Un estudio de la becaria doctoral de CONICET, Carolina Arguiano, publicado en la revista científica Fire
Ecology, analizó cómo responden los hongos del suelo en bosques de Nothofagus de la cordillera de Chubut.
A partir de más de 150 muestras de suelo y análisis de ADN ambiental, se observó que el fuego reduce la cantidad total de especies de hongos, especialmente las micorrizas, que cumplen un rol clave en la absorción de agua y nutrientes por parte de los árboles.
Sin embargo, la comunidad fúngica no desaparece. Se reorganiza. Algunas especies muestran tolerancia al disturbio y pasan a formar parte del nuevo escenario post-incendio, mientras que otras se pierden.
Géneros como Cortinarius y Lyophyllum fueron registrados en áreas quemadas, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre su posible rol en la recuperación del bosque.
La regeneración ecológica no es inmediata. La reconstrucción de las redes subterráneas puede llevar años, e influye directamente en la capacidad de establecimiento y supervivencia de nuevas plántulas.
Comprender estos procesos permite diseñar estrategias de restauración más ajustadas a la dinámica real del ecosistema, incluyendo el uso de micorrizas nativas tolerantes al fuego.
Si te interesa leer la publicación completa, aquí compartimos el enlace para descargarla de forma gratuita:
https://link.springer.com/article/10.1186/s42408-025-00426-8