Ayer el Centro Cultural por la Memoria de Trelew fue el escenario de un concurrido y emotivo acto en conmemoración por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a 37 años del golpe militar de 1976. En este marco el gobernador Martín Buzzi llamó a los presentes a retomar “los valores de la libertad y la justicia para el fortalecimiento de la democracia”.
El funcionario entregó placas recordatorias a los familiares de Mario Abel Amaya y de Hipólito Solari Yrigoyen, y dejó formalmente inaugurada la sala de lectura del Viejo Aeropuerto de Trelew denominada “Presentes ahora y siempre”.
Juicios justos
En su discurso Buzzi recordó que hace 30 años que “los argentinos venimos construyendo esta democracia, con diferencias, con matices, donde el valor más preciado sin dudas es la libertad en la política y en todos los sectores” y agregó que “en este tiempo en que estamos recordando el dolor de los familiares de 30 mil desaparecidos, también tenemos la enorme responsabilidad de seguir juzgando, seguir construyendo derechos humanos pero fundamentalmente seguir construyendo una democracia que va a cumplir 30 años y en la que cada uno puso una parte para construirla".
Por ello, Buzzi valoró especialmente el lugar donde hoy funciona el Centro Cultural por la Memoria en Trelew, en el predio del viejo aeropuerto. “Hay que poner en valor este lugar en el que estamos -sostuvo-, porque también desde el conjunto de la comunidad chubutense, de las instituciones, estamos aportando a esta construcción a partir del recuerdo y de la memoria, a llevar adelante juicios justos como el de la Masacre de Trelew y los juicios por la muerte de Abel Amaya y las torturas a Solari Yrigoyen”.
Buzzi enfatizó que “tuvimos muchos años en que los argentinos dirimimos las diferencias a los palos, con el extremo que fue la dictadura más sangrienta que comenzó un día como hoy –por ayer- hace 37 años y el Estado de derecho que vino después y que continúa, permitió juzgar a los responsables”.
Además de Buzzi presidieron el acto el subsecretario de Derechos Humanos, Ricardo Lázaro, el intendente de Trelew, Máximo Pérez Catán, el abogado David Patricio Romero, querellante en causas de delitos de lesa humanidad y de derechos humanos. Acompañaron el evento el secretario de Cultura, Claudio Dalcó, el subsecretario de Justicia, Federico Ruffa, la directora del área de Fortalecimiento de la Democracia y Promoción de los Derechos Humanos de la Municipalidad de Trelew, Silvia Pecci, además de concejales y funcionarios.
Habló como familiar
Por su parte, el subsecretario Ricardo Lázaro rememoró su historia familiar con un hermano desaparecido en manos de la dictadura. “Hoy en Chubut corren nuevos vientos de justicia porque a partir del juicio por la Masacre de Trelew quedó demostrado que se trató de un plan sistemático para llegar a lo que fue después el 24 de marzo de 1976, y ahora se está llevando a cabo otro juicio, el de Amaya y Solari Yrigoyen, para poder calmar un poco el dolor de lo que nos han hecho estos genocidas” ”.
“No puede haber justicia ni paz hasta que el último represor no esté preso. Esos muchachos no luchaban por un cargo político, sino por una sociedad mejor, más libre, por eso para nosotros los familiares todos los días son 24 de marzo”.
Por su parte, el intendente Máximo Pérez Catán reflexionó: “Un día tan negro como el 24 de marzo sólo puede alejarse trabajando en el fortalecimiento de la democracia, trabajando sobre los valores que hacen que no haya nada más importante que el saber y la voluntad popular, expresadas en la verdadera representatividad”.
En tanto, el abogado David Patricio Romero recordó anécdotas junto a aquellos compañeros de militancia que sufrieron los tormentos del terrorismo de Estado.
“Hoy se vive un cambio en la mirada respecto del 24 de marzo. Los argentinos no teníamos la posibilidad de llegar a la verdad”, mencionó el abogado, e indicó que “esto tiene nombre y apellido y se llama Néstor Kirchner”.
Así también, Romero sostuvo que “es imposible hablar hoy como hace 10 años, que había que poner un manto y seguir hacia delante. Hoy estamos convencidos de que la conciliación nacional pasa por la verdad, que no hay que olvidar”.
Ayer el Centro Cultural por la Memoria de Trelew fue el escenario de un concurrido y emotivo acto en conmemoración por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a 37 años del golpe militar de 1976. En este marco el gobernador Martín Buzzi llamó a los presentes a retomar “los valores de la libertad y la justicia para el fortalecimiento de la democracia”.
El funcionario entregó placas recordatorias a los familiares de Mario Abel Amaya y de Hipólito Solari Yrigoyen, y dejó formalmente inaugurada la sala de lectura del Viejo Aeropuerto de Trelew denominada “Presentes ahora y siempre”.
Juicios justos
En su discurso Buzzi recordó que hace 30 años que “los argentinos venimos construyendo esta democracia, con diferencias, con matices, donde el valor más preciado sin dudas es la libertad en la política y en todos los sectores” y agregó que “en este tiempo en que estamos recordando el dolor de los familiares de 30 mil desaparecidos, también tenemos la enorme responsabilidad de seguir juzgando, seguir construyendo derechos humanos pero fundamentalmente seguir construyendo una democracia que va a cumplir 30 años y en la que cada uno puso una parte para construirla".
Por ello, Buzzi valoró especialmente el lugar donde hoy funciona el Centro Cultural por la Memoria en Trelew, en el predio del viejo aeropuerto. “Hay que poner en valor este lugar en el que estamos -sostuvo-, porque también desde el conjunto de la comunidad chubutense, de las instituciones, estamos aportando a esta construcción a partir del recuerdo y de la memoria, a llevar adelante juicios justos como el de la Masacre de Trelew y los juicios por la muerte de Abel Amaya y las torturas a Solari Yrigoyen”.
Buzzi enfatizó que “tuvimos muchos años en que los argentinos dirimimos las diferencias a los palos, con el extremo que fue la dictadura más sangrienta que comenzó un día como hoy –por ayer- hace 37 años y el Estado de derecho que vino después y que continúa, permitió juzgar a los responsables”.
Además de Buzzi presidieron el acto el subsecretario de Derechos Humanos, Ricardo Lázaro, el intendente de Trelew, Máximo Pérez Catán, el abogado David Patricio Romero, querellante en causas de delitos de lesa humanidad y de derechos humanos. Acompañaron el evento el secretario de Cultura, Claudio Dalcó, el subsecretario de Justicia, Federico Ruffa, la directora del área de Fortalecimiento de la Democracia y Promoción de los Derechos Humanos de la Municipalidad de Trelew, Silvia Pecci, además de concejales y funcionarios.
Habló como familiar
Por su parte, el subsecretario Ricardo Lázaro rememoró su historia familiar con un hermano desaparecido en manos de la dictadura. “Hoy en Chubut corren nuevos vientos de justicia porque a partir del juicio por la Masacre de Trelew quedó demostrado que se trató de un plan sistemático para llegar a lo que fue después el 24 de marzo de 1976, y ahora se está llevando a cabo otro juicio, el de Amaya y Solari Yrigoyen, para poder calmar un poco el dolor de lo que nos han hecho estos genocidas” ”.
“No puede haber justicia ni paz hasta que el último represor no esté preso. Esos muchachos no luchaban por un cargo político, sino por una sociedad mejor, más libre, por eso para nosotros los familiares todos los días son 24 de marzo”.
Por su parte, el intendente Máximo Pérez Catán reflexionó: “Un día tan negro como el 24 de marzo sólo puede alejarse trabajando en el fortalecimiento de la democracia, trabajando sobre los valores que hacen que no haya nada más importante que el saber y la voluntad popular, expresadas en la verdadera representatividad”.
En tanto, el abogado David Patricio Romero recordó anécdotas junto a aquellos compañeros de militancia que sufrieron los tormentos del terrorismo de Estado.
“Hoy se vive un cambio en la mirada respecto del 24 de marzo. Los argentinos no teníamos la posibilidad de llegar a la verdad”, mencionó el abogado, e indicó que “esto tiene nombre y apellido y se llama Néstor Kirchner”.
Así también, Romero sostuvo que “es imposible hablar hoy como hace 10 años, que había que poner un manto y seguir hacia delante. Hoy estamos convencidos de que la conciliación nacional pasa por la verdad, que no hay que olvidar”.