Amanda Miguel: de Gaiman al mundo con su talento

La artista nacida en Gaiman, radicada en México, se presentará el 15 de mayo en el Teatro Gran Rex. En una entrevista con Maru Ortiz, en Jornada Radio, repasó su historia, celebra su vigencia y sueña con reencontrarse con la Patagonia que marcó su infancia. Mirá el video.

04 MAY 2026 - 13:44 | Actualizado 04 MAY 2026 - 14:14

El regreso de Amanda Miguel a la Argentina no es un show más: es una cuenta pendiente que finalmente encuentra fecha. “Estoy muy bien, muy contenta, muy muy feliz, finalmente voy a ir a cantar a mi país”, asegura desde México, donde consolidó una carrera que hoy la encuentra atravesando un presente inesperado. El 15 de mayo, el escenario del Teatro Gran Rex será el punto de reencuentro con su público. Lo confirmó en una entrevista con Maru Ortiz para Jornada Radio.


La emoción tiene raíces profundas. En su memoria, su tierra natal aparece con nitidez: “Mis tíos, el río Chubut, mi infancia, mi patio de cuando era chiquita, Trelew”.

Nacida en Gaiman, la artista no oculta el deseo de volver también a esos paisajes: “Me encantaría cantar en Gaiman y Puerto Madryn, donde pasaba mis vacaciones”.

Dueña de clásicos como “El Me Mintió”, “Castillos” o “Mi Buen Corazón”, su vigencia atraviesa generaciones. Incluso ella misma lo reconoce con sorpresa: “Me ha tocado volver a ser la artista de moda en este momento, es algo que parece imposible, sin embargo, a mí se me dio”. Y atribuye ese presente a un vínculo inquebrantable: “Todo eso se lo debo a mi público que me ama, y a quien yo también amo”.

Esa conexión tiene un origen temprano. “Yo lo sabía desde los cuatro años, le dije a mi mamá: yo voy a ser cantante”, recuerda. La formación musical, impulsada con disciplina, marcó el camino de una artista que no sólo interpreta, sino que también escribe sus propias canciones: “Soy compositora y creo que eso me ha ayudado muchísimo, porque sé lo que quiero cantar y lo que quiero decir”.

Para Amanda Miguel, la música es mucho más que una profesión. “Cantar es un regalo divino y es como una obligación”, afirma. Por eso, el cuidado de su voz y, sobre todo, del mensaje, es central en su obra: “Lo que canto habla de mi esencia como ser humano”.

Su repertorio la convirtió en una referente de las baladas intensas, muchas veces ligadas al desamor. Ella lo asume sin rodeos: “Sí, soy la reina de las despechadas”. Pero lejos de la victimización, reivindica la fortaleza personal: “No soy migajera, soy una tipa muy poderosa”.

El presente la encuentra activa, con múltiples proyectos en marcha y nuevas ideas, entre ellas una propuesta junto a otras artistas: “Tengo cantidad de proyectos… y uno muy interesante con puras mujeres, muy famosas”. A esa energía creativa se suma una ética de trabajo innegociable: “Para mí cantar en cualquier lugar tiene el mismo compromiso”.

La posibilidad de reencontrarse con su país abre también la puerta a una gira más amplia. “Espero que esto sea el comienza, poder ir a Córdoba, Mendoza, Tucumán, Jujuy, a la Patagonia, a Gaiman, a mi pueblo”, expresa, imaginando un recorrido que la acerque nuevamente a sus raíces.

En lo personal, su presente está atravesado por la familia, especialmente por sus nietos: “Son el regalo más grande que Dios me dio”. Ese equilibrio entre la vida íntima y la artística sostiene una carrera que sigue en movimiento.
Antes de cada presentación, el ritual se mantiene intacto. En ese instante previo a salir al escenario, resume su esencia en una frase: “Pienso en que Dios me ilumine, que todo salga bien y le dedico todo a Él”.

El 15 de mayo no será sólo un recital en el Teatro Gran Rex. Será, sobre todo, un regreso cargado de historia, emoción y presente. Porque si algo deja claro Amanda Miguel, es que su voz , y su vínculo con el público, siguen más vigentes que nunca.

04 MAY 2026 - 13:44

El regreso de Amanda Miguel a la Argentina no es un show más: es una cuenta pendiente que finalmente encuentra fecha. “Estoy muy bien, muy contenta, muy muy feliz, finalmente voy a ir a cantar a mi país”, asegura desde México, donde consolidó una carrera que hoy la encuentra atravesando un presente inesperado. El 15 de mayo, el escenario del Teatro Gran Rex será el punto de reencuentro con su público. Lo confirmó en una entrevista con Maru Ortiz para Jornada Radio.


La emoción tiene raíces profundas. En su memoria, su tierra natal aparece con nitidez: “Mis tíos, el río Chubut, mi infancia, mi patio de cuando era chiquita, Trelew”.

Nacida en Gaiman, la artista no oculta el deseo de volver también a esos paisajes: “Me encantaría cantar en Gaiman y Puerto Madryn, donde pasaba mis vacaciones”.

Dueña de clásicos como “El Me Mintió”, “Castillos” o “Mi Buen Corazón”, su vigencia atraviesa generaciones. Incluso ella misma lo reconoce con sorpresa: “Me ha tocado volver a ser la artista de moda en este momento, es algo que parece imposible, sin embargo, a mí se me dio”. Y atribuye ese presente a un vínculo inquebrantable: “Todo eso se lo debo a mi público que me ama, y a quien yo también amo”.

Esa conexión tiene un origen temprano. “Yo lo sabía desde los cuatro años, le dije a mi mamá: yo voy a ser cantante”, recuerda. La formación musical, impulsada con disciplina, marcó el camino de una artista que no sólo interpreta, sino que también escribe sus propias canciones: “Soy compositora y creo que eso me ha ayudado muchísimo, porque sé lo que quiero cantar y lo que quiero decir”.

Para Amanda Miguel, la música es mucho más que una profesión. “Cantar es un regalo divino y es como una obligación”, afirma. Por eso, el cuidado de su voz y, sobre todo, del mensaje, es central en su obra: “Lo que canto habla de mi esencia como ser humano”.

Su repertorio la convirtió en una referente de las baladas intensas, muchas veces ligadas al desamor. Ella lo asume sin rodeos: “Sí, soy la reina de las despechadas”. Pero lejos de la victimización, reivindica la fortaleza personal: “No soy migajera, soy una tipa muy poderosa”.

El presente la encuentra activa, con múltiples proyectos en marcha y nuevas ideas, entre ellas una propuesta junto a otras artistas: “Tengo cantidad de proyectos… y uno muy interesante con puras mujeres, muy famosas”. A esa energía creativa se suma una ética de trabajo innegociable: “Para mí cantar en cualquier lugar tiene el mismo compromiso”.

La posibilidad de reencontrarse con su país abre también la puerta a una gira más amplia. “Espero que esto sea el comienza, poder ir a Córdoba, Mendoza, Tucumán, Jujuy, a la Patagonia, a Gaiman, a mi pueblo”, expresa, imaginando un recorrido que la acerque nuevamente a sus raíces.

En lo personal, su presente está atravesado por la familia, especialmente por sus nietos: “Son el regalo más grande que Dios me dio”. Ese equilibrio entre la vida íntima y la artística sostiene una carrera que sigue en movimiento.
Antes de cada presentación, el ritual se mantiene intacto. En ese instante previo a salir al escenario, resume su esencia en una frase: “Pienso en que Dios me ilumine, que todo salga bien y le dedico todo a Él”.

El 15 de mayo no será sólo un recital en el Teatro Gran Rex. Será, sobre todo, un regreso cargado de historia, emoción y presente. Porque si algo deja claro Amanda Miguel, es que su voz , y su vínculo con el público, siguen más vigentes que nunca.