Marcelo Tinelli cumplió 65 años y el tiempo no le pasa

El conductor, productor y galán vive una etapa bisagra en su vida mientras analiza qué pasos seguir.

01 ABR 2025 - 20:56 | Actualizado 01 ABR 2025 - 20:59

Si no fue la primera entrevista del “Tinelli famoso”, le pega en el palo. La charla data de enero de 1991, cuando un Marcelo Tinelli recién descubierto por el rating, reflexionaba frente al periodista Rodolfo Braceli, acerca de su nueva condición de astro: “Sé que esto no me debe encandilar.

Sería un imbécil, un flor de goma si creyera que estoy sentado, para siempre, en la cima del monte Everest. Yo creo que sé cómo defenderme de ese peligro: para cuidarme, para evitar el mareo y todas esas cosas que afectan la sabiola, me agarro con todos los dedos de cosas muy simples, mi mundo es la televisión y mi casa”. Y enseguida remataba: “Eso de que en tres meses me tengo que llevar toda la guita, no lo quiero para mí.

A mí no me sirve pensar solo en el éxito de hoy, quiero hacer cosas dentro de tres meses, de tres años, de treinta años”. Y acá está, 34 años después de aquellas palabras, el que fue el conductor más importante de la televisión argentina, todavía en carrera. Supo estar en la cima del Everest, y también colgado de una soga, trepando como podía, para no desbarrancarse definitivamente en el abismo televisivo, donde habitan la mayoría de sus contemporáneos.

Este 1 de abril, Marcelo Tinelli cumple 65 años. Aferrado a una juventud de tatuajes y tintura capilar sabe que la televisión no es la que era, sabe que él no es el que era. Pero está dispuesto a colocarse nuevamente en el centro de la escena. Seguir adelante contra viento y marea, nada que no haya vivido ya.

¿O no fue él, quien a comienzos de los años 90 remontó un fracaso de 1,5 de rating llamado VideoMatch, hasta convertirlo en el programa más emblemático de esa década (y posteriores); cambiando, en el camino, la forma de hacer humor en televisión? Hoy el productor, empresario, creativo y conductor busca cómo reinventarse, reivindicando varios de esos títulos.

Será en las plataformas, el streaming; o en volver a apostar a una fórmula clásica, incluso cuando no pareciera cuajar con el estilo de una televisión reducida a programas de concursos o dudosos reality shows. El hombre de Bolívar tiene espalda para salir a jugar cualquiera de esos partidos, pero la pregunta es: ¿todavía le dan las piernas?

Él está seguro que sí. El último día de 2024 venció el contrato que Marcelo Tinelli tenía con América para ocupar el cargo de gerente de programación. Meses antes ya se sabía que no habría posibilidad de renovación, incluso cuando durante su gestión se reinstalaron clásicos como Desayuno Americano o el Bailando, al mismo tiempo que aparecieron propuestas tan interesantes como Noche al Dente. La terminación del acuerdo no implicó en absoluto un cambio de camiseta, a Tinelli le sigue interesando la pantalla de América.

Claro que la negociación es más dura de lo que se podría suponer, incluso habiendo asumido en el cargo un hombre de su confianza, como es Pablo “El Chato” Prada. Que lo conoce tanto como para saber que cuando Marcelo se entusiasma con un proyecto, hay que prestarle atención. Este año se cumplen dos décadas de la primera edición de aquel primer Bailando por un sueño, y el imaginario de su creador está seteado en volver a la pantalla con un show que esté a la altura del aniversario.

Que no sea más de lo mismo, sino algo completamente disruptivo. Él está dispuesto a dar batalla para que suceda, pero ¿es factible semejante empresa en la recelosa y raquítica televisión de hoy?

ASÍ NO HAY PRESUPUESTO QUE AGUANTE

Como si se tratara de octubre, ese mes donde se acumulan la mayor cantidad de los cumpleaños del año, a América se le amontonaron todos los aniversarios. Este 2025 son los 25 años de Intrusos, los 10 de LAM y los 20 del Bailando por un sueño. Cada uno con sus exigencias de espacio, dedicación, pertenencia, brillo, y unas cuantas cosas más.

Tinelli está ilusionado con un programa que recupere la mejor época del Bailando: primeras figuras, un despliegue a lo grande, el estudio de La Corte, un jurado “recargado” que incluya a los nombres emblemáticos que tuvieron ese rol a lo largo de las distintas temporadas; y hasta un duelo de campeones, con un plantel de primeras figuras ganadoras.

El conductor está convencido que es por ahí, y es lo que lo motiva a ponerse nuevamente frente a cámara. Sin embargo, hasta el momento, las trabas presupuestarias todavía no han podido sortearse. Fuentes cercanas a la dirección de América aseguran que ya hubo un presupuesto presentado, y que fue rechazado por su “inviabilidad”.

Desde entonces, ambas partes se encuentran negociando, proponiendo estrategias para sostener los números, y así llegar a un acuerdo. Todos quieren que se haga, pero todavía nadie sabe bien cómo. En los planes originales, incluso se barajaba la idea de hacer dos certámenes: uno que comenzara en el segundo trimestre del año, y otro en el último, para llegar a una gran final de ganadores en diciembre. Pero conforme pasa el tiempo, la idea se vuelve cada día más irrealizable.

La otra opción, siempre latente, es apelar al formato corto, con una posible fecha de inicio en septiembre. Sin embargo, las elecciones legislativas del 26 de octubre pueden llegar a desviar el foco de atención, opacando la repercusión, el apoyo y la convocatoria, que tanto Tinelli como el canal, aspiran conseguir.

Un daño colateral, que también preocupa y amerita una inminente solución en caso de salir al aire, es reafirmar el equipo que forma parte de La Flia. La disminución en los planes de producción hizo que muchos integrantes de la empresa de Tinelli, como productores, vestuaristas o maquilladores, hayan tomado nuevos trabajos y rumbos.

Recuperar esa suma de voluntades para encarar un proyecto de la exigencia de un Bailando 2025 (o Bailando - 20 años, que también es un nombre a considerar), es otra de las asignaturas pendientes de Marcelo y su equipo. Tal vez la menos complicada, considerando el compromiso que siempre ha tenido el equipo de trabajo que forma parte de la productora.

Mientras tanto, y como para confirmar que tiene puesta la camiseta de América, Marcelo está alineado con la idea del canal de recuperar el humor en la televisión, repatriando al equipo de Sin Codificar, liderado por Yayo Guridi y Pachu Peña. Aunque no está 100 por ciento definido, lo que se busca es darle una vuelta de tuerca al formato Decodificados, que los humoristas llevan adelante en la plataforma Flow.

A decir verdad, la propuesta comenzó durante la gestión de Tinelli como gerente de programación, ante la evidente falta de ciclos humorísticos, y los nuevos bríos que Instagram y TikTok le han dado a varios de los actores que nacieron en el seno de VideoMatch. A juzgar por la excelente repercusión que tienen obras de teatro como la recién estrenada en Buenos Aires, Un viaje en el tiempo (producida por Federico Hoppe y protagonizada por Pedro Alfonso, Paula Chaves, Sebastián Almada y Pachu Peña, entre otros), existe un fanatismo adolescente por los humoristas, nacido en y gracias a las redes sociales.

Recuperar ese segmento, hoy totalmente alejado de la TV abierta, es el desafío. Y ya que hablamos de plataformas, el éxito del reality Los Tinelli -disponible en Prime Video-, le confirmó a Tinelli que estas eran un terreno fértil para desembarcar con futuros proyectos. Por lo que, si bien en 2025 la idea es pisar fuerte en la televisión de aire, también puede llegar a haber una versión de Marcelo “on demand”.

01 ABR 2025 - 20:56

Si no fue la primera entrevista del “Tinelli famoso”, le pega en el palo. La charla data de enero de 1991, cuando un Marcelo Tinelli recién descubierto por el rating, reflexionaba frente al periodista Rodolfo Braceli, acerca de su nueva condición de astro: “Sé que esto no me debe encandilar.

Sería un imbécil, un flor de goma si creyera que estoy sentado, para siempre, en la cima del monte Everest. Yo creo que sé cómo defenderme de ese peligro: para cuidarme, para evitar el mareo y todas esas cosas que afectan la sabiola, me agarro con todos los dedos de cosas muy simples, mi mundo es la televisión y mi casa”. Y enseguida remataba: “Eso de que en tres meses me tengo que llevar toda la guita, no lo quiero para mí.

A mí no me sirve pensar solo en el éxito de hoy, quiero hacer cosas dentro de tres meses, de tres años, de treinta años”. Y acá está, 34 años después de aquellas palabras, el que fue el conductor más importante de la televisión argentina, todavía en carrera. Supo estar en la cima del Everest, y también colgado de una soga, trepando como podía, para no desbarrancarse definitivamente en el abismo televisivo, donde habitan la mayoría de sus contemporáneos.

Este 1 de abril, Marcelo Tinelli cumple 65 años. Aferrado a una juventud de tatuajes y tintura capilar sabe que la televisión no es la que era, sabe que él no es el que era. Pero está dispuesto a colocarse nuevamente en el centro de la escena. Seguir adelante contra viento y marea, nada que no haya vivido ya.

¿O no fue él, quien a comienzos de los años 90 remontó un fracaso de 1,5 de rating llamado VideoMatch, hasta convertirlo en el programa más emblemático de esa década (y posteriores); cambiando, en el camino, la forma de hacer humor en televisión? Hoy el productor, empresario, creativo y conductor busca cómo reinventarse, reivindicando varios de esos títulos.

Será en las plataformas, el streaming; o en volver a apostar a una fórmula clásica, incluso cuando no pareciera cuajar con el estilo de una televisión reducida a programas de concursos o dudosos reality shows. El hombre de Bolívar tiene espalda para salir a jugar cualquiera de esos partidos, pero la pregunta es: ¿todavía le dan las piernas?

Él está seguro que sí. El último día de 2024 venció el contrato que Marcelo Tinelli tenía con América para ocupar el cargo de gerente de programación. Meses antes ya se sabía que no habría posibilidad de renovación, incluso cuando durante su gestión se reinstalaron clásicos como Desayuno Americano o el Bailando, al mismo tiempo que aparecieron propuestas tan interesantes como Noche al Dente. La terminación del acuerdo no implicó en absoluto un cambio de camiseta, a Tinelli le sigue interesando la pantalla de América.

Claro que la negociación es más dura de lo que se podría suponer, incluso habiendo asumido en el cargo un hombre de su confianza, como es Pablo “El Chato” Prada. Que lo conoce tanto como para saber que cuando Marcelo se entusiasma con un proyecto, hay que prestarle atención. Este año se cumplen dos décadas de la primera edición de aquel primer Bailando por un sueño, y el imaginario de su creador está seteado en volver a la pantalla con un show que esté a la altura del aniversario.

Que no sea más de lo mismo, sino algo completamente disruptivo. Él está dispuesto a dar batalla para que suceda, pero ¿es factible semejante empresa en la recelosa y raquítica televisión de hoy?

ASÍ NO HAY PRESUPUESTO QUE AGUANTE

Como si se tratara de octubre, ese mes donde se acumulan la mayor cantidad de los cumpleaños del año, a América se le amontonaron todos los aniversarios. Este 2025 son los 25 años de Intrusos, los 10 de LAM y los 20 del Bailando por un sueño. Cada uno con sus exigencias de espacio, dedicación, pertenencia, brillo, y unas cuantas cosas más.

Tinelli está ilusionado con un programa que recupere la mejor época del Bailando: primeras figuras, un despliegue a lo grande, el estudio de La Corte, un jurado “recargado” que incluya a los nombres emblemáticos que tuvieron ese rol a lo largo de las distintas temporadas; y hasta un duelo de campeones, con un plantel de primeras figuras ganadoras.

El conductor está convencido que es por ahí, y es lo que lo motiva a ponerse nuevamente frente a cámara. Sin embargo, hasta el momento, las trabas presupuestarias todavía no han podido sortearse. Fuentes cercanas a la dirección de América aseguran que ya hubo un presupuesto presentado, y que fue rechazado por su “inviabilidad”.

Desde entonces, ambas partes se encuentran negociando, proponiendo estrategias para sostener los números, y así llegar a un acuerdo. Todos quieren que se haga, pero todavía nadie sabe bien cómo. En los planes originales, incluso se barajaba la idea de hacer dos certámenes: uno que comenzara en el segundo trimestre del año, y otro en el último, para llegar a una gran final de ganadores en diciembre. Pero conforme pasa el tiempo, la idea se vuelve cada día más irrealizable.

La otra opción, siempre latente, es apelar al formato corto, con una posible fecha de inicio en septiembre. Sin embargo, las elecciones legislativas del 26 de octubre pueden llegar a desviar el foco de atención, opacando la repercusión, el apoyo y la convocatoria, que tanto Tinelli como el canal, aspiran conseguir.

Un daño colateral, que también preocupa y amerita una inminente solución en caso de salir al aire, es reafirmar el equipo que forma parte de La Flia. La disminución en los planes de producción hizo que muchos integrantes de la empresa de Tinelli, como productores, vestuaristas o maquilladores, hayan tomado nuevos trabajos y rumbos.

Recuperar esa suma de voluntades para encarar un proyecto de la exigencia de un Bailando 2025 (o Bailando - 20 años, que también es un nombre a considerar), es otra de las asignaturas pendientes de Marcelo y su equipo. Tal vez la menos complicada, considerando el compromiso que siempre ha tenido el equipo de trabajo que forma parte de la productora.

Mientras tanto, y como para confirmar que tiene puesta la camiseta de América, Marcelo está alineado con la idea del canal de recuperar el humor en la televisión, repatriando al equipo de Sin Codificar, liderado por Yayo Guridi y Pachu Peña. Aunque no está 100 por ciento definido, lo que se busca es darle una vuelta de tuerca al formato Decodificados, que los humoristas llevan adelante en la plataforma Flow.

A decir verdad, la propuesta comenzó durante la gestión de Tinelli como gerente de programación, ante la evidente falta de ciclos humorísticos, y los nuevos bríos que Instagram y TikTok le han dado a varios de los actores que nacieron en el seno de VideoMatch. A juzgar por la excelente repercusión que tienen obras de teatro como la recién estrenada en Buenos Aires, Un viaje en el tiempo (producida por Federico Hoppe y protagonizada por Pedro Alfonso, Paula Chaves, Sebastián Almada y Pachu Peña, entre otros), existe un fanatismo adolescente por los humoristas, nacido en y gracias a las redes sociales.

Recuperar ese segmento, hoy totalmente alejado de la TV abierta, es el desafío. Y ya que hablamos de plataformas, el éxito del reality Los Tinelli -disponible en Prime Video-, le confirmó a Tinelli que estas eran un terreno fértil para desembarcar con futuros proyectos. Por lo que, si bien en 2025 la idea es pisar fuerte en la televisión de aire, también puede llegar a haber una versión de Marcelo “on demand”.