Sísifo enamorado

Historias Mínimas.

05 JUL 2014 - 21:31 | Actualizado

Por Sergio Pravaz

Pasado el episodio del tan mentado Sísifo, ese guapo de overol que parece que ya anda buscando trabajo en la zona, encandilado como quedó por una galensa infartante que se le cruzó a la salida del Jornada y que es promotora del TC, vamos derechito a lo que nos importa, el Campeonato Mundial de Fútbol que se está llevando a cabo en la hermana República de Brasil. Hermana en todo, por cierto, menos en el fobal. Porque es justo decir que al país de Caetano Veloso lo queremos como a una prima cercana, de esas con la que nos criamos juntos, jugamos al doctor, atravesamos la adolescencia, nos amanecimos en Pirámides y todas esas cosas; pero también porque amamos su música, su poesía, sus playas, su clima, sus garotas, y porque lo tienen a Lula, pero si hay algo que no queremos los argentinos es que salga campeón. No queremos que gane el campeonato. Sí, mordemos banquina pero es así. Con ellos es así. Pero tanto nos queremos y tan cercanos somos que ellos piensan lo mismo de nosotros, y está bien que sea de ese modo, porque así son las amistades de los primos.

Bueno, siguiendo con lo que nos ocupa y antes que ese titán tan humano del Sísifo se vaya del diario, se lo vio dialogando muy animado con el Ruso Bigrevich, que al parecer, no solo lo hace fumar (ya le convidó su primer pucho) sino que le consiguió una changa de utilero en Germinal; no parece mucho en realidad, pero para éste que es una divinidad, no le va a venir a venir mal empezar desde abajo si está tan enloquecido de amor por la Luned, como él dice, y de paso, va a probar un poco de tablón los domingos de partido, junto a la muchachada, que como no les interesa la mitología, seguro lo van a integrar rapidito y sin vueltas, luego de atravesar las pruebas pertinentes.

Así las cosas, es bueno saber, luego de escucharlo al Ruso como le picaba el seso al divino Sisí (quién puede dudar que los barras del club lo llamarán de ese modo) que en este Mundial se está viendo claramente la última etapa del proceso de descolonización que se inició en el continente africano luego de la Segunda Guerra Mundial. Algo que los muchachos más esclarecidos de la popular reseñarían como “venganza al colonialismo”, porque fíjese usted cuáles son los países donde los jugadores de raza negra tienen titularidad, prestigio y extrema destreza: Francia, Inglaterra, Italia, Holanda, Suiza, Alemania y Bélgica. Pavada de pool imperial, ¿no?, e impensado en décadas anteriores.

Luego del cuarto cigarrillo de ambos y promesas de trabajo, la cosa continuó del siguiente modo en la puerta del diario y con un Sísifo azul por el friasononón que hacía en la estrellada noche chubutense. Y claro -sostuvo doctoral el Ruso- con la pilcha que vos traés no vas a durar mucho, pero bueno, escucha y poné atención aunque te tiriten hasta las pestañas. Otro dato alentador lo encontramos en el fracaso de un tipo de fútbol que la televisión nos vende todo el año; países con linaje deportivo que rápidamente fracasaron y se volvieron a casa con las valijas vacías: España, Inglaterra, e Italia, nada menos. Todos eliminados por el Tercer Mundo y para ser más precisos, por países de Latinoamérica; para seguir el orden de prelación los verdugos fueron Chile, Costa Rica y Uruguay.

Ahora escuchá esto, disparó sin piedad el biógrafo de Germinal, esta data es reconfortante; son la cantidad de países de la patria grande que llegaron a octavos de final, es decir, la segunda fase del torneo. Más allá de los dudosos oficios que dicen que hay en los sorteos de estos campeonatos, según el continente donde se lleve a cabo, fueron ocho las naciones que se hicieron lugar a puro golpe de corazón y angustia; ¿querés escuchar la lista? Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Costa Rica, México, Brasil, y Estados Unidos, que si bien no es latino, está en el mapa de este lado, por cierto.

Sólo por eso, hoy hay países más que orgullosos por el lugar al que arribaron, porque algunos de ellos, no sólo nunca alcanzan a destacarse, sino que ya clasificar es un gran mérito; lo que no es poco frente a las siempre temibles potencias soberanas del fútbol.

Finalmente, y luego de la extensa cátedra, el Ruso ingresó nuevamente en el diario y el pobre de Sísifo se quedó solo, pero con la imagen de la galensa Luned dándole vueltas en la cabeza. Eso le alivio las penas pero no el frío. Despacito comenzó a caminar vaya uno a saber dónde.

05 JUL 2014 - 21:31

Por Sergio Pravaz

Pasado el episodio del tan mentado Sísifo, ese guapo de overol que parece que ya anda buscando trabajo en la zona, encandilado como quedó por una galensa infartante que se le cruzó a la salida del Jornada y que es promotora del TC, vamos derechito a lo que nos importa, el Campeonato Mundial de Fútbol que se está llevando a cabo en la hermana República de Brasil. Hermana en todo, por cierto, menos en el fobal. Porque es justo decir que al país de Caetano Veloso lo queremos como a una prima cercana, de esas con la que nos criamos juntos, jugamos al doctor, atravesamos la adolescencia, nos amanecimos en Pirámides y todas esas cosas; pero también porque amamos su música, su poesía, sus playas, su clima, sus garotas, y porque lo tienen a Lula, pero si hay algo que no queremos los argentinos es que salga campeón. No queremos que gane el campeonato. Sí, mordemos banquina pero es así. Con ellos es así. Pero tanto nos queremos y tan cercanos somos que ellos piensan lo mismo de nosotros, y está bien que sea de ese modo, porque así son las amistades de los primos.

Bueno, siguiendo con lo que nos ocupa y antes que ese titán tan humano del Sísifo se vaya del diario, se lo vio dialogando muy animado con el Ruso Bigrevich, que al parecer, no solo lo hace fumar (ya le convidó su primer pucho) sino que le consiguió una changa de utilero en Germinal; no parece mucho en realidad, pero para éste que es una divinidad, no le va a venir a venir mal empezar desde abajo si está tan enloquecido de amor por la Luned, como él dice, y de paso, va a probar un poco de tablón los domingos de partido, junto a la muchachada, que como no les interesa la mitología, seguro lo van a integrar rapidito y sin vueltas, luego de atravesar las pruebas pertinentes.

Así las cosas, es bueno saber, luego de escucharlo al Ruso como le picaba el seso al divino Sisí (quién puede dudar que los barras del club lo llamarán de ese modo) que en este Mundial se está viendo claramente la última etapa del proceso de descolonización que se inició en el continente africano luego de la Segunda Guerra Mundial. Algo que los muchachos más esclarecidos de la popular reseñarían como “venganza al colonialismo”, porque fíjese usted cuáles son los países donde los jugadores de raza negra tienen titularidad, prestigio y extrema destreza: Francia, Inglaterra, Italia, Holanda, Suiza, Alemania y Bélgica. Pavada de pool imperial, ¿no?, e impensado en décadas anteriores.

Luego del cuarto cigarrillo de ambos y promesas de trabajo, la cosa continuó del siguiente modo en la puerta del diario y con un Sísifo azul por el friasononón que hacía en la estrellada noche chubutense. Y claro -sostuvo doctoral el Ruso- con la pilcha que vos traés no vas a durar mucho, pero bueno, escucha y poné atención aunque te tiriten hasta las pestañas. Otro dato alentador lo encontramos en el fracaso de un tipo de fútbol que la televisión nos vende todo el año; países con linaje deportivo que rápidamente fracasaron y se volvieron a casa con las valijas vacías: España, Inglaterra, e Italia, nada menos. Todos eliminados por el Tercer Mundo y para ser más precisos, por países de Latinoamérica; para seguir el orden de prelación los verdugos fueron Chile, Costa Rica y Uruguay.

Ahora escuchá esto, disparó sin piedad el biógrafo de Germinal, esta data es reconfortante; son la cantidad de países de la patria grande que llegaron a octavos de final, es decir, la segunda fase del torneo. Más allá de los dudosos oficios que dicen que hay en los sorteos de estos campeonatos, según el continente donde se lleve a cabo, fueron ocho las naciones que se hicieron lugar a puro golpe de corazón y angustia; ¿querés escuchar la lista? Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Costa Rica, México, Brasil, y Estados Unidos, que si bien no es latino, está en el mapa de este lado, por cierto.

Sólo por eso, hoy hay países más que orgullosos por el lugar al que arribaron, porque algunos de ellos, no sólo nunca alcanzan a destacarse, sino que ya clasificar es un gran mérito; lo que no es poco frente a las siempre temibles potencias soberanas del fútbol.

Finalmente, y luego de la extensa cátedra, el Ruso ingresó nuevamente en el diario y el pobre de Sísifo se quedó solo, pero con la imagen de la galensa Luned dándole vueltas en la cabeza. Eso le alivio las penas pero no el frío. Despacito comenzó a caminar vaya uno a saber dónde.