Alrededor de 400 simpatizantes xeneizes se acercaron hasta la puerta del establecimiento hotelero ubicado sobre la calle Corrientes, con el propósito de tributarle afecto a sus jugadores.
Ante ese panorama y con la escasa previsión dispuesta por las autoridades del hotel (ni siquiera se instaló un vallado), se produjeron desbordes, que debieron ser contenidos por efectivos de la Policía rosarina.El micro de la empresa Chevallier arribó pasadas las 20.20 y los integrantes del equipo xeneize empezaron a descender, sin efectuar declaraciones. El primero fue el técnico Carlos Bianchi.El primero de los futbolistas que ingresó al hotel fue Juan Manuel Martínez, mientras que la concurrencia se estremeció cuando bajó del vehículo Román Riquelme, quien fue, sin lugar a dudas, el más vitoreado por los asistentes.
Alrededor de 400 simpatizantes xeneizes se acercaron hasta la puerta del establecimiento hotelero ubicado sobre la calle Corrientes, con el propósito de tributarle afecto a sus jugadores.
Ante ese panorama y con la escasa previsión dispuesta por las autoridades del hotel (ni siquiera se instaló un vallado), se produjeron desbordes, que debieron ser contenidos por efectivos de la Policía rosarina.El micro de la empresa Chevallier arribó pasadas las 20.20 y los integrantes del equipo xeneize empezaron a descender, sin efectuar declaraciones. El primero fue el técnico Carlos Bianchi.El primero de los futbolistas que ingresó al hotel fue Juan Manuel Martínez, mientras que la concurrencia se estremeció cuando bajó del vehículo Román Riquelme, quien fue, sin lugar a dudas, el más vitoreado por los asistentes.