Una historia que comenzó en el marco de una causa por abigeato, hoy abre paso a un nuevo comienzo para una galga rescatada en Puerto Madryn. La perra fue entregada en adopción transitoria a una vecina de la ciudad, en una decisión impulsada por el Ministerio Público Fiscal que pone en primer lugar su cuidado y recuperación.
La intervención se dio a partir de una investigación por abigeato (delito previsto en el artículo 167 quater del Código Penal, que sanciona el apoderamiento ilegítimo de ganado). Durante las actuaciones, se constató que la perra había sido utilizada para la persecución y captura de animales, una práctica asociada a este tipo de hechos rurales.
Frente a este escenario y atendiendo a su estado, la Fiscalía dispuso su resguardo preventivo. Con autorización judicial y en articulación con otras autoridades, se concretó su entrega en guarda transitoria a una vecina que asumió el compromiso de brindarle un entorno seguro, atención veterinaria y los cuidados necesarios para su bienestar.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que este tipo de medidas buscan proteger a los animales involucrados en procesos penales, evitando que permanezcan en situaciones de vulnerabilidad. La adopción es de carácter transitorio, hasta que la autoridad judicial determine de manera definitiva su situación.

Una historia que comenzó en el marco de una causa por abigeato, hoy abre paso a un nuevo comienzo para una galga rescatada en Puerto Madryn. La perra fue entregada en adopción transitoria a una vecina de la ciudad, en una decisión impulsada por el Ministerio Público Fiscal que pone en primer lugar su cuidado y recuperación.
La intervención se dio a partir de una investigación por abigeato (delito previsto en el artículo 167 quater del Código Penal, que sanciona el apoderamiento ilegítimo de ganado). Durante las actuaciones, se constató que la perra había sido utilizada para la persecución y captura de animales, una práctica asociada a este tipo de hechos rurales.
Frente a este escenario y atendiendo a su estado, la Fiscalía dispuso su resguardo preventivo. Con autorización judicial y en articulación con otras autoridades, se concretó su entrega en guarda transitoria a una vecina que asumió el compromiso de brindarle un entorno seguro, atención veterinaria y los cuidados necesarios para su bienestar.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que este tipo de medidas buscan proteger a los animales involucrados en procesos penales, evitando que permanezcan en situaciones de vulnerabilidad. La adopción es de carácter transitorio, hasta que la autoridad judicial determine de manera definitiva su situación.