El "meteotsunami" ocurrido este lunes en Mar del Plata con una ola que sorprendió a turistas y vecinos no es un fenómeno nuevo. Los archivos recuerdan que situaciones similares ya habían ocurrido en plena temporada y en pleno centro de la "Ciudad Feliz".
El antecedente más recordado data del 21 de enero de 1954, cuando ocurrió un “oleaje de extraordinaria altura y violencia”, según el diario local La Capital, que tomó por sorpresa a miles de bañistas. El episodio se produjo cerca del mediodía, en un contexto climático sin señales de alerta: calor, amenaza de lluvia y un mar calmo, típico del verano.
Sin aviso, una ola se elevó sobre la Playa Popular y avanzó con fuerza sobre la arena, arrastrando sombrillas, carpas y pertenencias personales. Lo que siguió fueron cuadros de pánico, especialmente entre mujeres y niños, varios de los cuales debieron recibir asistencia mediante respiración artificial. También se reportaron principios de asfixia entre quienes estaban dentro del mar, aunque no hubo víctimas fatales.

La ola inicial fue seguida por otras dos, según indicó la crónica, lo que agravó la situación en playas como Bristol, donde la densidad de turistas era mayor. Testigos describieron escenas caóticas, pérdida de contacto entre padres e hijos y corridas hacia los puestos de socorro.
El episodio movilizó un operativo sanitario inusual para la época: guardavidas, turistas, ambulancias, personal de la Asistencia Pública y equipos del Ministerio de Salud bonaerense trabajaron para evitar un desenlace trágico. En un comunicado posterior, la Subprefectura Marítima informó que se registraron once casos de asfixia, todos revertidos con maniobras de primeros auxilios.

Los archivos registran también un caso anterior, en 1945, cuando cuatro olas de gran tamaño golpearon la zona de la Escollera Norte, generando pánico y dejando un número considerable de heridos.
Setenta años después, los episodios vuelven a la discusión pública cada vez que el mar confirma que, aun en pleno verano y con la playa repleta, sigue siendo dueño del territorio.
Qué es un "meteotsunami"
Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, confirmó el incidentey señaló que se trató de una “ola con aumento repentino de la altura”. Este evento, de naturaleza climática, es lo que se conoce también como "meteotsunami", un término que describe una súbita y significativa variación en el nivel del mar generada por cambios en la presión atmosférica o fuertes vientos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) define los meteotsunamis como grandes olas generadas por perturbaciones atmosféricas asociadas a tormentas intensas, cambios bruscos de presión y frentes fríos.
A diferencia de los tsunamis tradicionales, que tienen origen en terremotos submarinos, los meteotsunamis se deben a fluctuaciones rápidas en la presión del aire que viajan sobre la superficie del océano. Estas perturbaciones pueden crear olas que se amplifican al llegar a zonas de plataforma continental poco profunda, bahías o entradas costeras.

El "meteotsunami" ocurrido este lunes en Mar del Plata con una ola que sorprendió a turistas y vecinos no es un fenómeno nuevo. Los archivos recuerdan que situaciones similares ya habían ocurrido en plena temporada y en pleno centro de la "Ciudad Feliz".
El antecedente más recordado data del 21 de enero de 1954, cuando ocurrió un “oleaje de extraordinaria altura y violencia”, según el diario local La Capital, que tomó por sorpresa a miles de bañistas. El episodio se produjo cerca del mediodía, en un contexto climático sin señales de alerta: calor, amenaza de lluvia y un mar calmo, típico del verano.
Sin aviso, una ola se elevó sobre la Playa Popular y avanzó con fuerza sobre la arena, arrastrando sombrillas, carpas y pertenencias personales. Lo que siguió fueron cuadros de pánico, especialmente entre mujeres y niños, varios de los cuales debieron recibir asistencia mediante respiración artificial. También se reportaron principios de asfixia entre quienes estaban dentro del mar, aunque no hubo víctimas fatales.

La ola inicial fue seguida por otras dos, según indicó la crónica, lo que agravó la situación en playas como Bristol, donde la densidad de turistas era mayor. Testigos describieron escenas caóticas, pérdida de contacto entre padres e hijos y corridas hacia los puestos de socorro.
El episodio movilizó un operativo sanitario inusual para la época: guardavidas, turistas, ambulancias, personal de la Asistencia Pública y equipos del Ministerio de Salud bonaerense trabajaron para evitar un desenlace trágico. En un comunicado posterior, la Subprefectura Marítima informó que se registraron once casos de asfixia, todos revertidos con maniobras de primeros auxilios.

Los archivos registran también un caso anterior, en 1945, cuando cuatro olas de gran tamaño golpearon la zona de la Escollera Norte, generando pánico y dejando un número considerable de heridos.
Setenta años después, los episodios vuelven a la discusión pública cada vez que el mar confirma que, aun en pleno verano y con la playa repleta, sigue siendo dueño del territorio.
Qué es un "meteotsunami"
Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, confirmó el incidentey señaló que se trató de una “ola con aumento repentino de la altura”. Este evento, de naturaleza climática, es lo que se conoce también como "meteotsunami", un término que describe una súbita y significativa variación en el nivel del mar generada por cambios en la presión atmosférica o fuertes vientos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) define los meteotsunamis como grandes olas generadas por perturbaciones atmosféricas asociadas a tormentas intensas, cambios bruscos de presión y frentes fríos.
A diferencia de los tsunamis tradicionales, que tienen origen en terremotos submarinos, los meteotsunamis se deben a fluctuaciones rápidas en la presión del aire que viajan sobre la superficie del océano. Estas perturbaciones pueden crear olas que se amplifican al llegar a zonas de plataforma continental poco profunda, bahías o entradas costeras.