Lucas Villarroel es un joven de 32 años que compartió su vida entre Trelew y Esquel, y decidió viajar a Europa a forjar su futuro. Desde el Viejo Continente emprendió la aventura de llegar a Qatar para presenciar el Mundial, y buscar que su ídolo Julián Alvarez le firmara una foto, para cumplir con una promesa que le hizo a su gran amigo de Esquel, Ignacio (Nacho).
Logró llegar a Doha en septiembre, y la firma de Julián, por lo que se siente satisfecho porque se cumplieron los dos objetivos. Ahora resta el reencuentro con “Nacho”, quien sufrió una operación de un tumor en la cabeza, y se recupera. Ambos son fanáticos de River y particularmente del delantero del Seleccionado, que jugó hace meses atrás en el Millonario.
Una “locura”
El padre del joven, Juan Villarroel, en Cadena Tiempo contó muy contento la historia de la “locura” de su hijo, que derribó obstáculos y arribó a Qatar para disfrutar del Mundial. La pasó mal, pero se acomodó y ahora está disfrutando a la espera de la final del domingo.
“No se si Lucas tomó la dimensión de lo que está haciendo”, manifestó cómplice de la aventura y sonriente afirmó que “si cuento todo, nadie me lo creería”. Es que el joven fue uno de los primeros en llegar a Qatar, con una muda de ropa, y una carpa en la que dormía en la calle o cualquier espacio que encontraba, porque era difícil encontrar un alojamiento habilitado.
“A los argentinos que andan con banderas los adoran, y uno de esos locos es mi hijo. Conoció gente, y un muchacho sirio le dio alojamiento; todas estas historias las cuenta en Tik-Tok e Instagram”, siguió el relato Juan Villarroel.
A modo de anécdota, contó que para el partido inaugural que jugó con Ecuador, el amigo sirio llevó a Lucas a la tribuna de Qatar, porque necesitaban público que alentara a la Selección anfitriona.
Lucas tenía como objetivo radicarse en España, luego de que Estados Unidos le rechazó la visa. Siempre en la bandera tiene representadas a Esquel y Trelew, porque nació en esta última ciudad, pero a su adolescencia la pasó en Esquel, donde reside la familia hace 24 años. Cuando tenía 20 años, se volvió a Trelew, y vivía con su abuela.
Vendió una camioneta y partió a Europa, y a la familia le decía que tal vez viajaría a Qatar, idea a la que pocos apostaban que concretaría. Estuvo un mes en Barcelona, y comenzó con el operativo Mundial de Qatar. Previamente le ofrecieron trabajo, al que accedería sólo si contaba con una franquicia, que obviamente no tenía.
Pero, le plantearon una alternativa que era viajar a Dubai, y de ahí pasar a Qatar con empleo. Era complicado, y Lucas tomó la opción de dedicarse a las redes sociales, contando historias, y mucha gente lo ayudó con los “cafecitos app”.
Al poco de arribar al país del mundial, el joven conoció al “Chino” Vittor, un argentino que juega en un equipo qatarí, que lo invitaba a comer a su casa, y el sirio del que se hizo amigo le facilitó un departamento en el que está viviendo junto a otros tres argentinos.
Gran sorpresa
Juan habla con Lucas diariamente, y quince días atrás, le comentó que en Qatar lo estaba filmando una productora a la que le llamó la atención su aventura para permanecer como hincha, sobreviviendo de cualquier manera para seguir el Mundial.
La semana pasada le llamó y le adelantó que la Productora viajaría a Esquel desde Buenos Aires, para visitar a la familia y al amigo “Nacho”. Se trataba de la empresa que produjo el documental “Sean eternos” en la Copa América de Brasil.
El documental
Lo cierto es que se viene el documental del Mundial de Qatar, y están haciendo el seguimiento a Lucas Villarroel como participante. Los seis enviados por la Productora, compartieron el partido de Argentina contra los Países Bajos en la casa de la familia Villarroel, y estuvo de invitado Nacho a quien le realizaron una entrevista, ya que es parte de la atractiva historia.
Fue una sorpresa la llegada del equipo para producir momentos con la familia Villarroel. El escenario fue compartir el partido con Países Bajos, con una comida de por medio, que consistió en un cordero que tiró a la parrilla el padre del aventurero Lucas.
Villarroel habló el martes con su hijo, y le estaban haciendo el seguimiento como hincha que es protagonista de una estadía inolvidable en tierras lejanas. Remarcó la ayuda que ha recibido Lucas de distintos países con los Cafecitos, que espera en estas horas para lograr hacerse de una entrada y presenciar la final el domingo, que tendrá como protagonista a la Selección Nacional. El guión de la Productora es que la historia finalice con un abrazo entre Lucas y su amigo Nacho, en Buenos Aires, o en Esquel.#
Lucas Villarroel es un joven de 32 años que compartió su vida entre Trelew y Esquel, y decidió viajar a Europa a forjar su futuro. Desde el Viejo Continente emprendió la aventura de llegar a Qatar para presenciar el Mundial, y buscar que su ídolo Julián Alvarez le firmara una foto, para cumplir con una promesa que le hizo a su gran amigo de Esquel, Ignacio (Nacho).
Logró llegar a Doha en septiembre, y la firma de Julián, por lo que se siente satisfecho porque se cumplieron los dos objetivos. Ahora resta el reencuentro con “Nacho”, quien sufrió una operación de un tumor en la cabeza, y se recupera. Ambos son fanáticos de River y particularmente del delantero del Seleccionado, que jugó hace meses atrás en el Millonario.
Una “locura”
El padre del joven, Juan Villarroel, en Cadena Tiempo contó muy contento la historia de la “locura” de su hijo, que derribó obstáculos y arribó a Qatar para disfrutar del Mundial. La pasó mal, pero se acomodó y ahora está disfrutando a la espera de la final del domingo.
“No se si Lucas tomó la dimensión de lo que está haciendo”, manifestó cómplice de la aventura y sonriente afirmó que “si cuento todo, nadie me lo creería”. Es que el joven fue uno de los primeros en llegar a Qatar, con una muda de ropa, y una carpa en la que dormía en la calle o cualquier espacio que encontraba, porque era difícil encontrar un alojamiento habilitado.
“A los argentinos que andan con banderas los adoran, y uno de esos locos es mi hijo. Conoció gente, y un muchacho sirio le dio alojamiento; todas estas historias las cuenta en Tik-Tok e Instagram”, siguió el relato Juan Villarroel.
A modo de anécdota, contó que para el partido inaugural que jugó con Ecuador, el amigo sirio llevó a Lucas a la tribuna de Qatar, porque necesitaban público que alentara a la Selección anfitriona.
Lucas tenía como objetivo radicarse en España, luego de que Estados Unidos le rechazó la visa. Siempre en la bandera tiene representadas a Esquel y Trelew, porque nació en esta última ciudad, pero a su adolescencia la pasó en Esquel, donde reside la familia hace 24 años. Cuando tenía 20 años, se volvió a Trelew, y vivía con su abuela.
Vendió una camioneta y partió a Europa, y a la familia le decía que tal vez viajaría a Qatar, idea a la que pocos apostaban que concretaría. Estuvo un mes en Barcelona, y comenzó con el operativo Mundial de Qatar. Previamente le ofrecieron trabajo, al que accedería sólo si contaba con una franquicia, que obviamente no tenía.
Pero, le plantearon una alternativa que era viajar a Dubai, y de ahí pasar a Qatar con empleo. Era complicado, y Lucas tomó la opción de dedicarse a las redes sociales, contando historias, y mucha gente lo ayudó con los “cafecitos app”.
Al poco de arribar al país del mundial, el joven conoció al “Chino” Vittor, un argentino que juega en un equipo qatarí, que lo invitaba a comer a su casa, y el sirio del que se hizo amigo le facilitó un departamento en el que está viviendo junto a otros tres argentinos.
Gran sorpresa
Juan habla con Lucas diariamente, y quince días atrás, le comentó que en Qatar lo estaba filmando una productora a la que le llamó la atención su aventura para permanecer como hincha, sobreviviendo de cualquier manera para seguir el Mundial.
La semana pasada le llamó y le adelantó que la Productora viajaría a Esquel desde Buenos Aires, para visitar a la familia y al amigo “Nacho”. Se trataba de la empresa que produjo el documental “Sean eternos” en la Copa América de Brasil.
El documental
Lo cierto es que se viene el documental del Mundial de Qatar, y están haciendo el seguimiento a Lucas Villarroel como participante. Los seis enviados por la Productora, compartieron el partido de Argentina contra los Países Bajos en la casa de la familia Villarroel, y estuvo de invitado Nacho a quien le realizaron una entrevista, ya que es parte de la atractiva historia.
Fue una sorpresa la llegada del equipo para producir momentos con la familia Villarroel. El escenario fue compartir el partido con Países Bajos, con una comida de por medio, que consistió en un cordero que tiró a la parrilla el padre del aventurero Lucas.
Villarroel habló el martes con su hijo, y le estaban haciendo el seguimiento como hincha que es protagonista de una estadía inolvidable en tierras lejanas. Remarcó la ayuda que ha recibido Lucas de distintos países con los Cafecitos, que espera en estas horas para lograr hacerse de una entrada y presenciar la final el domingo, que tendrá como protagonista a la Selección Nacional. El guión de la Productora es que la historia finalice con un abrazo entre Lucas y su amigo Nacho, en Buenos Aires, o en Esquel.#