula, si vos conoces a tu amigo, compañero de escuela, que vienen cursando tal vez varios años, o lo conocen de la primaria, y vos lo ves que está mal, preguntar si está bien, y saber dónde llamar es importante para que él pueda recibir ayuda y también hacerlos parte de esto; porque si ustedes al saber cómo acompañar y dónde llamar, nos permiten que podamos llegar mucho más rápido y eso es gracias a usted, entonces ellos se sienten parte de esta red de contención y eso es importante”.

Trabajo articulado

En Rawson también se estableció una respuesta conjunta ante el llamado al 101 (Comando Radioeléctrico de la Policía) por una situación de crisis.

En forma automática se informa tanto a Comisaría Rawson o Playa, “para informar que se comunicó algún familiar por tal situación, que hay alguien que ha informado que desea quitarse la vida, y se activa automáticamente; va al móvil, me convocan, hago el trabajo de mediador ahí, de poder contener a la persona y gracias a Dios siempre hemos podido lograr que la persona acceda”.


“Se la traslada al Hospital, donde al ingresa por Guardia, el equipo clínico evalúa la situación clínica primero y llama al equipo de Salud Mental. Entonces después la persona, dependiendo de la situación, queda internado o en algunos casos se va con la familia. También hay un área de contención y se garantizan los turnos correspondientes después para la asistencia psicológica de esa persona”.

Más que el promedio nacional

Reconoce Olmos que en Rawson “lamentablemente tenemos mucha demanda de esas situaciones, pero lo importante de esto es darle a nuestros jóvenes y adolescentes, las herramientas para que no lleguen por Guardia, sino tal vez llamando, decir tengo a alguien que está mal y no sé qué hacer”.

Las cifras para la ciudad capital no son alentadoras por los casos registrados en los últimos años. Según confirma el operador comunitario “en el 2024 en Rawson, ocho vecinos decidieron que no valía la pena continuar. En el 2025, diez personas, y en lo que va del año dos personas. La franja etaria fue desde los 24 a los 50 años, pero ahora se amplía un poquito más”.

“Y el tema es que en la estadística nacional son nueve casos en 100 mil habitantes, nosotros en Rawson somos 45 mil, entonces estamos al doble de lo que debería tener nuestra ciudad en situaciones de crisis”.

Sobre la razón por la cual una persona toma tan drástica decisión es multicausal. Olmos aclara que “en las situaciones de crisis en intento de suicidio es una cuestión a veces económica, atravesada por una cuestión emocional, familiar, la ruptura de una relación. Siempre hay un detonante, pero la persona viene atravesada por distintas situaciones, entonces no hay un solo factor de decir, me intenté quitar la vida porque no llegaba fin a mes, no, no existe eso”.

“Son multifactores que atraviesan, que llevan a la persona a sentir que no vale la pena seguir y en un segundo por ahí se les cruza y pasan al acto en esa situación. Pero una vez que uno puede llegar en esa situación de crisis y acompañando, la persona se va dando cuenta que sí puede, que hay una alternativa distinta”.

28 MAY 2026 - 12:08

Por Natalia Ferrari / Redacción Jornada

El Operador Comunitario Alfredo Olmos del Área de Salud Mental y Adicciones del Hospital Subzonal Santa Teresita de Rawson, inició la entrega de lapiceras con código QR que contienen información útil sobre prevención del suicidio, acompañadas además de calcomanías preventivas. Esta acción se replicará en todas las escuelas secundarias de la capital de Chubut.

La iniciativa busca brindar herramientas a los adolescentes sobre qué hacer y cómo acompañar ante situaciones de crisis, promoviendo la empatía y el acompañamiento entre pares. La misma se lleva adelante con recursos propios de Olmos, teniendo en cuenta la gran cantidad de intervenciones que se abordan semanalmente.


Olmos contó a Jornada que viene entregando personalmente desde hace dos años, distintos materiales de prevención sobre consumo responsable de alcohol en la temporada de verano y después durante el resto del año sobre prevención de suicidio. Es así que se reparten vasos, mochilas, cuellitos y gorros que llevan una etiqueta con el QR con la información necesaria.


Lapiceras con QR

Para este 2026 se optó por entregar lapiceras a los alumnos del nivel secundario; “la idea es llegar a todas las escuelas de Rawson, son ocho en total”, explica Olmos. “Arrancamos por la escuela Politécnica la semana pasada en los primeros años y ayer miércoles en la escuela de Comercio. El viernes continuamos con los turnos tarde de los primeros años, siempre empezamos con los primeros años y así rotamos en todas las escuelas, entregando lo que es una lapicera que tiene un pequeño QR que los chicos al poder escanear tienen información básica, factores de riesgo, factores de protección, cómo acompañar a una persona en crisis y los números de contacto que son el 101 que es Policía y el 107 que es la Guardia del Hospital”.

“De esa forma los chicos pueden acceder a información básica, teniendo en cuenta que hoy también ellos sufren muchas situaciones de bullying, de maltrato, de abusos, y cuestiones familiares. La realidad es que son muchos los que ingresan por Guardia de Salud Mental en el Hospital con autolesiones y con sobreingesta de medicación”.


“Yo le digo a cada uno cuando entrego el material en el aula, es que si ellos aprenden a tener las herramientas de distintas temáticas, a medida que vayan creciendo, van a tener la posibilidad de poder resolver, de poder ayudar a alguien a ser más empático con sus pares, y así de esa forma, a medida que van creciendo, la vida misma va a ser un poco más fácil, al poder tener las herramientas, que es fundamental que a esta corta edad, ellos puedan contar con esa información”.

Iniciativa propia

Alfredo Olmos trabaja en el Equipo de Salud Mental pero la campaña con la compra y entrega de material para los jóvenes es iniciativa propia, con fondos personales. “Tengo el aval del Hospital Santa Teresita, de la Dirección, porque conoce mi trabajo ya hace años, pero todo lo que es gastos es por cuenta propia, vengo trabajando hace dos años, con la entrega de distintos elementos”.


La entrega de lapiceras con un QR se basa en que “para los chicos hoy, con su celular es muy accesible el código. Además, se entrega juntamente con un calco más pequeño que tiene la misma información, el QR, pero que es un calco, para que puedan colocarlo en la funda del teléfono, la botella de agua, dejarlo en casa, en heladera, para que la familia pueda tener también la información”.

El cálculo que realiza es que en las escuelas secundarias de Rawson “son más o menos siete mil alumnos y si eso lo multiplicamos por dos, tenemos un buen número de personas que van a tener la información y eso es lo importante, que todos puedan saber cómo acompañar a una persona en crisis”.

Porque nadie está exento “y hoy los jóvenes con la poca tolerancia a la frustración que tienen porque con una novia no resultó, una materia que no se aprobó, la presión escolar, distintas situaciones, los chicos entran en crisis y es importante no solamente que tengan la información, sino fomentar la empatía entre pares”.

“Siempre digo a los chicos en el aula, si vos conoces a tu amigo, compañero de escuela, que vienen cursando tal vez varios años, o lo conocen de la primaria, y vos lo ves que está mal, preguntar si está bien, y saber dónde llamar es importante para que él pueda recibir ayuda y también hacerlos parte de esto; porque si ustedes al saber cómo acompañar y dónde llamar, nos permiten que podamos llegar mucho más rápido y eso es gracias a usted, entonces ellos se sienten parte de esta red de contención y eso es importante”.

Trabajo articulado

En Rawson también se estableció una respuesta conjunta ante el llamado al 101 (Comando Radioeléctrico de la Policía) por una situación de crisis.

En forma automática se informa tanto a Comisaría Rawson o Playa, “para informar que se comunicó algún familiar por tal situación, que hay alguien que ha informado que desea quitarse la vida, y se activa automáticamente; va al móvil, me convocan, hago el trabajo de mediador ahí, de poder contener a la persona y gracias a Dios siempre hemos podido lograr que la persona acceda”.


“Se la traslada al Hospital, donde al ingresa por Guardia, el equipo clínico evalúa la situación clínica primero y llama al equipo de Salud Mental. Entonces después la persona, dependiendo de la situación, queda internado o en algunos casos se va con la familia. También hay un área de contención y se garantizan los turnos correspondientes después para la asistencia psicológica de esa persona”.

Más que el promedio nacional

Reconoce Olmos que en Rawson “lamentablemente tenemos mucha demanda de esas situaciones, pero lo importante de esto es darle a nuestros jóvenes y adolescentes, las herramientas para que no lleguen por Guardia, sino tal vez llamando, decir tengo a alguien que está mal y no sé qué hacer”.

Las cifras para la ciudad capital no son alentadoras por los casos registrados en los últimos años. Según confirma el operador comunitario “en el 2024 en Rawson, ocho vecinos decidieron que no valía la pena continuar. En el 2025, diez personas, y en lo que va del año dos personas. La franja etaria fue desde los 24 a los 50 años, pero ahora se amplía un poquito más”.

“Y el tema es que en la estadística nacional son nueve casos en 100 mil habitantes, nosotros en Rawson somos 45 mil, entonces estamos al doble de lo que debería tener nuestra ciudad en situaciones de crisis”.

Sobre la razón por la cual una persona toma tan drástica decisión es multicausal. Olmos aclara que “en las situaciones de crisis en intento de suicidio es una cuestión a veces económica, atravesada por una cuestión emocional, familiar, la ruptura de una relación. Siempre hay un detonante, pero la persona viene atravesada por distintas situaciones, entonces no hay un solo factor de decir, me intenté quitar la vida porque no llegaba fin a mes, no, no existe eso”.

“Son multifactores que atraviesan, que llevan a la persona a sentir que no vale la pena seguir y en un segundo por ahí se les cruza y pasan al acto en esa situación. Pero una vez que uno puede llegar en esa situación de crisis y acompañando, la persona se va dando cuenta que sí puede, que hay una alternativa distinta”.