¡Que noche, Teté!

El ex técnico de Independiente de Trelew, Julio “Teté” Morant, explicó los motivos de su alejamiento del “Rojinegro”. Habló de desorganización y que su salida sirva para reactivar determinadas cuestiones que son imprescindibles.

03 ABR 2014 - 20:51 | Actualizado

En una charla con el progama “Tiempo Deportivo”, que se emite por FM Tiempo 91.5, ayer el ex entrenador de fútbol de la primera división de Independiente de Trelew, Julio “Teté” Morant, dio sus razones y explicó porqué decidió dar un paso al costado y dejar de ser el DT del elenco “Rojinegro”: “Varios factores influyeron en la decisión de dar un paso al costado, pero principalmente yo notaba una desprotección grande hacia los jugadores, y llegado un momento, la base del proyecto que en un principio teníamos se hizo difícil sostenerla, entonces uno tiene que tomar decisiones principalmente en el caso mío por el bien del club, porque por ahí la salida mía podía llegar a ser una especie de alerta para los dirigentes que podían llegar a perder otra gente también. Espero que mi salida sirva para reactivar determinadas cuestiones en el club que son imprescindibles y necesarias obviamente”.

Consultado sobre si los resultados futbolísticos habían tenido que ver, Morant aclaró: “el factor de mi salida no tiene que ver con lo deportivo, en lo mínimo porque este fue un proceso que nosotros empezamos hace un año y medio y yo fui clarísimo en su momento cuando llegué al club con la idea de potenciar el fútbol del club a través de jugadores de las canteras de las divisiones inferiores, eso se hizo, se respetó, hubo momentos que tuvimos mayor o menor presencia pero siempre con esa idea y sabiendo el costo de que desde lo deportivo en un principio se iba a pagar. Por ahí, los períodos de tiempo que para algunos son normales, para otros es mucho tiempo, entonces en ese ida y vuelta de pensamientos distintos hay gente que puede pensar que un año y medio es mucho, pero yo sigo sosteniendo que los procesos tienen que durar mucho más tiempo”.

Sobre cuándo tomó esta determinación, “Teté” dijo: “la decisión yo ya la pensaba tomar contra Madryn, hablé en ese momento con Sergio Alcayaga, que fue quien me trajo al club, y me dijo que esperemos un poco, sin muchas expectativas de mejorar determinadas cosas, pero lo dilaté, era una decisión muy personal, lo hablé en su momento solo con él y esperamos un poco más y hubo cosas puntuales que después de un análisis propio con tiempo, me llevaron a tomar esta determinación y mucho tiene que ver con una desorganización en el club en factores que no inciden directamente en lo futbolístico. Tienen que ver con el día a día, sostener una continuidad, sostener los jugadores, las responsabilidades que cada uno debe tener en el club, y hablo de las cosas mínimas como limpieza de los vestuarios, marcado de la cancha, limpieza y traslado de la ropa hacia los lugares donde jugamos, no solamente hablo de primera división sino también de divisiones menores, esa desorganización que nos hacía a nosotros perder de vista algunas cosas para meternos en cosas cotidianas que no eran parte de nuestra función pero en nuestro fútbol evidentemente hay cuestiones que son difíciles de manejar y de derivar, porque muchas veces yo y técnicos de inferiores nos hemos tenido que encargar de trasladar ropa, tuve que comprar pelotas de fútbol porque no teníamos las necesarias. Estas cuestiones no tienen que ver con mala fe, sino con una cuestión de organización y algunos problemas entre los dirigentes de mayor peso, pero como yo no veía que esto podía solucionarse es que decidí no ser cómplice, no en el mal sentido, sino que cuando uno se va acostumbrando a convivir con las falencias, terminás siendo parte de esos errores. Los jugadores ya lo estaban sintiendo a esto. A mí por cuestiones menores, en este torneo se me fueron nueve jugadores a equipos de la misma liga donde los proyectos los convencían más, tienen beneficios que le dan cierta comodidad, entonces volver a rearmar otra vez el equipo acudiendo a las divisiones inferiores que el club gracias a Dios las pudo proveer y yo me imaginaba en un plazo cercano volver a pasar por lo mismo porque el club no estaba dando respuestas a estas necesidades y veía que no tenía mucho sentido, porque si contara con los jugadores y el apoyo del club es distinto pero si cada vez que empieza un torneo hay que rearmar el equipo se hace mucho más difícil. Cuando llegué, yo estaba totalmente convencido que podíamos mejorar esta situación en el club, nos íbamos a potenciar, los chicos me habían demostrado entereza, ganas y un compromiso tremendo hasta el último día pero hay momentos que las decisiones tienen que tomarse. Yo me sentía súper cómodo con lo que es el grupo de trabajo, con Miguel González, Gabriel Tomaselli, colaboradores y jugadores, pero el entorno global no me daba esa tranquilidad. Ojalá me equivoque y todo esto se pueda solucionar porque es un club que sigue teniendo un potencial enorme, aunque cada vez parece más fuerte la imagen del Nacional ’72, cuando eso tendría que ser una vidriera, pero la realidad te muestra que los recuerdos quedan marcados pero en el día a día no sirven de nada”.

Por último, el DT concluyó: “sentía que con la comodidad mía de tener un sueldo, de hacer esta actividad que me gusta y que amo, me hubiera sido más fácil quedarme y seguir cobrando y esperar, pero creí que no era así, que el esfuerzo que hacían los chicos es igual al nuestro y se merecían mínimamente una contención y un apoyo que entendí que nunca lo tuvieron, no pudimos lograrlo”.

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03 ABR 2014 - 20:51

En una charla con el progama “Tiempo Deportivo”, que se emite por FM Tiempo 91.5, ayer el ex entrenador de fútbol de la primera división de Independiente de Trelew, Julio “Teté” Morant, dio sus razones y explicó porqué decidió dar un paso al costado y dejar de ser el DT del elenco “Rojinegro”: “Varios factores influyeron en la decisión de dar un paso al costado, pero principalmente yo notaba una desprotección grande hacia los jugadores, y llegado un momento, la base del proyecto que en un principio teníamos se hizo difícil sostenerla, entonces uno tiene que tomar decisiones principalmente en el caso mío por el bien del club, porque por ahí la salida mía podía llegar a ser una especie de alerta para los dirigentes que podían llegar a perder otra gente también. Espero que mi salida sirva para reactivar determinadas cuestiones en el club que son imprescindibles y necesarias obviamente”.

Consultado sobre si los resultados futbolísticos habían tenido que ver, Morant aclaró: “el factor de mi salida no tiene que ver con lo deportivo, en lo mínimo porque este fue un proceso que nosotros empezamos hace un año y medio y yo fui clarísimo en su momento cuando llegué al club con la idea de potenciar el fútbol del club a través de jugadores de las canteras de las divisiones inferiores, eso se hizo, se respetó, hubo momentos que tuvimos mayor o menor presencia pero siempre con esa idea y sabiendo el costo de que desde lo deportivo en un principio se iba a pagar. Por ahí, los períodos de tiempo que para algunos son normales, para otros es mucho tiempo, entonces en ese ida y vuelta de pensamientos distintos hay gente que puede pensar que un año y medio es mucho, pero yo sigo sosteniendo que los procesos tienen que durar mucho más tiempo”.

Sobre cuándo tomó esta determinación, “Teté” dijo: “la decisión yo ya la pensaba tomar contra Madryn, hablé en ese momento con Sergio Alcayaga, que fue quien me trajo al club, y me dijo que esperemos un poco, sin muchas expectativas de mejorar determinadas cosas, pero lo dilaté, era una decisión muy personal, lo hablé en su momento solo con él y esperamos un poco más y hubo cosas puntuales que después de un análisis propio con tiempo, me llevaron a tomar esta determinación y mucho tiene que ver con una desorganización en el club en factores que no inciden directamente en lo futbolístico. Tienen que ver con el día a día, sostener una continuidad, sostener los jugadores, las responsabilidades que cada uno debe tener en el club, y hablo de las cosas mínimas como limpieza de los vestuarios, marcado de la cancha, limpieza y traslado de la ropa hacia los lugares donde jugamos, no solamente hablo de primera división sino también de divisiones menores, esa desorganización que nos hacía a nosotros perder de vista algunas cosas para meternos en cosas cotidianas que no eran parte de nuestra función pero en nuestro fútbol evidentemente hay cuestiones que son difíciles de manejar y de derivar, porque muchas veces yo y técnicos de inferiores nos hemos tenido que encargar de trasladar ropa, tuve que comprar pelotas de fútbol porque no teníamos las necesarias. Estas cuestiones no tienen que ver con mala fe, sino con una cuestión de organización y algunos problemas entre los dirigentes de mayor peso, pero como yo no veía que esto podía solucionarse es que decidí no ser cómplice, no en el mal sentido, sino que cuando uno se va acostumbrando a convivir con las falencias, terminás siendo parte de esos errores. Los jugadores ya lo estaban sintiendo a esto. A mí por cuestiones menores, en este torneo se me fueron nueve jugadores a equipos de la misma liga donde los proyectos los convencían más, tienen beneficios que le dan cierta comodidad, entonces volver a rearmar otra vez el equipo acudiendo a las divisiones inferiores que el club gracias a Dios las pudo proveer y yo me imaginaba en un plazo cercano volver a pasar por lo mismo porque el club no estaba dando respuestas a estas necesidades y veía que no tenía mucho sentido, porque si contara con los jugadores y el apoyo del club es distinto pero si cada vez que empieza un torneo hay que rearmar el equipo se hace mucho más difícil. Cuando llegué, yo estaba totalmente convencido que podíamos mejorar esta situación en el club, nos íbamos a potenciar, los chicos me habían demostrado entereza, ganas y un compromiso tremendo hasta el último día pero hay momentos que las decisiones tienen que tomarse. Yo me sentía súper cómodo con lo que es el grupo de trabajo, con Miguel González, Gabriel Tomaselli, colaboradores y jugadores, pero el entorno global no me daba esa tranquilidad. Ojalá me equivoque y todo esto se pueda solucionar porque es un club que sigue teniendo un potencial enorme, aunque cada vez parece más fuerte la imagen del Nacional ’72, cuando eso tendría que ser una vidriera, pero la realidad te muestra que los recuerdos quedan marcados pero en el día a día no sirven de nada”.

Por último, el DT concluyó: “sentía que con la comodidad mía de tener un sueldo, de hacer esta actividad que me gusta y que amo, me hubiera sido más fácil quedarme y seguir cobrando y esperar, pero creí que no era así, que el esfuerzo que hacían los chicos es igual al nuestro y se merecían mínimamente una contención y un apoyo que entendí que nunca lo tuvieron, no pudimos lograrlo”.