El sector de taxis en Comodoro Rivadavia atraviesa una de sus crisis más profundas, con una marcada caída en la actividad, pérdida de rentabilidad y un creciente abandono de licencias. Así lo describió el referente del sector, Alejandro Bustamante quien trazó un panorama preocupante sobre la actualidad del servicio. “Esto ya viene de los últimos seis meses, donde se han devuelto algunas licencias. El padrón indicaba que éramos 210 taxis y se han devuelto unas 35 aproximadamente”, detalló, al explicar que muchos trabajadores no pueden sostener los costos del sistema.
Entre las principales causas, señaló que hay unidades que quedaron fuera de vigencia y no pueden ser renovadas, problemas mecánicos que no se logran reparar y una estructura de gastos que se vuelve cada vez más difícil de afrontar. “Van acumulando situaciones y eso lleva a que abandonen la actividad”, resumió.
La devolución de licencias implica además un obstáculo a futuro: quienes salen del sistema deben esperar cinco años para poder volver a ser titulares. “El que devuelve la licencia lo está pensando para no volver, sacarse ese costo de encima”, afirmó.
Caída de viajes diarios
Uno de los indicadores más claros del deterioro es la baja en la cantidad de viajes diarios. “En un turno de ocho horas antes podías hacer quince o dieciséis viajes, hoy estamos en ocho”, explicó Bustamante.
Además, los recorridos también se achicaron. “Antes el viaje promedio era de cuatro kilómetros y medio, hoy está entre tres y tres kilómetros y medio. Son viajes más cortos y menos rentables”, agregó.
Esto se traduce en una caída significativa en la facturación. “En el mejor momento un taxi hacía cerca de 200 kilómetros por día; hoy está en 100 o 110 kilómetros en un turno”, precisó.
El impacto económico es contundente. Según detalló Bustamante, la rentabilidad del propietario cayó de manera abrupta en los últimos años.
“Hace tres años el taxi tenía una utilidad cercana al 30%, hoy está en alrededor del 13%”, indicó.
En el caso de los choferes, si bien mantienen su porcentaje, los ingresos dependen de extender la jornada laboral. “Están rondando entre 900 mil y un millón de pesos por mes, pero trabajando más de ocho horas para poder llevar un peso a la casa”, explicó.
Apps y competencia desleal
El crecimiento de las plataformas digitales también aparece como un factor clave en la crisis del sector. Bustamante remarcó que muchos trabajadores se volcaron a las apps para generar ingresos, aunque advirtió sobre sus limitaciones.
“Muchos se están pasando a las aplicaciones porque tienen que llevar un mango a la casa. Pero también hay competencia desleal de quienes no están habilitados ni tributan al municipio”, cuestionó.
Además, señaló que el sistema de aplicaciones tampoco resulta sustentable a largo plazo. “La aplicación se lleva un porcentaje, el chofer otro, y al dueño le queda muy poco. Es pan para hoy y hambre para mañana”, graficó.
El referente del sector advirtió que la situación no es exclusiva de Comodoro, sino que se replica en todo el país. “Le pasa a Capital Federal, Rosario o Mendoza. No hay una ciudad que esté bien hoy en el servicio público de transporte”, sostuvo.
En ese contexto, también vinculó la caída de la actividad con el deterioro económico general. “La gente viaja menos, cuida más el bolsillo. Antes bajaba al centro por distintas cosas, hoy lo hace solo por necesidad”, indicó.
Finalmente, Bustamante fue contundente al definir el momento que atraviesa el sector. “El taxi en Comodoro ha superado muchas crisis, pero esta es la más fuerte de todas. Hoy la discusión no es la aplicación, es ver cómo sobrevivir”, concluyó.#

El sector de taxis en Comodoro Rivadavia atraviesa una de sus crisis más profundas, con una marcada caída en la actividad, pérdida de rentabilidad y un creciente abandono de licencias. Así lo describió el referente del sector, Alejandro Bustamante quien trazó un panorama preocupante sobre la actualidad del servicio. “Esto ya viene de los últimos seis meses, donde se han devuelto algunas licencias. El padrón indicaba que éramos 210 taxis y se han devuelto unas 35 aproximadamente”, detalló, al explicar que muchos trabajadores no pueden sostener los costos del sistema.
Entre las principales causas, señaló que hay unidades que quedaron fuera de vigencia y no pueden ser renovadas, problemas mecánicos que no se logran reparar y una estructura de gastos que se vuelve cada vez más difícil de afrontar. “Van acumulando situaciones y eso lleva a que abandonen la actividad”, resumió.
La devolución de licencias implica además un obstáculo a futuro: quienes salen del sistema deben esperar cinco años para poder volver a ser titulares. “El que devuelve la licencia lo está pensando para no volver, sacarse ese costo de encima”, afirmó.
Caída de viajes diarios
Uno de los indicadores más claros del deterioro es la baja en la cantidad de viajes diarios. “En un turno de ocho horas antes podías hacer quince o dieciséis viajes, hoy estamos en ocho”, explicó Bustamante.
Además, los recorridos también se achicaron. “Antes el viaje promedio era de cuatro kilómetros y medio, hoy está entre tres y tres kilómetros y medio. Son viajes más cortos y menos rentables”, agregó.
Esto se traduce en una caída significativa en la facturación. “En el mejor momento un taxi hacía cerca de 200 kilómetros por día; hoy está en 100 o 110 kilómetros en un turno”, precisó.
El impacto económico es contundente. Según detalló Bustamante, la rentabilidad del propietario cayó de manera abrupta en los últimos años.
“Hace tres años el taxi tenía una utilidad cercana al 30%, hoy está en alrededor del 13%”, indicó.
En el caso de los choferes, si bien mantienen su porcentaje, los ingresos dependen de extender la jornada laboral. “Están rondando entre 900 mil y un millón de pesos por mes, pero trabajando más de ocho horas para poder llevar un peso a la casa”, explicó.
Apps y competencia desleal
El crecimiento de las plataformas digitales también aparece como un factor clave en la crisis del sector. Bustamante remarcó que muchos trabajadores se volcaron a las apps para generar ingresos, aunque advirtió sobre sus limitaciones.
“Muchos se están pasando a las aplicaciones porque tienen que llevar un mango a la casa. Pero también hay competencia desleal de quienes no están habilitados ni tributan al municipio”, cuestionó.
Además, señaló que el sistema de aplicaciones tampoco resulta sustentable a largo plazo. “La aplicación se lleva un porcentaje, el chofer otro, y al dueño le queda muy poco. Es pan para hoy y hambre para mañana”, graficó.
El referente del sector advirtió que la situación no es exclusiva de Comodoro, sino que se replica en todo el país. “Le pasa a Capital Federal, Rosario o Mendoza. No hay una ciudad que esté bien hoy en el servicio público de transporte”, sostuvo.
En ese contexto, también vinculó la caída de la actividad con el deterioro económico general. “La gente viaja menos, cuida más el bolsillo. Antes bajaba al centro por distintas cosas, hoy lo hace solo por necesidad”, indicó.
Finalmente, Bustamante fue contundente al definir el momento que atraviesa el sector. “El taxi en Comodoro ha superado muchas crisis, pero esta es la más fuerte de todas. Hoy la discusión no es la aplicación, es ver cómo sobrevivir”, concluyó.#