Vive hace dos años con sus dos nenes en una Vecinal

Una mujer con dos hijos menores, hace dos años que vive en la sede vecinal de barrio Ceferino de Esquel. Un temporal de lluvia le inundó y averió la casilla que ocupaba en barrio Cañadón de Bórquez, y la ubicaron en esa dependencia vecinalista donde permanece.

Así vive una mujer con sus dos hijos menores en una sede vecinal.
Así vive una mujer con sus dos hijos menores en una sede vecinal.
11 JUL 2022 - 20:14 | Actualizado 12 JUL 2022 - 23:46

Es Mariana Ramírez, quien lamentó que hayan transcurrido dos años y aún se encuentra en la sede vecinal. Comentó que le van a adjudicar un terreno, pero aún no tiene la documentación, y advirtió que es un espacio al que todavía no llegan los servicios, y está en la parte alta de barrio Ceferino.

Tiene tres hijos de 9, 4 y 3 años; uno de ellos, el mayor, viviendo con su padre en la localidad de Sarmiento. Dijo que el lugar donde está no es cómodo, porque concurren vecinos que van a realizar trámites a la Junta Vecinal, y le golpean la puerta, ya que ocupa lo que serían las oficinas, y la comisión barrial funciona en el Salón de Usos Múltiples. “Soy consciente que la Junta Vecinal debe desarrollar sus actividades”, afirmó.

Relató que mucha gente la insulta reprochándole que usurpó la sede, y “no es así, me prestaron este lugar”.

Acerca del sustento de los niños, señaló que no le falta porque vende ropa y trabaja en lavado y planchado, para que no les falte la comida.
Luego Mariana manifestó que quienes quieran ayudarla, le lleven lo que consideren, que será importante.

Agregó que del municipio no se acercó nadie, y sólo pidió alimentos que no puede ir a retirar a Desarrollo Social, porque tiene que hacer una fila para esperar y no puede hacerlo por su hija menor, con las bajas temperaturas que se están registrando.

“Yo no elegí estar así; es una circunstancia que le puede tocar a cualquier persona”, recalcó la mujer y sugirió que “hay que ponerse en el lugar del otro para sentir esto. No es fácil salir a la calle y escuchar a la gente que me dice que estoy ocupando la sede vecinal. Han roto vidrios de la puerta a pesar de que cuido porque no es mío. Falta empatía”.

Grupo solidario

Desde que sufrió la avería en la casilla que habitaba en barrio Cañadón de Bórquez, Mariana Ramírez estuvo acompañada por la Asociación Integración Social Esquel, que tiene como referente a Herminda Arancibia.

La vecina indicó que la asistieron desde el primer momento a la mujer, y el municipio le cedió la sede vecinal de barrio Ceferino para que viva con sus hijos. “Es una tristeza porque quienes se tienen que hacer cargo de estas situaciones, están ausentes”, sostuvo.

Afirmó “Mimi” Arancibia que “ese lugar es una sede vecinal, no es para vivir. Además, no le dieron lo necesario para que viva allí con sus hijos; cuenta con lo mínimo y si hay calefacción”.

Para subsistir, recibe la Asignación Universal por Hijo como único ingreso, y por otro lado Mariana limpia casas y plancha, y debió desistir de un trabajo que le ofrecieron por la mañana, porque debía atender a su hijita y llevarla al jardín.

La referente de la agrupación solidaria aseguró que están en contacto permanente con la vecina, por si necesita algo. “Noto que ha decidido mejorar su vida. Pero, la situación no la acompaña”, subrayó. Arancibia insistió con que no puede seguir viviendo en una sede vecinal, porque no corresponde, y necesita ayuda para lograr tener su casa.

Enfatizó que situaciones como la de Ramírez hay muchas en los barrios de Esquel. “Las entidades que tienen que responder, y quienes están de campaña, si salen a la calle van a encontrar numerosos casos, que piensan que no existen”. #

Así vive una mujer con sus dos hijos menores en una sede vecinal.
Así vive una mujer con sus dos hijos menores en una sede vecinal.
11 JUL 2022 - 20:14

Es Mariana Ramírez, quien lamentó que hayan transcurrido dos años y aún se encuentra en la sede vecinal. Comentó que le van a adjudicar un terreno, pero aún no tiene la documentación, y advirtió que es un espacio al que todavía no llegan los servicios, y está en la parte alta de barrio Ceferino.

Tiene tres hijos de 9, 4 y 3 años; uno de ellos, el mayor, viviendo con su padre en la localidad de Sarmiento. Dijo que el lugar donde está no es cómodo, porque concurren vecinos que van a realizar trámites a la Junta Vecinal, y le golpean la puerta, ya que ocupa lo que serían las oficinas, y la comisión barrial funciona en el Salón de Usos Múltiples. “Soy consciente que la Junta Vecinal debe desarrollar sus actividades”, afirmó.

Relató que mucha gente la insulta reprochándole que usurpó la sede, y “no es así, me prestaron este lugar”.

Acerca del sustento de los niños, señaló que no le falta porque vende ropa y trabaja en lavado y planchado, para que no les falte la comida.
Luego Mariana manifestó que quienes quieran ayudarla, le lleven lo que consideren, que será importante.

Agregó que del municipio no se acercó nadie, y sólo pidió alimentos que no puede ir a retirar a Desarrollo Social, porque tiene que hacer una fila para esperar y no puede hacerlo por su hija menor, con las bajas temperaturas que se están registrando.

“Yo no elegí estar así; es una circunstancia que le puede tocar a cualquier persona”, recalcó la mujer y sugirió que “hay que ponerse en el lugar del otro para sentir esto. No es fácil salir a la calle y escuchar a la gente que me dice que estoy ocupando la sede vecinal. Han roto vidrios de la puerta a pesar de que cuido porque no es mío. Falta empatía”.

Grupo solidario

Desde que sufrió la avería en la casilla que habitaba en barrio Cañadón de Bórquez, Mariana Ramírez estuvo acompañada por la Asociación Integración Social Esquel, que tiene como referente a Herminda Arancibia.

La vecina indicó que la asistieron desde el primer momento a la mujer, y el municipio le cedió la sede vecinal de barrio Ceferino para que viva con sus hijos. “Es una tristeza porque quienes se tienen que hacer cargo de estas situaciones, están ausentes”, sostuvo.

Afirmó “Mimi” Arancibia que “ese lugar es una sede vecinal, no es para vivir. Además, no le dieron lo necesario para que viva allí con sus hijos; cuenta con lo mínimo y si hay calefacción”.

Para subsistir, recibe la Asignación Universal por Hijo como único ingreso, y por otro lado Mariana limpia casas y plancha, y debió desistir de un trabajo que le ofrecieron por la mañana, porque debía atender a su hijita y llevarla al jardín.

La referente de la agrupación solidaria aseguró que están en contacto permanente con la vecina, por si necesita algo. “Noto que ha decidido mejorar su vida. Pero, la situación no la acompaña”, subrayó. Arancibia insistió con que no puede seguir viviendo en una sede vecinal, porque no corresponde, y necesita ayuda para lograr tener su casa.

Enfatizó que situaciones como la de Ramírez hay muchas en los barrios de Esquel. “Las entidades que tienen que responder, y quienes están de campaña, si salen a la calle van a encontrar numerosos casos, que piensan que no existen”. #