El hecho ocurrió a unas 85 millas náuticas de Puerto Deseado, donde el buque se encontraba operando cuando el capitán alertó a la autoridad marítima sobre la situación crítica de uno de sus tripulantes. El trabajador presentaba fracturas expuestas múltiples en la pierna izquierda —tibia, peroné y fémur— tras un accidente ocurrido mientras desarrollaba tareas a bordo. A partir de ese momento, se activó un protocolo de emergencia que incluyó radioconsultas médicas para asistir al herido en alta mar y la inmediata coordinación de un operativo aéreo desde Comodoro Rivadavia.
Desde esa ciudad despegó un avión de apoyo y un helicóptero con un equipo especializado compuesto por nadadores de rescate y un médico, quienes se dirigieron hacia la posición del pesquero. Ya en la zona, se concretó una maniobra de izado que permitió extraer al tripulante desde la cubierta del barco, en condiciones consideradas de alto riesgo.
Con el paciente a bordo, el helicóptero inició el traslado sanitario hacia tierra firme, durante el cual recibió las primeras atenciones médicas. Finalmente, fue derivado en ambulancia al hospital distrital de Puerto Deseado para su atención especializada.
El operativo, ejecutado contra reloj, resultó clave para asistir al trabajador en una situación crítica en medio del mar, donde la rapidez de la intervención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El hecho ocurrió a unas 85 millas náuticas de Puerto Deseado, donde el buque se encontraba operando cuando el capitán alertó a la autoridad marítima sobre la situación crítica de uno de sus tripulantes. El trabajador presentaba fracturas expuestas múltiples en la pierna izquierda —tibia, peroné y fémur— tras un accidente ocurrido mientras desarrollaba tareas a bordo. A partir de ese momento, se activó un protocolo de emergencia que incluyó radioconsultas médicas para asistir al herido en alta mar y la inmediata coordinación de un operativo aéreo desde Comodoro Rivadavia.
Desde esa ciudad despegó un avión de apoyo y un helicóptero con un equipo especializado compuesto por nadadores de rescate y un médico, quienes se dirigieron hacia la posición del pesquero. Ya en la zona, se concretó una maniobra de izado que permitió extraer al tripulante desde la cubierta del barco, en condiciones consideradas de alto riesgo.
Con el paciente a bordo, el helicóptero inició el traslado sanitario hacia tierra firme, durante el cual recibió las primeras atenciones médicas. Finalmente, fue derivado en ambulancia al hospital distrital de Puerto Deseado para su atención especializada.
El operativo, ejecutado contra reloj, resultó clave para asistir al trabajador en una situación crítica en medio del mar, donde la rapidez de la intervención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.