El velero “Turca Salvaje” recorrió la travesía de 850 millas para unir Puerto Madryn con rumbo a Buenos Aires, en la primera parte de un viaje que culminará el próximo mes cuando la embarcación participe de una regata internacional. El viaje se inició el pasado 4 de enero cuando la embarcación soltó amarras del muelle “Comandante Luis Piedra Buena” para iniciar una travesía en la cual el mal tiempo obligó a la tripulación a ingresar al puerto de Quequén el último 9 de enero en busca de refugio, antes de seguir viaje.
La nave tripulada por Eduardo y Nicolás Vilella, Santiago y Carlos Lena, además de Enrique Guilloz, llegó en las primeras horas del lunes a Buenos Aires y amarró en el Yacht Club Puerto Madero, donde se producirá el recambio de la tripulación, antes de su participación en la regata internacional que unirá Buenos Aires con Río de Janeiro.
El “Turca Salvaje” es un velero de 44.8 pies (14 metros) diseñado por Domato y construido en 1978, que ha participado ya en otras regatas, como la Buenos Aires – Punta del Este cuando tenía la denominación “Salvaje”, que aún conserva en sus registros de inscripción. Tras su llegada al Yacht Club Puerto Madero se alistará la embarcación para su próximo desafío, que será participar de la XXIV Regata Oceánica Buenos Aires – Río de Janeiro, que se iniciará el próximo 15 de febrero y en la cual participará dentro de la Clase A.
El “Turca Salvaje” es un velero conocido entre los amantes de la náutica de la bahía. Llegó a Puerto Madryn el día de Navidad del año 2008 y a fines del año 2012 en un operativo poco usual fue sacado del agua para un reacondicionamiento general en la zona cercana al muelle Piedra Buena.
La nave es propiedad de Eduardo Vilella, quien disfruta la embarcación junto a su familia y amigos. Está construido en madera laminada y cuenta con un motor diesel 6 cilindros. El nombre del velero tiene su anécdota, ya que su dueño relató en su oportunidad a Jornada que sus barcos “siempre se llamaron Turca, tuve el Turca I, el Turca II, el Turca III y este iba a ser el Turca IV; lo que pasa que cuando yo compré el barco se llamaba Salvaje, había tenido un solo dueño y cuando nosotros en Buenos Aires decíamos que andábamos en el Salvaje nos decían que andábamos en un buen barco, era un barco muy conocido y después se comportó como un salvaje en el mar, así que fue un mix de los Turca míos y el Salvaje que no le quisimos sacar, quedó una mezcla”.
El velero “Turca Salvaje” recorrió la travesía de 850 millas para unir Puerto Madryn con rumbo a Buenos Aires, en la primera parte de un viaje que culminará el próximo mes cuando la embarcación participe de una regata internacional. El viaje se inició el pasado 4 de enero cuando la embarcación soltó amarras del muelle “Comandante Luis Piedra Buena” para iniciar una travesía en la cual el mal tiempo obligó a la tripulación a ingresar al puerto de Quequén el último 9 de enero en busca de refugio, antes de seguir viaje.
La nave tripulada por Eduardo y Nicolás Vilella, Santiago y Carlos Lena, además de Enrique Guilloz, llegó en las primeras horas del lunes a Buenos Aires y amarró en el Yacht Club Puerto Madero, donde se producirá el recambio de la tripulación, antes de su participación en la regata internacional que unirá Buenos Aires con Río de Janeiro.
El “Turca Salvaje” es un velero de 44.8 pies (14 metros) diseñado por Domato y construido en 1978, que ha participado ya en otras regatas, como la Buenos Aires – Punta del Este cuando tenía la denominación “Salvaje”, que aún conserva en sus registros de inscripción. Tras su llegada al Yacht Club Puerto Madero se alistará la embarcación para su próximo desafío, que será participar de la XXIV Regata Oceánica Buenos Aires – Río de Janeiro, que se iniciará el próximo 15 de febrero y en la cual participará dentro de la Clase A.
El “Turca Salvaje” es un velero conocido entre los amantes de la náutica de la bahía. Llegó a Puerto Madryn el día de Navidad del año 2008 y a fines del año 2012 en un operativo poco usual fue sacado del agua para un reacondicionamiento general en la zona cercana al muelle Piedra Buena.
La nave es propiedad de Eduardo Vilella, quien disfruta la embarcación junto a su familia y amigos. Está construido en madera laminada y cuenta con un motor diesel 6 cilindros. El nombre del velero tiene su anécdota, ya que su dueño relató en su oportunidad a Jornada que sus barcos “siempre se llamaron Turca, tuve el Turca I, el Turca II, el Turca III y este iba a ser el Turca IV; lo que pasa que cuando yo compré el barco se llamaba Salvaje, había tenido un solo dueño y cuando nosotros en Buenos Aires decíamos que andábamos en el Salvaje nos decían que andábamos en un buen barco, era un barco muy conocido y después se comportó como un salvaje en el mar, así que fue un mix de los Turca míos y el Salvaje que no le quisimos sacar, quedó una mezcla”.