Jugando, un nene de un año se comió las cenizas del abuelo

Natasha Emeny, una mujer que vive en la ciudad de Lincoln, Inglaterra, registró en un desopilante video el momento en que descubrió que su hijo, de un año, se había comido parte de las cenizas de su abuelo. Cuando vio que tenía la boca llena del contenido de la urna, entró en shock.

04 ABR 2025 - 18:42 | Actualizado 04 ABR 2025 - 18:47

La joven compartió el clip en su cuenta de TikTok, @palominolil, y se viralizó inmediatamente, con 20 millones de reproducciones en cuestión de horas. Dura tan solo nueve segundos, y se la escucha gritar: "¡Ay por Dios! ¡Por Dios! ¡Mi hijo se comió las cenizas de mi padre!".

En diálogo con el Daily Mail, la mamá de Koah, como se llama el pequeño, explicó cómo ocurrió. "Todavía estoy en shock, intentando procesarlo, porque, ¿cómo se reacciona a algo así?", expresó en un comienzo.

Natasha había ido a dejar ropa en el lavadero y asegura que tardó apenas dos minutos. Cuando regresó notó que había "un llamativo polvo gris" esparcido sobre el sofá, la mesa y algunos juguetes.



Al principio no asoció aquella escena a las cenizas de su difunto padre, pero cuando vio abierta la pequeña urna donde descansaban los restos del abuelo de Koah, supo lo que había pasado.

"Me quedé mortificada, aún lo estoy", sostuvo. Explicó que la urna estaba ubicada en "un estante alto en un modular", justamente para que el niño no pudiera alcanzarla, y que siempre estuvo ahí, desde que el pequeño nació.

No sabe cómo logró bajarla, si lanzó algún juguete para hacerla caer o cómo fue la secuencia, pero aseguró que el peor momento fue cuando su hijo se dio vuelta y le vio la boca toda manchada, llena de cenizas, y el niño empezó a llorar. "Lloraba él y lloraba yo", relató sobre el momento, que luego se volvió tragicómico.

LAS REPERCUSIONES DEL VIDEO VIRAL DEL NIÑO QUE "COMIÓ" LAS CENIZAS DE SU ABUELO

Aunque Koah nunca conoció a su abuelo, Natasha reveló que él tenía un "gran sentido del humor", y que se habría reído del incidente. "Le gustaba el humor negro, así que seguro hubiese soltado una carcajada al ver algo así", manifestó.



Su publicación se llenó de comentarios, con todo tipo de mensajes, y hubo un seguidor que le preguntó preocupado si había llevado a su hijo al médico para corroborar que no le haya hecho mal consumir las cenizas. "Sí, solo nos dijeron que le diéramos agua y que estaría bien, porque afortunadamente no comió mucho", le respondió Natasha. También grabó otro video para responderle a aquellos que la cuestionaron y criticaron.

"Algunos me escriben que mi hijo es demasiado pequeño para estar solo sin supervisión, pero creo que a todas las mamás y papás alguna vez les pasó que por más que estén 24 horas del día con sus bebés, en algún momento necesitan ir al baño, llevar la ropa sucia al lavarropas, limpiar algo, y es normal que si estamos solos en casa con ellos tengamos que irnos por dos minutos para hacer algo de eso", indicó.

"Fueron literalmente dos minutos, y lo siento si algunos consideran eso un error, pero así es la vida de casi todas las madres", sentenció. Hubo otros que apelaron al humor negro y bromearon sobre lo ocurrido. "Avísanos si empieza a actuar como tu padre"; "Él nunca lo conoció, ¡pero ahora están unidos por siempre!"; "Tu hijo pensó: ’Qué bien, abuelo para el desayuno’"; "No creo que la reencarnación funcione así"; "Ahora podrás decirle cuando sea grande: ’Veo mucho de tu abuelo en ti’", fueron algunos de los comentarios más elocuentes. /Clarín

04 ABR 2025 - 18:42

La joven compartió el clip en su cuenta de TikTok, @palominolil, y se viralizó inmediatamente, con 20 millones de reproducciones en cuestión de horas. Dura tan solo nueve segundos, y se la escucha gritar: "¡Ay por Dios! ¡Por Dios! ¡Mi hijo se comió las cenizas de mi padre!".

En diálogo con el Daily Mail, la mamá de Koah, como se llama el pequeño, explicó cómo ocurrió. "Todavía estoy en shock, intentando procesarlo, porque, ¿cómo se reacciona a algo así?", expresó en un comienzo.

Natasha había ido a dejar ropa en el lavadero y asegura que tardó apenas dos minutos. Cuando regresó notó que había "un llamativo polvo gris" esparcido sobre el sofá, la mesa y algunos juguetes.



Al principio no asoció aquella escena a las cenizas de su difunto padre, pero cuando vio abierta la pequeña urna donde descansaban los restos del abuelo de Koah, supo lo que había pasado.

"Me quedé mortificada, aún lo estoy", sostuvo. Explicó que la urna estaba ubicada en "un estante alto en un modular", justamente para que el niño no pudiera alcanzarla, y que siempre estuvo ahí, desde que el pequeño nació.

No sabe cómo logró bajarla, si lanzó algún juguete para hacerla caer o cómo fue la secuencia, pero aseguró que el peor momento fue cuando su hijo se dio vuelta y le vio la boca toda manchada, llena de cenizas, y el niño empezó a llorar. "Lloraba él y lloraba yo", relató sobre el momento, que luego se volvió tragicómico.

LAS REPERCUSIONES DEL VIDEO VIRAL DEL NIÑO QUE "COMIÓ" LAS CENIZAS DE SU ABUELO

Aunque Koah nunca conoció a su abuelo, Natasha reveló que él tenía un "gran sentido del humor", y que se habría reído del incidente. "Le gustaba el humor negro, así que seguro hubiese soltado una carcajada al ver algo así", manifestó.



Su publicación se llenó de comentarios, con todo tipo de mensajes, y hubo un seguidor que le preguntó preocupado si había llevado a su hijo al médico para corroborar que no le haya hecho mal consumir las cenizas. "Sí, solo nos dijeron que le diéramos agua y que estaría bien, porque afortunadamente no comió mucho", le respondió Natasha. También grabó otro video para responderle a aquellos que la cuestionaron y criticaron.

"Algunos me escriben que mi hijo es demasiado pequeño para estar solo sin supervisión, pero creo que a todas las mamás y papás alguna vez les pasó que por más que estén 24 horas del día con sus bebés, en algún momento necesitan ir al baño, llevar la ropa sucia al lavarropas, limpiar algo, y es normal que si estamos solos en casa con ellos tengamos que irnos por dos minutos para hacer algo de eso", indicó.

"Fueron literalmente dos minutos, y lo siento si algunos consideran eso un error, pero así es la vida de casi todas las madres", sentenció. Hubo otros que apelaron al humor negro y bromearon sobre lo ocurrido. "Avísanos si empieza a actuar como tu padre"; "Él nunca lo conoció, ¡pero ahora están unidos por siempre!"; "Tu hijo pensó: ’Qué bien, abuelo para el desayuno’"; "No creo que la reencarnación funcione así"; "Ahora podrás decirle cuando sea grande: ’Veo mucho de tu abuelo en ti’", fueron algunos de los comentarios más elocuentes. /Clarín