La escultura de chocolate, con Diego, el guitarrista Pino Daniele y la sirena Parténope, sella la mágica conexión de Gay-Odin con Nápoles. La monumental obra representa el vibrante legado cultural y la devoción a la ciudad.
La histórica fábrica napolitana Gay-Odin rindió un homenaje especial a Nápoles con la presentación de un huevo de Pascua gigante, como parte del proyecto cultural “Napoli Millenaria”, que celebra los 2.500 años de historia de la ciudad.
Esta creación de 350 kilogramos es un tributo a los chocolateros pioneros Isidoro Odin y Onorina Gay, quienes llevaron su arte desde el Piamonte hasta Nápoles a finales del siglo XIX.
El huevo está expuesto en la fábrica de Chiaia, donde los chocolateros abrieron sus puertas por primera vez. “Pensamos que no podría haber mejor tema que el mito de Parténope”, contó Sveva Maglietta, miembro de la junta directiva de Gay-Odin, a Reuters.
Íconos del deporte y la cultura
En el reverso del huevo, se encuentran retratos de figuras queridas de Nápoles, como el actor Totò, el músico Pino Daniele y, no podía faltar, la cara de Diego Maradona en su época como jugador del Napoli. Diego Maradona ganó varios títulos con el Napoli, entre ellos la Serie A en 1987 y 1990, la Copa Italia en 1987, la Copa UEFA en 1989 y la Supercopa de Italia en 1990.
Pino Daniele, que murió en 2015 fue un artista extraordinario. Su legado y su contribución a la cultura napolitana e italiana. Su música incluía los sonidos del Mediterráneo, las improvisaciones musicales del mundo árabe, el blues y el jazz.
También se incluyen símbolos icónicos como la pizza y el propio Castel dell’Ovo. “En el otro lado del huevo, queríamos representar la ciudad de Nápoles, pero con sus símbolos, que son, como sabemos, muchos”, dijo Maglietta a Reuters.
La obra está adornada con las palabras “2500 años de historia legendaria” y los históricos logotipos azules y dorados de Gay-Odin.
El proceso de creación
La creación del huevo gigante requirió un proceso de producción de tres semanas, comenzando con el cepillado manual de enormes moldes, seguido de una delicada fusión de chocolate y decoraciones intrincadas.
“Es del tamaño de un barco de dos metros y medio y se rellena a mano con chocolate negro”, explicó Maglietta a Reuters. El color se consigue con un glaseado de azúcar, utilizando colorantes naturales y vegetales, y luego el decorador crea los matices.
El huevo de Pascua gigante también es un producto exclusivo que saldrá a la venta por alrededor de 12.000 euros (13.035 dólares, aproximadamente). “Incluso este huevo tiene su sorpresa, proporcional a su tamaño, pero no podemos decir qué hay dentro”, contó Maglietta a Reuters.
Cada año, la histórica fábrica napolitana dedica su imponente escultura de Pascua a temas y personajes queridos por la ciudad. En años anteriores, el huevo ha celebrado eventos como el 800 aniversario de la Universidad de Nápoles Federico II y el septuagésimo cumpleaños de Massimo Troisi.
La tradición de Gay-Odin de crear huevos de Pascua gigantes es un gesto simbólico de agradecimiento hacia Nápoles y sus habitantes. “Es un ‘¡Gracias!’ que hacemos extensivo a todos los napolitanos por el enorme cariño que nos demuestran cada día”, expresó Maglietta a Il Mattino.
Esta iniciativa no solo celebra la rica historia de Nápoles, sino que también destaca la conexión entre la ciudad y el arte del chocolate, un legado que continúa vivo gracias a la dedicación de la familia Gay-Odin.
La escultura de chocolate, con Diego, el guitarrista Pino Daniele y la sirena Parténope, sella la mágica conexión de Gay-Odin con Nápoles. La monumental obra representa el vibrante legado cultural y la devoción a la ciudad.
La histórica fábrica napolitana Gay-Odin rindió un homenaje especial a Nápoles con la presentación de un huevo de Pascua gigante, como parte del proyecto cultural “Napoli Millenaria”, que celebra los 2.500 años de historia de la ciudad.
Esta creación de 350 kilogramos es un tributo a los chocolateros pioneros Isidoro Odin y Onorina Gay, quienes llevaron su arte desde el Piamonte hasta Nápoles a finales del siglo XIX.
El huevo está expuesto en la fábrica de Chiaia, donde los chocolateros abrieron sus puertas por primera vez. “Pensamos que no podría haber mejor tema que el mito de Parténope”, contó Sveva Maglietta, miembro de la junta directiva de Gay-Odin, a Reuters.
Íconos del deporte y la cultura
En el reverso del huevo, se encuentran retratos de figuras queridas de Nápoles, como el actor Totò, el músico Pino Daniele y, no podía faltar, la cara de Diego Maradona en su época como jugador del Napoli. Diego Maradona ganó varios títulos con el Napoli, entre ellos la Serie A en 1987 y 1990, la Copa Italia en 1987, la Copa UEFA en 1989 y la Supercopa de Italia en 1990.
Pino Daniele, que murió en 2015 fue un artista extraordinario. Su legado y su contribución a la cultura napolitana e italiana. Su música incluía los sonidos del Mediterráneo, las improvisaciones musicales del mundo árabe, el blues y el jazz.
También se incluyen símbolos icónicos como la pizza y el propio Castel dell’Ovo. “En el otro lado del huevo, queríamos representar la ciudad de Nápoles, pero con sus símbolos, que son, como sabemos, muchos”, dijo Maglietta a Reuters.
La obra está adornada con las palabras “2500 años de historia legendaria” y los históricos logotipos azules y dorados de Gay-Odin.
El proceso de creación
La creación del huevo gigante requirió un proceso de producción de tres semanas, comenzando con el cepillado manual de enormes moldes, seguido de una delicada fusión de chocolate y decoraciones intrincadas.
“Es del tamaño de un barco de dos metros y medio y se rellena a mano con chocolate negro”, explicó Maglietta a Reuters. El color se consigue con un glaseado de azúcar, utilizando colorantes naturales y vegetales, y luego el decorador crea los matices.
El huevo de Pascua gigante también es un producto exclusivo que saldrá a la venta por alrededor de 12.000 euros (13.035 dólares, aproximadamente). “Incluso este huevo tiene su sorpresa, proporcional a su tamaño, pero no podemos decir qué hay dentro”, contó Maglietta a Reuters.
Cada año, la histórica fábrica napolitana dedica su imponente escultura de Pascua a temas y personajes queridos por la ciudad. En años anteriores, el huevo ha celebrado eventos como el 800 aniversario de la Universidad de Nápoles Federico II y el septuagésimo cumpleaños de Massimo Troisi.
La tradición de Gay-Odin de crear huevos de Pascua gigantes es un gesto simbólico de agradecimiento hacia Nápoles y sus habitantes. “Es un ‘¡Gracias!’ que hacemos extensivo a todos los napolitanos por el enorme cariño que nos demuestran cada día”, expresó Maglietta a Il Mattino.
Esta iniciativa no solo celebra la rica historia de Nápoles, sino que también destaca la conexión entre la ciudad y el arte del chocolate, un legado que continúa vivo gracias a la dedicación de la familia Gay-Odin.