La titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31, Susana Parada, hizo lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por el auxiliar fiscal de la UFLA Norte en función de los riesgos procesales existentes, debido a que sobre el imputado “pesaba una restricción de acercamiento para con su ex pareja por episodios de violencia de género y, además, tenía una tobillera de geolocalización ambulatoria”.
El imputado había sido detenido mientras caminaba por la calle Plaza al 4200, en el barrio de Saavedra, por un policía de la Ciudad que acudió a la zona ante el llamado del Departamento de Emergencias Policiales que refería que el usuario de la tobillera no respondía a los llamados de la Central de Alarmas, que lo geolocalizaba allí, supo la agencia Noticias Argentinas.
Al mismo tiempo, a partir del aviso, personal policial se hizo presente en el domicilio de la víctima, una mujer de 47 años, quien se encontraba en buen estado de salud, destaca el informe del MPF.
En un caso anterior contra el imputado, también en el marco de violencia de género contra su ex pareja, la UFLA Este había solicitado que se le coloque la tobillera electrónica, que se le prohíba acercarse a menos de 1000 metros de la víctima e impedirle el contacto con ella por cualquier medio.
Se supo que el detenido tiene antecedentes penales por dos condenas previas por los delitos de amenazas, lesiones y desobediencia.

La titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31, Susana Parada, hizo lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por el auxiliar fiscal de la UFLA Norte en función de los riesgos procesales existentes, debido a que sobre el imputado “pesaba una restricción de acercamiento para con su ex pareja por episodios de violencia de género y, además, tenía una tobillera de geolocalización ambulatoria”.
El imputado había sido detenido mientras caminaba por la calle Plaza al 4200, en el barrio de Saavedra, por un policía de la Ciudad que acudió a la zona ante el llamado del Departamento de Emergencias Policiales que refería que el usuario de la tobillera no respondía a los llamados de la Central de Alarmas, que lo geolocalizaba allí, supo la agencia Noticias Argentinas.
Al mismo tiempo, a partir del aviso, personal policial se hizo presente en el domicilio de la víctima, una mujer de 47 años, quien se encontraba en buen estado de salud, destaca el informe del MPF.
En un caso anterior contra el imputado, también en el marco de violencia de género contra su ex pareja, la UFLA Este había solicitado que se le coloque la tobillera electrónica, que se le prohíba acercarse a menos de 1000 metros de la víctima e impedirle el contacto con ella por cualquier medio.
Se supo que el detenido tiene antecedentes penales por dos condenas previas por los delitos de amenazas, lesiones y desobediencia.