Llegó a aguas argentinas el portaaviones nuclear USS Nimitz

El poderoso buque de la Armada de Estados Unidos, navega por aguas patagónicas rumbo a Mar del Plata para realizar ejercicios conjuntos con buques y aviones argentinos.

27 ABR 2026 - 9:10 | Actualizado 27 ABR 2026 - 9:32

Las costas del extremo sur fueron testigos del paso de una estructura imponente que modifica el paisaje marítimo habitual. El portaaviones nuclear USS Nimitz dejó atrás el Estrecho de Magallanes y ya se interna en aguas del Atlántico para iniciar una serie de maniobras militares de gran escala.

Con sus 333 metros de eslora, esta mole de acero representa una de las mayores capacidades de despliegue bélico que existen en la actualidad a nivel global. La magnitud del buque se traduce en una logística interna que supera la población de muchas localidades de la Patagonia.



A bordo conviven más de 5.000 tripulantes, encargados de mantener operativa una plataforma capaz de lanzar y recibir hasta 90 aeronaves en el marco del operativo “Southern Seas 2026”. Este despliegue masivo marca la presencia de la flota estadounidense en la región con una capacidad de respuesta que rara vez se observa en estas latitudes.

El paso del Nimitz por la zona tiene un fuerte componente simbólico debido a que se trata de su travesía de despedida. Luego de cinco décadas de servicio ininterrumpido en diversos conflictos y misiones alrededor del mundo, la embarcación encara sus últimas millas náuticas antes del retiro. Este viaje final permite que las fuerzas navales regionales participen de un intercambio técnico con un sistema de armas que pronto pasará a los libros de historia.

En los próximos días, la navegación del portaaviones se realizará frente al litoral argentino, donde se sumarán unidades locales para ejercicios de alta complejidad. La Armada Argentina dispuso para estas tareas al ARA “La Argentina” y al ARA “Sarandí”, además de patrulleros oceánicos y un despliegue de aviones F-18 que realizarán simulaciones de defensa aérea.

El objetivo principal es fortalecer la coordinación en operaciones navales integradas entre ambas naciones utilizando tecnología de punta. La actividad en cubierta será frenética cuando comiencen las prácticas de despegue y aterrizaje previstas en el cronograma. Se espera que los cazas estadounidenses coordinen acciones con los helicópteros que operan desde las naves argentinas en tareas de búsqueda y rescate.

Estas maniobras buscan testear la capacidad de respuesta ante amenazas y la interoperabilidad de los sistemas de comunicación en condiciones de alta mar. Los observadores en tierra podrán notar la presencia de la flota a medida que el grupo de tareas avance hacia el norte del país por aguas abiertas.

La navegación se mantendrá a una distancia prudencial de la costa, pero la envergadura del grupo aeronaval lo vuelve una referencia inevitable para el tráfico marítimo civil.

El operativo representa una oportunidad para los marinos argentinos de operar en proximidad con la tecnología que define a los portaaviones clase Nimitz. Tras superar la zona de la Patagonia central, el despliegue pondrá proa hacia la provincia de Buenos Aires para su etapa más mediática.

El itinerario marca que las demostraciones aeronavales más importantes ocurrirán frente a las playas de Mar del Plata, donde se espera un cierre con honores para el veterano de guerra estadounidense. Esta escala técnica y ceremonial permitirá a las autoridades militares realizar un balance del entrenamiento conjunto desarrollado durante las semanas previas.#

27 ABR 2026 - 9:10

Las costas del extremo sur fueron testigos del paso de una estructura imponente que modifica el paisaje marítimo habitual. El portaaviones nuclear USS Nimitz dejó atrás el Estrecho de Magallanes y ya se interna en aguas del Atlántico para iniciar una serie de maniobras militares de gran escala.

Con sus 333 metros de eslora, esta mole de acero representa una de las mayores capacidades de despliegue bélico que existen en la actualidad a nivel global. La magnitud del buque se traduce en una logística interna que supera la población de muchas localidades de la Patagonia.



A bordo conviven más de 5.000 tripulantes, encargados de mantener operativa una plataforma capaz de lanzar y recibir hasta 90 aeronaves en el marco del operativo “Southern Seas 2026”. Este despliegue masivo marca la presencia de la flota estadounidense en la región con una capacidad de respuesta que rara vez se observa en estas latitudes.

El paso del Nimitz por la zona tiene un fuerte componente simbólico debido a que se trata de su travesía de despedida. Luego de cinco décadas de servicio ininterrumpido en diversos conflictos y misiones alrededor del mundo, la embarcación encara sus últimas millas náuticas antes del retiro. Este viaje final permite que las fuerzas navales regionales participen de un intercambio técnico con un sistema de armas que pronto pasará a los libros de historia.

En los próximos días, la navegación del portaaviones se realizará frente al litoral argentino, donde se sumarán unidades locales para ejercicios de alta complejidad. La Armada Argentina dispuso para estas tareas al ARA “La Argentina” y al ARA “Sarandí”, además de patrulleros oceánicos y un despliegue de aviones F-18 que realizarán simulaciones de defensa aérea.

El objetivo principal es fortalecer la coordinación en operaciones navales integradas entre ambas naciones utilizando tecnología de punta. La actividad en cubierta será frenética cuando comiencen las prácticas de despegue y aterrizaje previstas en el cronograma. Se espera que los cazas estadounidenses coordinen acciones con los helicópteros que operan desde las naves argentinas en tareas de búsqueda y rescate.

Estas maniobras buscan testear la capacidad de respuesta ante amenazas y la interoperabilidad de los sistemas de comunicación en condiciones de alta mar. Los observadores en tierra podrán notar la presencia de la flota a medida que el grupo de tareas avance hacia el norte del país por aguas abiertas.

La navegación se mantendrá a una distancia prudencial de la costa, pero la envergadura del grupo aeronaval lo vuelve una referencia inevitable para el tráfico marítimo civil.

El operativo representa una oportunidad para los marinos argentinos de operar en proximidad con la tecnología que define a los portaaviones clase Nimitz. Tras superar la zona de la Patagonia central, el despliegue pondrá proa hacia la provincia de Buenos Aires para su etapa más mediática.

El itinerario marca que las demostraciones aeronavales más importantes ocurrirán frente a las playas de Mar del Plata, donde se espera un cierre con honores para el veterano de guerra estadounidense. Esta escala técnica y ceremonial permitirá a las autoridades militares realizar un balance del entrenamiento conjunto desarrollado durante las semanas previas.#