Julio Morant no aparece demasiado como identidad futbolística. Pero basta decir Teté para darse cuenta que se trata de un verdadero personaje del fútbol del Valle, el que se ha ganado no sólo la simpatía de muchos, sino el respeto, por su pasado de futbolísta, pero por su recorrido como entrenador, tal vez en la mayoría de los casos como "segunda guitarra", pero con un criterio muy propio y claro, respetable.
Jamás sacó chapa de un apellido muy distintivo o por sólo el hecho de ser el hermano mayor de un emblema como Pablo "Cachi" Morant. También es el tío de otro joven entrenador como Jorge "Croto" Morant, los tres surgidos del riñón de Racing de Trelew. Perfil bajo y afable, prefiere encenderse cuando discute de fútbol, de juego, de sistemas, de estilos, de maneras.
"Este es el segundo año que soy coordinador del CEC. Había estado con Mario Martínez en el Germinal del ascenso al Federal “A. Paramos y ya pensaba dejar, pero surgió esto con gente conocida. Damián Pérez fue jugador de Racing en la época que estuvimos con Guille Samso y Hugo Rocha fue alguien de toda la vida de Racing", fundamentó "Teté".
"El fútbol es mi vida, a veces uno dice ya está por la edad, por el tiempo, pero no me pude alejar nunca, iba a la cancha todos los fines de semana", sostiene por si hacía falta.
Viva la diferencia
"Yo también trabajé con Guille en Racing, toda la vida tuvimos grandes diferencias en la forma de juego, pero fue una de las cosas que nos hizo estar tanto tiempo juntos y haber logrado cosas importantes, porque todo el mundo se olvida que la clasificación a la Copa Argentina fue un mérito del cuerpo técnico que él encabezaba. Todas esas campañas que se hicieron tenían que ver muchas veces con esa disparidad de criterios, pero siempre supe que el que decidía era él, pero Guille se nutría de gente que pensaba diferente. Siempre creí que los opuestos funcionan si hay respeto, lealtad y cariño, y nos tenemos un cariño muy grande", ponderó el carismático Teté.
Del mismo paladar
"Siempre lo charlamos con Damián -Pérez- y Andrés -Iglesias-, es parte de mi función de coordinador, no podría traer un técnico que no fuera de mi agrado, a mi edad sería algo para irme del club. Siempre le digo a Damián, el día que no me quieras más trae un técnico que no sea de mi agrado", bromeó sobre la elección de Juan Samso, hijo de su amigo Guillermo.
"El entrenamiento de un jugador es innegociable porque primero hay que ser un atleta, y después un futbolista. Si sos mejor vas a ser mucho mejor y si no sos tan bueno, vas a ser mejor", sentenció sobre la conducta de un futbolista.
"El sueño de él también es el sueño nuestro, que puedan mostrarse", dijo respecto del debut de Martín Cerecero, de 15 años.

"Nosotros hemos tenido varias pruebas con la gente de Independiente de Avellaneda, incluso el martes estuvo Hugo Pedraza, tenemos una buena relación, hemos ido con los chicos a Buenos Aires y también viene todos los años y hace pruebas en todos lados. Después hace una evaluación y te pide la posibilidad sobre algún que le haya interesado", reveló sobre la posibilidad de proyectar jugadores al fútbol afista.
Salto de calidad
"No tenemos otro contacto, porque nosotros estamos creciendo, con paciencia, pero todavía nos falta el salto de calidad para posicionarlos. Todavía no estamos para competir con Moreno y Huracán, pero antes no estábamos para competir con otros clubes con los que hoy competimos y superamos. El paso siguiente es ponernos a la par de Moreno y Huracán, pero lleva tiempo. A ellos mismos le pasa, juegan de una manera contra otros equipos, pero Huracán o Moreno no es lo mismo", evaluó Morant.
"Hemos recibido más jugadores de los que se han ido, antes era al revés. Por primera vez desde que estoy tenemos que rechazar jugadores, no es lindo decirlo, pero ya no tenemos el espacio para recibirlos y entrenarlos", reconoció el coordinador.
"Ya empieza la obra para el gimnasio cerrado, después tenemos todos los demás elementos para trabajar. Nos faltaría otra cancha de césped, lo hablo con Damián y se ríe, pero cuando te crece la familia, necesitás dos habitaciones", señaló con un ejemplo contundente.
"Hay dos canchas de sintético de ocho, pero tenés el fútbol femenino, los chicos. Empezás a entrenar a las 6 de la tarde y estamos viendo si podemos pasar algunos turnos a la mañana. Queremos seguir por el camino que vamos", sostuvo.
Renovarse es vivir
"En Primera lo de Juan (Samso) es un desafío, es un chico joven que no había tenido la experiencia en Primera, pero que conozco desde siempre, hablé mucho con él, Damián también lo hizo y se convenció. La verdad que estamos muy contentos, es muy profesional y muy serio. Veníamos de una etapa muy buena con Andrés (Iglesias) y cuando venís de una etapa muy buena te preguntás que pasará ahora. Lo que sí quería es gente joven, que está más capacitada, sería por el uso de las redes y la información inmediata. Tengo un grupo de trabajo muy joven, muy informado y con ganas de seguir creciendo. No quiero trabajar más con viejos, para eso estoy yo", sentenció sin complejos.
"Buscamos un perfil de educadores, siempre le digo a los profe que lean para tener vocabulario, salir de la charla dura y seca. Para nosotros la educación no se negocia, entrar a un lugar, saludar y dar la mano. En lo futbolístico vamos a la guerra, pero después queremos que los chicos sean educados, y lo son, son súper educados y con mucha conducta", aseveró Morant.

Derechos y obligaciones
"Yo los trato como a mis hijos, les hablo de derechos y obligaciones. Dentro del club hay normas de convivencia que no se negocian, y ni siquiera interesa que opinan los padres, lo que está bien está bien y lo que está mal está mal, creo tener sentido común, aunque a veces no lo tenga. Y los chicos que no se adaptan a cierta forma de manejarnos, hablamos con el chico primero y con el padre después, aunque no hemos tenido grandes problemas. Pero somos muy determinantes con las normas. Si sabés que vas a llegar tarde y podés, lo tenés que informar porque es su responsabilidad", exhortó.
"Ellos no juegan al fútbol por nosotros, sino por ellos, nosotros somos un eslabón más, tenemos alguna virtud, pero no juegan sólo porque somos buenos entrenadores, todo ayuda, pero llegan principalmente por sus condiciones", planteó Teté.
Machacar y machacar
"Veía a Martín cuando entró en Primera el sábado e hizo tres, cuatro cosas que nosotros le venimos machando, de perfilarse bien, orientarse, controlar, pase de cara interna y fuerte. Hizo pases y gambeteó como un jugador de Primera, 99 por ciento de él, pero el otro uno por ciento es de quienes lo retamos porque no controló bien y le machacamos, y machacamos", expuso.
"En Primera es otra velocidad y otra fuerza, pero te sostiene los cuatro elementos básicos, recepcionar bien, jugar rápido, pases fuertes, después le irás agregando otras cosas que te harán mejor", refrendó.
"La pasión va a estar siempre, mientras tenga ganar de ir a la cancha, aunque reniegue y me enoje, voy a seguir", aseguró Teté Morant en el final de la charla con Tiempo Deportivo.

Julio Morant no aparece demasiado como identidad futbolística. Pero basta decir Teté para darse cuenta que se trata de un verdadero personaje del fútbol del Valle, el que se ha ganado no sólo la simpatía de muchos, sino el respeto, por su pasado de futbolísta, pero por su recorrido como entrenador, tal vez en la mayoría de los casos como "segunda guitarra", pero con un criterio muy propio y claro, respetable.
Jamás sacó chapa de un apellido muy distintivo o por sólo el hecho de ser el hermano mayor de un emblema como Pablo "Cachi" Morant. También es el tío de otro joven entrenador como Jorge "Croto" Morant, los tres surgidos del riñón de Racing de Trelew. Perfil bajo y afable, prefiere encenderse cuando discute de fútbol, de juego, de sistemas, de estilos, de maneras.
"Este es el segundo año que soy coordinador del CEC. Había estado con Mario Martínez en el Germinal del ascenso al Federal “A. Paramos y ya pensaba dejar, pero surgió esto con gente conocida. Damián Pérez fue jugador de Racing en la época que estuvimos con Guille Samso y Hugo Rocha fue alguien de toda la vida de Racing", fundamentó "Teté".
"El fútbol es mi vida, a veces uno dice ya está por la edad, por el tiempo, pero no me pude alejar nunca, iba a la cancha todos los fines de semana", sostiene por si hacía falta.
Viva la diferencia
"Yo también trabajé con Guille en Racing, toda la vida tuvimos grandes diferencias en la forma de juego, pero fue una de las cosas que nos hizo estar tanto tiempo juntos y haber logrado cosas importantes, porque todo el mundo se olvida que la clasificación a la Copa Argentina fue un mérito del cuerpo técnico que él encabezaba. Todas esas campañas que se hicieron tenían que ver muchas veces con esa disparidad de criterios, pero siempre supe que el que decidía era él, pero Guille se nutría de gente que pensaba diferente. Siempre creí que los opuestos funcionan si hay respeto, lealtad y cariño, y nos tenemos un cariño muy grande", ponderó el carismático Teté.
Del mismo paladar
"Siempre lo charlamos con Damián -Pérez- y Andrés -Iglesias-, es parte de mi función de coordinador, no podría traer un técnico que no fuera de mi agrado, a mi edad sería algo para irme del club. Siempre le digo a Damián, el día que no me quieras más trae un técnico que no sea de mi agrado", bromeó sobre la elección de Juan Samso, hijo de su amigo Guillermo.
"El entrenamiento de un jugador es innegociable porque primero hay que ser un atleta, y después un futbolista. Si sos mejor vas a ser mucho mejor y si no sos tan bueno, vas a ser mejor", sentenció sobre la conducta de un futbolista.
"El sueño de él también es el sueño nuestro, que puedan mostrarse", dijo respecto del debut de Martín Cerecero, de 15 años.

"Nosotros hemos tenido varias pruebas con la gente de Independiente de Avellaneda, incluso el martes estuvo Hugo Pedraza, tenemos una buena relación, hemos ido con los chicos a Buenos Aires y también viene todos los años y hace pruebas en todos lados. Después hace una evaluación y te pide la posibilidad sobre algún que le haya interesado", reveló sobre la posibilidad de proyectar jugadores al fútbol afista.
Salto de calidad
"No tenemos otro contacto, porque nosotros estamos creciendo, con paciencia, pero todavía nos falta el salto de calidad para posicionarlos. Todavía no estamos para competir con Moreno y Huracán, pero antes no estábamos para competir con otros clubes con los que hoy competimos y superamos. El paso siguiente es ponernos a la par de Moreno y Huracán, pero lleva tiempo. A ellos mismos le pasa, juegan de una manera contra otros equipos, pero Huracán o Moreno no es lo mismo", evaluó Morant.
"Hemos recibido más jugadores de los que se han ido, antes era al revés. Por primera vez desde que estoy tenemos que rechazar jugadores, no es lindo decirlo, pero ya no tenemos el espacio para recibirlos y entrenarlos", reconoció el coordinador.
"Ya empieza la obra para el gimnasio cerrado, después tenemos todos los demás elementos para trabajar. Nos faltaría otra cancha de césped, lo hablo con Damián y se ríe, pero cuando te crece la familia, necesitás dos habitaciones", señaló con un ejemplo contundente.
"Hay dos canchas de sintético de ocho, pero tenés el fútbol femenino, los chicos. Empezás a entrenar a las 6 de la tarde y estamos viendo si podemos pasar algunos turnos a la mañana. Queremos seguir por el camino que vamos", sostuvo.
Renovarse es vivir
"En Primera lo de Juan (Samso) es un desafío, es un chico joven que no había tenido la experiencia en Primera, pero que conozco desde siempre, hablé mucho con él, Damián también lo hizo y se convenció. La verdad que estamos muy contentos, es muy profesional y muy serio. Veníamos de una etapa muy buena con Andrés (Iglesias) y cuando venís de una etapa muy buena te preguntás que pasará ahora. Lo que sí quería es gente joven, que está más capacitada, sería por el uso de las redes y la información inmediata. Tengo un grupo de trabajo muy joven, muy informado y con ganas de seguir creciendo. No quiero trabajar más con viejos, para eso estoy yo", sentenció sin complejos.
"Buscamos un perfil de educadores, siempre le digo a los profe que lean para tener vocabulario, salir de la charla dura y seca. Para nosotros la educación no se negocia, entrar a un lugar, saludar y dar la mano. En lo futbolístico vamos a la guerra, pero después queremos que los chicos sean educados, y lo son, son súper educados y con mucha conducta", aseveró Morant.

Derechos y obligaciones
"Yo los trato como a mis hijos, les hablo de derechos y obligaciones. Dentro del club hay normas de convivencia que no se negocian, y ni siquiera interesa que opinan los padres, lo que está bien está bien y lo que está mal está mal, creo tener sentido común, aunque a veces no lo tenga. Y los chicos que no se adaptan a cierta forma de manejarnos, hablamos con el chico primero y con el padre después, aunque no hemos tenido grandes problemas. Pero somos muy determinantes con las normas. Si sabés que vas a llegar tarde y podés, lo tenés que informar porque es su responsabilidad", exhortó.
"Ellos no juegan al fútbol por nosotros, sino por ellos, nosotros somos un eslabón más, tenemos alguna virtud, pero no juegan sólo porque somos buenos entrenadores, todo ayuda, pero llegan principalmente por sus condiciones", planteó Teté.
Machacar y machacar
"Veía a Martín cuando entró en Primera el sábado e hizo tres, cuatro cosas que nosotros le venimos machando, de perfilarse bien, orientarse, controlar, pase de cara interna y fuerte. Hizo pases y gambeteó como un jugador de Primera, 99 por ciento de él, pero el otro uno por ciento es de quienes lo retamos porque no controló bien y le machacamos, y machacamos", expuso.
"En Primera es otra velocidad y otra fuerza, pero te sostiene los cuatro elementos básicos, recepcionar bien, jugar rápido, pases fuertes, después le irás agregando otras cosas que te harán mejor", refrendó.
"La pasión va a estar siempre, mientras tenga ganar de ir a la cancha, aunque reniegue y me enoje, voy a seguir", aseguró Teté Morant en el final de la charla con Tiempo Deportivo.