Por Francisco Caputo
En tiempos donde el fuego avanza sin pedir permiso, hay clubes que dejan de ser solamente fútbol.Belgrano de Cholila hoy es eso: un corazón abierto en plena Cordillera de los Andres, una base logística, un punto de apoyo vital en la lucha contra los incendios que amenazan a la región.
La cancha ya no es solo pasto y líneas blancas. Es helipuerto, es reserva de agua, es punto de encuentro. Y detrás de esa transformación hayuna convicción profunda: defender el hogar, el suelo propio. En otras palabras: la Patria.
Este club una clara muestra de la función social que tienen los clubes en la Argentina, función que desprecia el Gobierno Nacional con su proyecto privatizador del fútbol a través de las SAD.

Base
Belgrano abrió sus puertas cuando más se necesitaba. La idea surgió casi de manera natural, según comentó Francisco Mouzet, presidente del club. “La cancha ya se usó en alguna oportunidad como helipuerto, entonces ya la tienen como un punto donde pueden bajar. Desde Belgrano se ofrece el espacio para los helicópteros, se brinda todo", explicó Mouzet.
"Asu vez, están disponibles los 50.000 litros de agua que tenemos para el riego de la cancha, que hoy están siendo utilizados por camiones cisterna y bomberos para abastecerse”, narró con espíritu de combate.

La defensa del hogar
Así, el verde césped cholilero se volvió punto estratégico. Tres helicópteros operan desde allí: por la mañana trasladan brigadistas a las zonas críticas y luego regresan para cargar el helibalde, reabastecer combustible y volver al combate. El club sostiene esa logística indispensable.
El objetivo es claro: cuidar el lugar donde se vive. “No lo hago como presidente del club, sino como ciudadano también de Cholila. Va más allá de la presidencia”, enfatizó Mouzet, quien también integra una brigada autoconvocada para brindar soporte a los combatientes del fuego de profesión. Por ejemplo, la Brigada Talento, de Cholila.
“Estamos hace un mes trabajando con una brigada que armamos que se llama La Chucao, que es un conjunto de personas que se fue armando y que fueron llegando y sumándose. Hoy somos casi 16 en total los que estamos trabajando, con cinco vehículos preparados, con equipo de combate, todos con camionetas personales de cada uno”, relató Mouzet, titulardel club, pero sobre todo vecino de Cholila.
Los incendios
Cholila respiró miedo en algunos momentos. El fuego estuvo cerca. “Hubo momentos de mucho miedo, porque el fuego tuvo la posibilidad de acercarse al pueblo, pero gracias al trabajo de brigadistas, voluntarios y demás se pudo contener lejos todavía”, explicó Mouzet. Hoy hay un poco más de calma, aunque nadie baja los brazos, a la espera de otra lluvia providencial.

El fútbol
Pese al contexto, el fútbol no se detiene. “El equipod e Primera entrena fuera del horario de operación de los helicópteros, generalmente cuando terminan cerca de las siete de la tarde. Hace más de un mes que siguen entrenando”, comentó Mouzet. Las demás categorías se acomodan, buscan espacios en el predio o entrenan fuera de la cancha cuando es necesario. El club se adapta, como se adapta un pueblo entero.
En Cholila, son optimistas que jugarán el torneo de la Liga del Oeste en casa, así como el Clasificatorio Patagónico, para el cual tiene cupo. Dicho torneo tiene fecha de inicio prevista para el 22 de marzo. Se ilusionan con el que fuego sea pronto un odioso recuerdo.Pero si es necesario, cederá la localía

Hoy, en Cholila, el fuego encuentra resistencia. Y en esa resistencia hay un club que entendió todo. Belgrano no solo defiende colores: defiende su tierra. Y en cada despegue de helicóptero, en cada carga de agua, en cada entrenamiento nocturno, queda claro que hay instituciones que, cuando la historia aprieta, se convierten en leyenda.


Por Francisco Caputo
En tiempos donde el fuego avanza sin pedir permiso, hay clubes que dejan de ser solamente fútbol.Belgrano de Cholila hoy es eso: un corazón abierto en plena Cordillera de los Andres, una base logística, un punto de apoyo vital en la lucha contra los incendios que amenazan a la región.
La cancha ya no es solo pasto y líneas blancas. Es helipuerto, es reserva de agua, es punto de encuentro. Y detrás de esa transformación hayuna convicción profunda: defender el hogar, el suelo propio. En otras palabras: la Patria.
Este club una clara muestra de la función social que tienen los clubes en la Argentina, función que desprecia el Gobierno Nacional con su proyecto privatizador del fútbol a través de las SAD.

Base
Belgrano abrió sus puertas cuando más se necesitaba. La idea surgió casi de manera natural, según comentó Francisco Mouzet, presidente del club. “La cancha ya se usó en alguna oportunidad como helipuerto, entonces ya la tienen como un punto donde pueden bajar. Desde Belgrano se ofrece el espacio para los helicópteros, se brinda todo", explicó Mouzet.
"Asu vez, están disponibles los 50.000 litros de agua que tenemos para el riego de la cancha, que hoy están siendo utilizados por camiones cisterna y bomberos para abastecerse”, narró con espíritu de combate.

La defensa del hogar
Así, el verde césped cholilero se volvió punto estratégico. Tres helicópteros operan desde allí: por la mañana trasladan brigadistas a las zonas críticas y luego regresan para cargar el helibalde, reabastecer combustible y volver al combate. El club sostiene esa logística indispensable.
El objetivo es claro: cuidar el lugar donde se vive. “No lo hago como presidente del club, sino como ciudadano también de Cholila. Va más allá de la presidencia”, enfatizó Mouzet, quien también integra una brigada autoconvocada para brindar soporte a los combatientes del fuego de profesión. Por ejemplo, la Brigada Talento, de Cholila.
“Estamos hace un mes trabajando con una brigada que armamos que se llama La Chucao, que es un conjunto de personas que se fue armando y que fueron llegando y sumándose. Hoy somos casi 16 en total los que estamos trabajando, con cinco vehículos preparados, con equipo de combate, todos con camionetas personales de cada uno”, relató Mouzet, titulardel club, pero sobre todo vecino de Cholila.
Los incendios
Cholila respiró miedo en algunos momentos. El fuego estuvo cerca. “Hubo momentos de mucho miedo, porque el fuego tuvo la posibilidad de acercarse al pueblo, pero gracias al trabajo de brigadistas, voluntarios y demás se pudo contener lejos todavía”, explicó Mouzet. Hoy hay un poco más de calma, aunque nadie baja los brazos, a la espera de otra lluvia providencial.

El fútbol
Pese al contexto, el fútbol no se detiene. “El equipod e Primera entrena fuera del horario de operación de los helicópteros, generalmente cuando terminan cerca de las siete de la tarde. Hace más de un mes que siguen entrenando”, comentó Mouzet. Las demás categorías se acomodan, buscan espacios en el predio o entrenan fuera de la cancha cuando es necesario. El club se adapta, como se adapta un pueblo entero.
En Cholila, son optimistas que jugarán el torneo de la Liga del Oeste en casa, así como el Clasificatorio Patagónico, para el cual tiene cupo. Dicho torneo tiene fecha de inicio prevista para el 22 de marzo. Se ilusionan con el que fuego sea pronto un odioso recuerdo.Pero si es necesario, cederá la localía

Hoy, en Cholila, el fuego encuentra resistencia. Y en esa resistencia hay un club que entendió todo. Belgrano no solo defiende colores: defiende su tierra. Y en cada despegue de helicóptero, en cada carga de agua, en cada entrenamiento nocturno, queda claro que hay instituciones que, cuando la historia aprieta, se convierten en leyenda.
