Difunden a nivel internacional el seguimiento de ballenas

Cinco ejemplares son seguidos desde octubre mediante dispositivos satelitales colocados en sus cuerpos, y los resultados son difundidos por una reconocida comunidad científica dedicada a la conservación de estos mamíferos marinos y su habitat.

El seguimiento satelital de ejemplares se difunde por más de 60 países. (Foto: Daniel Feldman).
El seguimiento satelital de ejemplares se difunde por más de 60 países. (Foto: Daniel Feldman).
06 ENE 2015 - 18:41 | Actualizado

Se trata de Wildlife Conservatión Society (WCS o Sociedad de Conservación de la Vida Silvestre, con sede en Nueva York, que difunde a más de 60 países los resultados que arroja el seguimiento satelital a estas ballenas, mediante trasmisores que arrojan información sobre la migración y su alimentación.

La experiencia iniciada en octubre pasado se desarrolla con el aval del gobierno de Chubut y la participación conjunta de su Dirección de Fauna y Flora Silvestre, la Secretaria de Turismo y el Ministerio de Ambiente, junto a la WCS.

Esta sociedad informó que el ejemplar "Buena Onda", madre con cría (identificado como 84498) dejó de transmitir el 21 de diciembre; "Papillón", ejemplar juvenil (120950), aún transmite y sigue en la plataforma continental; "Barefluke", juvenil (84482) que dejó de transmitir el 26 pasado, dio la vuelta a las Islas Georgias y retomaba rumbo al norte.

Sobre esta experiencia, Howard Rosenbaum, director del Programa Gigantes del Océano de la WCS, dijo que "las ballenas se encuentran actualmente en una zona donde los ex expedicionarios balleneras soviéticos mataron a más de 1.000 animales en la década de 1960”.

“Y más allá de estos registros de la caza de ballenas y otros avistamientos ocasionales -agregó- los animales marcados en conjunción con los registros de ballenas proporcionan la mejor imagen de los destinos de la migración y de alimentación para esta población, lo que conducirá a nuevos conocimientos sobre su vida en la inmensidad del Atlántico Sur”.

Esta etapa piloto ha demostrado que la tecnología aplicada es adecuada para la especie, donde los dispositivos de seguimiento se desprenderán de los animales luego de un tiempo, en general menor a los seis meses.

El seguimiento satelital de ejemplares se difunde por más de 60 países. (Foto: Daniel Feldman).
El seguimiento satelital de ejemplares se difunde por más de 60 países. (Foto: Daniel Feldman).
06 ENE 2015 - 18:41

Se trata de Wildlife Conservatión Society (WCS o Sociedad de Conservación de la Vida Silvestre, con sede en Nueva York, que difunde a más de 60 países los resultados que arroja el seguimiento satelital a estas ballenas, mediante trasmisores que arrojan información sobre la migración y su alimentación.

La experiencia iniciada en octubre pasado se desarrolla con el aval del gobierno de Chubut y la participación conjunta de su Dirección de Fauna y Flora Silvestre, la Secretaria de Turismo y el Ministerio de Ambiente, junto a la WCS.

Esta sociedad informó que el ejemplar "Buena Onda", madre con cría (identificado como 84498) dejó de transmitir el 21 de diciembre; "Papillón", ejemplar juvenil (120950), aún transmite y sigue en la plataforma continental; "Barefluke", juvenil (84482) que dejó de transmitir el 26 pasado, dio la vuelta a las Islas Georgias y retomaba rumbo al norte.

Sobre esta experiencia, Howard Rosenbaum, director del Programa Gigantes del Océano de la WCS, dijo que "las ballenas se encuentran actualmente en una zona donde los ex expedicionarios balleneras soviéticos mataron a más de 1.000 animales en la década de 1960”.

“Y más allá de estos registros de la caza de ballenas y otros avistamientos ocasionales -agregó- los animales marcados en conjunción con los registros de ballenas proporcionan la mejor imagen de los destinos de la migración y de alimentación para esta población, lo que conducirá a nuevos conocimientos sobre su vida en la inmensidad del Atlántico Sur”.

Esta etapa piloto ha demostrado que la tecnología aplicada es adecuada para la especie, donde los dispositivos de seguimiento se desprenderán de los animales luego de un tiempo, en general menor a los seis meses.