El mes de julio llegó a su finalización y con ella se comenzaron a conocer los números que dejó vacaciones de invierno en el destino. La realidad es que la presencia de visitantes fue moderada aunque tuvo días donde la presencia de visitantes se apreciaba en cada rincón de la ciudad de Puerto Madryn.
El balance no arroja sorpresa, sino que se enmarca en el contexto general que el sector turístico atraviesa y donde los hoteles de mayor cantidad de estrellas han tenido un arribó de visitantes en número creciente.
Este comportamiento marca una presencia menor en las instalaciones de menor cantidad de estrellas y que suelen tener una ocupación generada por el movimiento de tripulaciones o de gente vinculada a la actividad pesquera.
Como se preveía la tercera semana de julio fue la que registró el mayor número de visitantes motivado porque había iniciado el período de receso invernal la provincia de Buenos Aires y CABA.
Más allá que el nivel de ocupación se dio al alza en ese período no alcanzó el 50 por ciento que era la cifra que se buscaba alcanzar con el fin de igualar la anterior temporada que no había sido buena.
Con vistas a lo que resta de la temporada de ballenas se busca poder revertir está tendencia y lograr un mayor número de visitantes, en especial durante el mes de agosto donde habrá un fin de semana largo. Desde allí que se está trabajando en la estrategia promocional con el fin de lograr traccionar el turismo de cercanía y aquellos que puedan optar por unas mini vacaciones.

El mes de julio llegó a su finalización y con ella se comenzaron a conocer los números que dejó vacaciones de invierno en el destino. La realidad es que la presencia de visitantes fue moderada aunque tuvo días donde la presencia de visitantes se apreciaba en cada rincón de la ciudad de Puerto Madryn.
El balance no arroja sorpresa, sino que se enmarca en el contexto general que el sector turístico atraviesa y donde los hoteles de mayor cantidad de estrellas han tenido un arribó de visitantes en número creciente.
Este comportamiento marca una presencia menor en las instalaciones de menor cantidad de estrellas y que suelen tener una ocupación generada por el movimiento de tripulaciones o de gente vinculada a la actividad pesquera.
Como se preveía la tercera semana de julio fue la que registró el mayor número de visitantes motivado porque había iniciado el período de receso invernal la provincia de Buenos Aires y CABA.
Más allá que el nivel de ocupación se dio al alza en ese período no alcanzó el 50 por ciento que era la cifra que se buscaba alcanzar con el fin de igualar la anterior temporada que no había sido buena.
Con vistas a lo que resta de la temporada de ballenas se busca poder revertir está tendencia y lograr un mayor número de visitantes, en especial durante el mes de agosto donde habrá un fin de semana largo. Desde allí que se está trabajando en la estrategia promocional con el fin de lograr traccionar el turismo de cercanía y aquellos que puedan optar por unas mini vacaciones.