Nicolás Alberto “El Ruso” Hammond junto a Juan Colemil Navarro quedaron detenidos preventivamente por tres meses. Está imputado de “homicidio en concurso real con intento de homicidio” cometidos contra Alan Bopp y Rodrigo Ojeda. La agresión ocurrió la madrugada del 11 de abril en el barrio Comercio IV de Puerto Madryn. El primero falleció por un corte en el cuello. El segundo fue apuñalado por la espalda y se encuentra hospitalizado en el “Andrés Isola” de aquella ciudad. Las víctimas habían salido a pasear un perro Pitbull y lo hicieron a esas horas para evitar que se cruce con otros canes y que se pelee. Sin embargo, los que se encontraron con una pelea fueron ellos y con un desenlace fatal
Tanto “El Ruso” como el estibador poseen antecedentes; pero Hammond cuenta con un prontuario más pesado. Ese pasado, le irá en contra si con condenados, ya que no podrán acceder a beneficios que la ley posee. Dentro de noventa días, se volverá a revisar la medida en base a distintos resultados de pericias y en seis meses, el plazo legal de investigación, la Fiscalía deberá formular la acusación para elevar la causa a juicio.
No obstante ello, la historia delictual de Nicolás Hammond tiene precedentes importantes. Hasta que fuera detenido hace 48 horas, gozaba de una libertad condicional ya que había cumplido las partes de su condena de cuatro años por varios hechos delictivos. Obviamente, su aprehensión complica seriamente el beneficio de su medida coerción. Pero, precisamente, el 1º de febrero de 2018, fue sometido a una audiencia en los tribunales de Trelew, donde fue acusado de asesinar a Néstor Villalba, un interno de la Alcaidía Policial de esa ciudad que compartía pabellón con Hammond y que el 31 de enero de ese año fue muerto a cuchilladas.
La entonces fiscal María Tolomei, pudo determinar que ese 31 de enero, cerca de las 22,30, en el pabellón 4 de la Alcaidía se habría registrado una pelea entre los internos Villalba y Hammond, en un lugar ubicado entre el “Rancho” que compartían y la reja de ingreso. Como consecuencia de la refriega Villalba habría recibido tres estocadas, una en un muslo, otra en el antebrazo del brazo izquierdo y la tercera en la cavidad toráxica a la altura del corazón, que fuera la causante del deceso. La víctima cayó y fue auxiliado por dos presos que llamaron a los efectivos policiales de guardia, que acudieron y tras efectuar disparos al aire con proyectiles antitumulto, retiran al malherido y llamaron a personal del hospital zonal, aunque la muerte se produjo antes de recibir cualquier tipo de atención.
Hammond fue imputado del delito de homicidio simple en carácter de autor, en el marco de los artículos 79 y 45 del Código Penal. Se argumentó sobre la existencia de los hechos al mencionar las actas policiales labradas, la constatación de la existencia del cuerpo, constancia de quienes fueron las personas presentes y una inspección ocular llevada adelante, donde se advirtieron manchas hemáticas en literas y cuchetas, además de hallarse y proceder al secuestro de una hoja de cuchillo, una malla con manchas hemáticas, teléfonos celulares y alambres de acero en el sector del baño. Además se adjuntó la autopsia certificando las heridas y confirmando la causa de muerte.
Tefiriéndose a la probable autoría, Tolomei indicó que se efectuó una requisa personal y exámen físico a todos los internos del pabellón y solo Hammond presentaba lesiones en diferentes partes de su cuerpo con escoriaciones diversas. Por otra parte, se trajo a colación lo que el imputado habría dicho a la médica que lo atendió en su momento: “estaba acostado en mi rancho y se acercó este pibe a puntearme y me defendí, alcancé a ver que tenía una punta y se la saqué para defenderme”. Refirió sobre la entrevista efectuada a 11 internos en un pabellón donde residen 16 personas quienes dieron precisiones sobre la pelea que pudieron observar, aludiendo también a que ese día Villalba no estaba bien, se lo veía nervioso y raro sobre todo después de las visitas que tuvieron lugar durante esa jornada.
La investigación se abrió y el acusado -que tenía una condena de cuatro años desde diciembre de 2016- fue alojado en otro centro penitenciario para evitar los peligrosos procesales y con una plazo de investigación de seis meses; todo autorizado por el juez Sergio Piñeda. Sin embargo, esta causa no tuvo los resultados esperados por el Ministerio Público Fiscal, ya que, -por falta de pruebas- evidentemente, Nicolás Hammond resultó sobreseído por esta causa (a pesar de un recurso de la querella) y al cumplir parte de su pena, recupero, de manera condicional, su libertad ambulatoria. Hasta este sábado. Cuando se lo atrapó junto a su presunto cómplice y se lo acusó de asesinar de una estocada a Alan Bopp, el joven de 21 años, que una madrugada sacó a pasear a su perro, sin saber que lo esperaba la muerte.

Nicolás Alberto “El Ruso” Hammond junto a Juan Colemil Navarro quedaron detenidos preventivamente por tres meses. Está imputado de “homicidio en concurso real con intento de homicidio” cometidos contra Alan Bopp y Rodrigo Ojeda. La agresión ocurrió la madrugada del 11 de abril en el barrio Comercio IV de Puerto Madryn. El primero falleció por un corte en el cuello. El segundo fue apuñalado por la espalda y se encuentra hospitalizado en el “Andrés Isola” de aquella ciudad. Las víctimas habían salido a pasear un perro Pitbull y lo hicieron a esas horas para evitar que se cruce con otros canes y que se pelee. Sin embargo, los que se encontraron con una pelea fueron ellos y con un desenlace fatal
Tanto “El Ruso” como el estibador poseen antecedentes; pero Hammond cuenta con un prontuario más pesado. Ese pasado, le irá en contra si con condenados, ya que no podrán acceder a beneficios que la ley posee. Dentro de noventa días, se volverá a revisar la medida en base a distintos resultados de pericias y en seis meses, el plazo legal de investigación, la Fiscalía deberá formular la acusación para elevar la causa a juicio.
No obstante ello, la historia delictual de Nicolás Hammond tiene precedentes importantes. Hasta que fuera detenido hace 48 horas, gozaba de una libertad condicional ya que había cumplido las partes de su condena de cuatro años por varios hechos delictivos. Obviamente, su aprehensión complica seriamente el beneficio de su medida coerción. Pero, precisamente, el 1º de febrero de 2018, fue sometido a una audiencia en los tribunales de Trelew, donde fue acusado de asesinar a Néstor Villalba, un interno de la Alcaidía Policial de esa ciudad que compartía pabellón con Hammond y que el 31 de enero de ese año fue muerto a cuchilladas.
La entonces fiscal María Tolomei, pudo determinar que ese 31 de enero, cerca de las 22,30, en el pabellón 4 de la Alcaidía se habría registrado una pelea entre los internos Villalba y Hammond, en un lugar ubicado entre el “Rancho” que compartían y la reja de ingreso. Como consecuencia de la refriega Villalba habría recibido tres estocadas, una en un muslo, otra en el antebrazo del brazo izquierdo y la tercera en la cavidad toráxica a la altura del corazón, que fuera la causante del deceso. La víctima cayó y fue auxiliado por dos presos que llamaron a los efectivos policiales de guardia, que acudieron y tras efectuar disparos al aire con proyectiles antitumulto, retiran al malherido y llamaron a personal del hospital zonal, aunque la muerte se produjo antes de recibir cualquier tipo de atención.
Hammond fue imputado del delito de homicidio simple en carácter de autor, en el marco de los artículos 79 y 45 del Código Penal. Se argumentó sobre la existencia de los hechos al mencionar las actas policiales labradas, la constatación de la existencia del cuerpo, constancia de quienes fueron las personas presentes y una inspección ocular llevada adelante, donde se advirtieron manchas hemáticas en literas y cuchetas, además de hallarse y proceder al secuestro de una hoja de cuchillo, una malla con manchas hemáticas, teléfonos celulares y alambres de acero en el sector del baño. Además se adjuntó la autopsia certificando las heridas y confirmando la causa de muerte.
Tefiriéndose a la probable autoría, Tolomei indicó que se efectuó una requisa personal y exámen físico a todos los internos del pabellón y solo Hammond presentaba lesiones en diferentes partes de su cuerpo con escoriaciones diversas. Por otra parte, se trajo a colación lo que el imputado habría dicho a la médica que lo atendió en su momento: “estaba acostado en mi rancho y se acercó este pibe a puntearme y me defendí, alcancé a ver que tenía una punta y se la saqué para defenderme”. Refirió sobre la entrevista efectuada a 11 internos en un pabellón donde residen 16 personas quienes dieron precisiones sobre la pelea que pudieron observar, aludiendo también a que ese día Villalba no estaba bien, se lo veía nervioso y raro sobre todo después de las visitas que tuvieron lugar durante esa jornada.
La investigación se abrió y el acusado -que tenía una condena de cuatro años desde diciembre de 2016- fue alojado en otro centro penitenciario para evitar los peligrosos procesales y con una plazo de investigación de seis meses; todo autorizado por el juez Sergio Piñeda. Sin embargo, esta causa no tuvo los resultados esperados por el Ministerio Público Fiscal, ya que, -por falta de pruebas- evidentemente, Nicolás Hammond resultó sobreseído por esta causa (a pesar de un recurso de la querella) y al cumplir parte de su pena, recupero, de manera condicional, su libertad ambulatoria. Hasta este sábado. Cuando se lo atrapó junto a su presunto cómplice y se lo acusó de asesinar de una estocada a Alan Bopp, el joven de 21 años, que una madrugada sacó a pasear a su perro, sin saber que lo esperaba la muerte.