Sólo el 13% de las víctimas de violencia familiar realiza la denuncia después de la primera agresión. Así se desprende del Sistema Intermedio de Registro de Casos de Violencia Doméstica que desarrolla el Poder Judicial de Chubut, puesto en vigencia a mediados de abril de este año.
El Registro tiene como objetivo recolectar información para conocer la realidad de la violencia familiar en la provincia. Los datos cargados pertenecen a siete del total de los juzgados de Familia y a los juzgados multifueros (aquellos que conservan juntas competencias que habitualmente están separadas).
Al tratarse de la primera etapa de carga, la responsable de la Dirección General de Estadística e Indicadores Judiciales del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, Gabriela Benedicto, aclaró: “Todavía no hay un cruce de variables, sólo algo descriptivo, para que se vea la importancia de que todos los organismos carguen sus datos”.
Y agregó: “Esta es la primera vez que tenemos información objetiva porque se habla mucho de la violencia doméstica pero son ideas que, al no tener una base de datos, no se pueden rectificar ni ratificar”.
El Sistema Intermedio de Registro de Casos de Violencia Doméstica se desarrolla entre la Corte Suprema de Justicia de la Nación y las provincias. En Chubut la carga de datos en este sistema se hizo obligatoria a partir del 22 de abril.
Hasta la fecha se totalizaron 143 denuncias. “Es un número bastante importante de casos, aún faltando organismos que informen”, resaltó Benedicto, y aseguró que el mismo permite conocer los “perfiles de las personas que denunciaron y de los agresores que fueron denunciados” en torno a la violencia que se da en el ámbito familiar.
Perfiles
Como uno de los datos principales Benedicto resaltó que “solamente el 13 por ciento denuncia un primer hecho de violencia doméstica. Esto corrobora que las mujeres no denuncian enseguida. La mayoría son casos reiterados y también hay un alto porcentaje de episodios diarios. Pero este 13 por ciento es muy bajo. La mayoría espera. En este punto sabemos del miedo de la mujer, la falta de acceso a la información, entre otras razones”.
De los 143 casos registrados en el mes, 133 corresponden a víctimas mujeres y 10 a víctimas varones. En ese sentido Guillermo Cosentino, titular de la Secretaría de Planificación y Gestión del Superior Tribunal de Justicia, explicó que “la violencia doméstica no sólo es hacia el género femenino sino también hacia el género masculino”. “La mujer ya está tomando conciencia de la violencia y está empezando a denunciar más, pero para el hombre es estigmatizante hacer una denuncia de este tipo”.
En cuanto a las edades de las víctimas, 46 denuncias pertenecen a mujeres de 30 a 39 años, 37 a jóvenes de 22 a 29 años y 16 a la franja de entre 40 y 49 años. En tanto que 14 denuncias fueron de mujeres de entre 50 y 59 años, 11 de 18 a 21, 6 de 15 a 17 años, 2 de 0 a 2 años y 1 de una mujer entre 60 y 74 años.
De los hombres agredidos, 5 fueron entre los 30 y 39 años, 2 de 22 a 29 años, 2 de 40 y 49 años y 1 de 50 y 59 años. En este aspecto Benedicto aclaró que “de 30 a 39 años coinciden en la mayor frecuencia de denuncias. No sabemos si las personas mayores no denuncian o no hay casos”.
En relación a la composición del nivel educativo es similar al analizar víctimas y victimarios. El sector más representativo de estos últimos corresponde a los que tienen estudios primarios completos, mientras que las víctimas se distribuyen mayoritariamente entre estudios primarios completos y secundarios incompletos.
También se desprende del informe que las parejas y exparejas (concubinos o cónyuges) son los principales agresores en los casos de violencia familiar con más del 80 por ciento, mientras que el resto son victimarios con otras relaciones (padres, hermanos, novios, otros parientes, personas no parientes).
Los lugares en donde se radicaron las denuncias fueron: 57 en Puerto Madryn, 49 en Comodoro Rivadavia, 22 en Esquel y 15 en Trelew.
En este último mes lo más denunciado fue la violencia física y verbal. Le siguen la violencia ambiental (el agresor rompe o tira objetos), la violencia económica (sustracción o restricción en el uso del dinero), la violencia de restricción de participación social (control de salidas, encierro, prohibición de participación en eventos sociales) y por último la violencia sexual.
Benedicto aclaró que la clasificación fue realizada por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de Nación.
Importancia de los datos
Al tratarse de los primeros datos del Sistema, Cosentino aclaró que “hay conclusiones que todavía no se pueden sacar hasta que no pase un poco más de tiempo y se incorporen todos los organismos de las ciudades y de la provincia”. Sin embargo destacó que “es incipiente pero ya aparecen datos muy interesantes”. “Se refleja que hay una problemática en la provincia como la hay en todo el mundo, que está llegando mucho a los organismos judiciales”, agregó.
También advirtió que la información relevada “es sólo es lo que se institucionaliza. Detrás de eso hay una cifra opaca que uno todavía no conoce. Y acá es donde debe haber políticas activas de las áreas de Gobierno para trabajar. Es a partir de una muestra como esta que uno puede empezar a sospechar que la temática amerita la inversión de fondos públicos para esta problemática”.
Por su parte Benedicto indicó que este primer informe “apunta a estimular a aquellos organismos que todavía no han cargado y a valorar la carga extra que representa para los empleados judiciales. No es que el trabajo queda en la nada sino que se va a aprovechar y que tiene muchísima importancia”.
También resaltó que “los organismos fuera del ámbito judicial encargados de diseñar políticas o programas destinados a prevenir o revertir este problema sepan que contamos con datos reales para hacer un diagnóstico”.
Y aseguró que a medida que se vayan incorporando datos “la idea es hacer informes sistemáticos, o cuando alguien los vaya requiriendo”.
Sólo el 13% de las víctimas de violencia familiar realiza la denuncia después de la primera agresión. Así se desprende del Sistema Intermedio de Registro de Casos de Violencia Doméstica que desarrolla el Poder Judicial de Chubut, puesto en vigencia a mediados de abril de este año.
El Registro tiene como objetivo recolectar información para conocer la realidad de la violencia familiar en la provincia. Los datos cargados pertenecen a siete del total de los juzgados de Familia y a los juzgados multifueros (aquellos que conservan juntas competencias que habitualmente están separadas).
Al tratarse de la primera etapa de carga, la responsable de la Dirección General de Estadística e Indicadores Judiciales del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, Gabriela Benedicto, aclaró: “Todavía no hay un cruce de variables, sólo algo descriptivo, para que se vea la importancia de que todos los organismos carguen sus datos”.
Y agregó: “Esta es la primera vez que tenemos información objetiva porque se habla mucho de la violencia doméstica pero son ideas que, al no tener una base de datos, no se pueden rectificar ni ratificar”.
El Sistema Intermedio de Registro de Casos de Violencia Doméstica se desarrolla entre la Corte Suprema de Justicia de la Nación y las provincias. En Chubut la carga de datos en este sistema se hizo obligatoria a partir del 22 de abril.
Hasta la fecha se totalizaron 143 denuncias. “Es un número bastante importante de casos, aún faltando organismos que informen”, resaltó Benedicto, y aseguró que el mismo permite conocer los “perfiles de las personas que denunciaron y de los agresores que fueron denunciados” en torno a la violencia que se da en el ámbito familiar.
Perfiles
Como uno de los datos principales Benedicto resaltó que “solamente el 13 por ciento denuncia un primer hecho de violencia doméstica. Esto corrobora que las mujeres no denuncian enseguida. La mayoría son casos reiterados y también hay un alto porcentaje de episodios diarios. Pero este 13 por ciento es muy bajo. La mayoría espera. En este punto sabemos del miedo de la mujer, la falta de acceso a la información, entre otras razones”.
De los 143 casos registrados en el mes, 133 corresponden a víctimas mujeres y 10 a víctimas varones. En ese sentido Guillermo Cosentino, titular de la Secretaría de Planificación y Gestión del Superior Tribunal de Justicia, explicó que “la violencia doméstica no sólo es hacia el género femenino sino también hacia el género masculino”. “La mujer ya está tomando conciencia de la violencia y está empezando a denunciar más, pero para el hombre es estigmatizante hacer una denuncia de este tipo”.
En cuanto a las edades de las víctimas, 46 denuncias pertenecen a mujeres de 30 a 39 años, 37 a jóvenes de 22 a 29 años y 16 a la franja de entre 40 y 49 años. En tanto que 14 denuncias fueron de mujeres de entre 50 y 59 años, 11 de 18 a 21, 6 de 15 a 17 años, 2 de 0 a 2 años y 1 de una mujer entre 60 y 74 años.
De los hombres agredidos, 5 fueron entre los 30 y 39 años, 2 de 22 a 29 años, 2 de 40 y 49 años y 1 de 50 y 59 años. En este aspecto Benedicto aclaró que “de 30 a 39 años coinciden en la mayor frecuencia de denuncias. No sabemos si las personas mayores no denuncian o no hay casos”.
En relación a la composición del nivel educativo es similar al analizar víctimas y victimarios. El sector más representativo de estos últimos corresponde a los que tienen estudios primarios completos, mientras que las víctimas se distribuyen mayoritariamente entre estudios primarios completos y secundarios incompletos.
También se desprende del informe que las parejas y exparejas (concubinos o cónyuges) son los principales agresores en los casos de violencia familiar con más del 80 por ciento, mientras que el resto son victimarios con otras relaciones (padres, hermanos, novios, otros parientes, personas no parientes).
Los lugares en donde se radicaron las denuncias fueron: 57 en Puerto Madryn, 49 en Comodoro Rivadavia, 22 en Esquel y 15 en Trelew.
En este último mes lo más denunciado fue la violencia física y verbal. Le siguen la violencia ambiental (el agresor rompe o tira objetos), la violencia económica (sustracción o restricción en el uso del dinero), la violencia de restricción de participación social (control de salidas, encierro, prohibición de participación en eventos sociales) y por último la violencia sexual.
Benedicto aclaró que la clasificación fue realizada por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de Nación.
Importancia de los datos
Al tratarse de los primeros datos del Sistema, Cosentino aclaró que “hay conclusiones que todavía no se pueden sacar hasta que no pase un poco más de tiempo y se incorporen todos los organismos de las ciudades y de la provincia”. Sin embargo destacó que “es incipiente pero ya aparecen datos muy interesantes”. “Se refleja que hay una problemática en la provincia como la hay en todo el mundo, que está llegando mucho a los organismos judiciales”, agregó.
También advirtió que la información relevada “es sólo es lo que se institucionaliza. Detrás de eso hay una cifra opaca que uno todavía no conoce. Y acá es donde debe haber políticas activas de las áreas de Gobierno para trabajar. Es a partir de una muestra como esta que uno puede empezar a sospechar que la temática amerita la inversión de fondos públicos para esta problemática”.
Por su parte Benedicto indicó que este primer informe “apunta a estimular a aquellos organismos que todavía no han cargado y a valorar la carga extra que representa para los empleados judiciales. No es que el trabajo queda en la nada sino que se va a aprovechar y que tiene muchísima importancia”.
También resaltó que “los organismos fuera del ámbito judicial encargados de diseñar políticas o programas destinados a prevenir o revertir este problema sepan que contamos con datos reales para hacer un diagnóstico”.
Y aseguró que a medida que se vayan incorporando datos “la idea es hacer informes sistemáticos, o cuando alguien los vaya requiriendo”.