Lo que se suponía que iba a ser un fin de año y comienzo del nuevo sin pirotecnia debido a los mayores controles y la advertencia de mayores multas y hasta prisión por comercializarla, el 2025 se despidió de las principales ciudades de Chubut a puro estruendo de petardos.
Fue así, que, tras el brindis y los primeros minutos del 2026, se hicieron sentir tanto en Trelew, Comodoro Rivadavia, Rawson y Puerto Madryn una gran cantidad de pirotecnia lanzada por la gente en las calles.

La falta de empatía de la gente con las mascotas que sufre la pirotecnia y con las personas con TEA, quedó a la vista nuevamente este 1 de enero al igual que el 25 de diciembre, noche de Navidad.
La pirotecnia sigue llegando a manos de la gente de una u otra manera y por el momento nada de lo que se aplicó funcionó.
Por ahora habrá que esperar que la gente tome conciencia del daño que causan los petardos en los perros que corren despavoridos y son atropellados o la gente con autismo que sufre en sus oídos un dolor intenso tras cada detonación.
Las próximas fiestas de Fin de Año están lejos, pero habrá que ir pensando con tiempo que hacer para que esto no vuelva a suceder. #

Lo que se suponía que iba a ser un fin de año y comienzo del nuevo sin pirotecnia debido a los mayores controles y la advertencia de mayores multas y hasta prisión por comercializarla, el 2025 se despidió de las principales ciudades de Chubut a puro estruendo de petardos.
Fue así, que, tras el brindis y los primeros minutos del 2026, se hicieron sentir tanto en Trelew, Comodoro Rivadavia, Rawson y Puerto Madryn una gran cantidad de pirotecnia lanzada por la gente en las calles.

La falta de empatía de la gente con las mascotas que sufre la pirotecnia y con las personas con TEA, quedó a la vista nuevamente este 1 de enero al igual que el 25 de diciembre, noche de Navidad.
La pirotecnia sigue llegando a manos de la gente de una u otra manera y por el momento nada de lo que se aplicó funcionó.
Por ahora habrá que esperar que la gente tome conciencia del daño que causan los petardos en los perros que corren despavoridos y son atropellados o la gente con autismo que sufre en sus oídos un dolor intenso tras cada detonación.
Las próximas fiestas de Fin de Año están lejos, pero habrá que ir pensando con tiempo que hacer para que esto no vuelva a suceder. #