Un hogar de ancianos en Trevelin quedó en el centro de una fuerte denuncia por condiciones inhumanas, abandono y falta total de controles, luego de un allanamiento que, pese a las pruebas recolectadas, no derivó aún en el cierre del establecimiento.
El testimonio de un extrabajador (pidió mantener el anonimato) expone una trama de precariedad laboral, negligencia en la atención y situaciones que describió como “muy raras” dentro del lugar. “Los abuelos duermen entre los bichos”, dijo a Jornada, al detallar una infestación de chinches que, según dijo, comenzó en julio de 2025 y nunca fue erradicada.
“Yo me sentaba en las noches a mirar las cámaras y ahí empecé a notar los bichos”, relató. El denunciante incluso recopiló videos por cuenta propia: “Los videos que circulan los grabé yo, esto tiene que salir a la luz”.
Las acusaciones más graves apuntan al trato hacia los ancianos. Según su relato, la alimentación era insuficiente: “Al abuelo se le da dos galletitas, un pedacito de torta y una taza de té. Si hay pizza, le dan cuatro pedacitos como cubitos”. También señaló que donaciones destinadas a los ancianos no llegaban a ellos: “Donaron un cordero y un chivo para Navidad, y a la noche les dieron fideos blancos”.
También describió episodios que vincula con posibles negligencias médicas. “Era muy normal, entrabas y al otro día te decían ‘falleció’”, afirmó. En otro caso, relató: “Una señora entró caminando, se cayó, se lastimó el ojo, no dejaron entrar a un familiar y al mes murió”.
Además de las condiciones sanitarias, el ex empleado denunció que el personal trabajaba en negro: “Yo estaba en negro, todo el mundo estuvo en negro, nadie trabajó en blanco durante años”. También afirmó que le adeudan salarios y que llegó a trabajar jornadas de hasta 12 horas.
Sobre la atención sanitaria, fue categórico: “Ninguno de los que atiende a los abuelos es profesional o está especializado”.
Acciones legales
El Defensor de Adultos Mayores de Chubut, Daniel Silva, confirmó a Jornada la gravedad de la situación tras una inspección oficial. “En la mayoría de las camas había chinches, las paredes manchadas, al levantar los colchones salían los bichos. Es insalubre”, afirmó.
Silva explicó que, tras recibir la denuncia, intervino junto a la Policía y presentó pruebas ante la Justicia: “Es muy grave lo que está pasando. Hicimos la resolución pidiendo el urgente desalojo de los adultos mayores y la clausura del lugar”.
Sin embargo, pese al allanamiento realizado, el hogar continúaen funcionamiento. “Pedimos la clausura preventiva hasta que el lugar sea habitable. Hay que fumigar todo y exterminar las chinches. Muchos adultos mayores tenían picaduras en los brazos”, agregó.
Mientras la investigación avanza, la preocupación crece entre familiares y vecinos, ya que, según denuncian, los residentes continúan en el lugar “durmiendo con los bichos”, a la espera de una resolución judicial que determine su traslado y garantice condiciones dignas de atención.

Un hogar de ancianos en Trevelin quedó en el centro de una fuerte denuncia por condiciones inhumanas, abandono y falta total de controles, luego de un allanamiento que, pese a las pruebas recolectadas, no derivó aún en el cierre del establecimiento.
El testimonio de un extrabajador (pidió mantener el anonimato) expone una trama de precariedad laboral, negligencia en la atención y situaciones que describió como “muy raras” dentro del lugar. “Los abuelos duermen entre los bichos”, dijo a Jornada, al detallar una infestación de chinches que, según dijo, comenzó en julio de 2025 y nunca fue erradicada.
“Yo me sentaba en las noches a mirar las cámaras y ahí empecé a notar los bichos”, relató. El denunciante incluso recopiló videos por cuenta propia: “Los videos que circulan los grabé yo, esto tiene que salir a la luz”.
Las acusaciones más graves apuntan al trato hacia los ancianos. Según su relato, la alimentación era insuficiente: “Al abuelo se le da dos galletitas, un pedacito de torta y una taza de té. Si hay pizza, le dan cuatro pedacitos como cubitos”. También señaló que donaciones destinadas a los ancianos no llegaban a ellos: “Donaron un cordero y un chivo para Navidad, y a la noche les dieron fideos blancos”.
También describió episodios que vincula con posibles negligencias médicas. “Era muy normal, entrabas y al otro día te decían ‘falleció’”, afirmó. En otro caso, relató: “Una señora entró caminando, se cayó, se lastimó el ojo, no dejaron entrar a un familiar y al mes murió”.
Además de las condiciones sanitarias, el ex empleado denunció que el personal trabajaba en negro: “Yo estaba en negro, todo el mundo estuvo en negro, nadie trabajó en blanco durante años”. También afirmó que le adeudan salarios y que llegó a trabajar jornadas de hasta 12 horas.
Sobre la atención sanitaria, fue categórico: “Ninguno de los que atiende a los abuelos es profesional o está especializado”.
Acciones legales
El Defensor de Adultos Mayores de Chubut, Daniel Silva, confirmó a Jornada la gravedad de la situación tras una inspección oficial. “En la mayoría de las camas había chinches, las paredes manchadas, al levantar los colchones salían los bichos. Es insalubre”, afirmó.
Silva explicó que, tras recibir la denuncia, intervino junto a la Policía y presentó pruebas ante la Justicia: “Es muy grave lo que está pasando. Hicimos la resolución pidiendo el urgente desalojo de los adultos mayores y la clausura del lugar”.
Sin embargo, pese al allanamiento realizado, el hogar continúaen funcionamiento. “Pedimos la clausura preventiva hasta que el lugar sea habitable. Hay que fumigar todo y exterminar las chinches. Muchos adultos mayores tenían picaduras en los brazos”, agregó.
Mientras la investigación avanza, la preocupación crece entre familiares y vecinos, ya que, según denuncian, los residentes continúan en el lugar “durmiendo con los bichos”, a la espera de una resolución judicial que determine su traslado y garantice condiciones dignas de atención.