“La investigación no avanzó nada”, dijo el padre del ultimado Rodrigo Colihuinca

Ayer, 15 de marzo, se cumplió un año del conmocionante crimen del joven Rodrigo Colihuinca, cuyo cadáver apareció desmembrado en un descampado próximo al Hogar de Ancianos Pedro Dettori de Trelew. El padre de la víctima hizo declaraciones.

15 MAR 2013 - 22:25 | Actualizado

Al cumplirse un año sin novedades en el trágico crimen de Rodrigo Colihuinca, el papá del joven trelewense, Juan Colihuinca, le concedió una entrevista al programa A Tiempo, que se emite por FM Tiempo 91.5.

-Todavía no se sabe quién fue el artífice de la desaparición de Rodrigo.

“Nosotros estamos como el primer día, siempre sufriendo. Este sábado hará un año que Rodrigo salió por última vez de su casa para ir a la escuela. Y en la investigación estamos como el primer día. Tenían pruebas al principio, pero se fueron perdiendo. Hace cuatro meses hallaron el celular. Y hoy al año de hallarlo, estamos como el primer día. Yo después de tres meses pude ver el expediente, con ayuda de la abogada que me está ayudando y ahí veo cómo actuaron, que la fiscal no fue al lugar del hallazgo del cuerpo de mi hijo, que no fue donde lo mataron, fue donde lo tiraron. Y este señor Núñez que empieza a investigar a mi hijo y a la familia.

-¿No hubo ningún tipo de avance? ¿Todo está como el primer día?¿No se sabe qué le pasó a Rodrigo?

No, hasta el día de hoy ni el forense pudo ser claro. Puso que mi hijo tiene muerte dudosa. Algo de no creer lo que puede decir un forense, lo que hicieron con la investigación de Núñez, aduciendo que nosotros no sabíamos que Rodrigo tenía doble vida. Es algo muy fuerte. Yo voy a hacer público el expediente porque para mí no tiene validez lo que este señor ha planteado en el expediente.

-¿Y cómo sigue legalmente?

Hoy no estoy solo, tengo alguien que me ayuda, estoy bien asesorado. No va a ser como los primeros tres meses, que hicieron lo que quisieron conmigo. Ellos no tienen nada. No sé si lo escuchó al señor Miquelarena, que tuvo que salir a hablar, no le quedaba otra. Porque yo no me voy a callar más. Ellos no cumplieron el deber de funcionarios públicos como debían cumplirlo.

-¿Qué dice la investigación hoy?

En la investigación no hay nada. Ni han llamado a declarar a esta persona que tenía el celular de Rodrigo para ver qué hacía con el teléfono de mi hijo. Esa persona no va a ir solo a explicar qué hacía con el celular de mi hijo.

-¿Para usted esta persona está implicada en el hecho?

Claro, de tener el celular. Hace cuatro meses que no lo llaman para preguntarle cómo llegó el celular de Rodrigo a sus manos.

-¿Y cómo está su familia hoy?

Nos fuimos tres meses después de la muerte de mi hijo al interior. Mi familia está destruida. Todos. Yo estoy poniendo fuerzas para sacar adelante a mi esposa, que está muy mal. Y mis hijos, que nunca tuvieron una custodia, lo dejaron a la buena de Dios. Si el celular de mi hijo estaba a tres cuadras de mi casa ellos estaban conviviendo con los asesinos.

-¿Cree que pudo haberse cruzado con el asesino de su hijo?

Sí, y han estado cerca de mi casa. Había caras desconocidas, que uno no había visto. Pueden haber estado en una marcha o en el velorio de mi hijo.

-¿Cómo sigue esto ahora, qué van a hacer?

Yo voy a seguir luchando para que se esclarezca el crimen. Y estos que no cumplieron con el deber de funcionarios, que se vayan si no quieren trabajar. Pero la comunidad y nosotros tenemos que saber qué pasó con mi hijo. No pueden poner en un papel lo que les parezca. Si en un año no han encontrado nada, es porque ellos descartaron otras hipótesis y trabajaron con una sola hipótesis del crimen de Rodrigo.

-¿A quién señala usted, a la policía, a la Fiscalía?

Yo apunto a Mirta Moreno, que es la responsable de no haber ido cuando encontraron a mi hijo. Y este señor Núñez, que supuestamente sabe mucho, pero no creo que sea así. No sé si ellos creen que me van a conformar con lo que tiene. Yo no quiero que esto sea como el caso Gangeme. Yo tengo que saber qué pasó con mi hijo.

Un crimen que conmocionó a la ciudad de Trelew

Rodrigo Colihuinca era un chico de 17 años de edad que había desaparecido el jueves 15 de marzo de 2012 en Trelew y que estaba siendo intensamente buscado por sus padres. En horas del mediodía del día 18 sus progenitores reconocieron la vestimenta cuando le exhibieron la que tenía puesta el cadáver hallado aquella primera fecha en un descampado del barrio Malvinas Argentinas, al sudoeste de la ciudad. Trascendió también que a la víctima le faltaba una mochila, un par de anteojos y el celular. Aún no hay un móvil establecido en el aberrante crimen.

De acuerdo con la información brindada por familiares del menor, la triste noticia de que el cuerpo que fue hallado desmembrado en un descampado pertenecía a Rodrigo Juan Colihuinca la conocieron el viernes antes del mediodía cuando el padre del adolescente fue a la Fiscalía para saber el avance de la investigación.

Allí le mostraron las ropas que tenía el cadáver que fue encontrado en el barrio Malvinas Argentinas y el hombre pese a su dolor pudo reconocerlas como las prendas que vestía su hijo al momento de desaparecer. A su vez se le exhibieron fotos del cuerpo que Colihuinca también identificó.

La familia del joven de 17 años se percató de su desaparición la tarde del jueves cuando comenzaron a pasar las horas y el adolescentes no volvía a su casa luego de ir a realizar una tareas del colegio. De inmediato intentaron comunicarse con el menor pero les resultó imposible.

Al día siguiente comenzaron a repartir afiches e intensificaron su búsqueda hasta que culminó con la identificación del cuerpo de Rodrigo.

“Nunca nos imaginamos que nos iba a pasar esto. Él salió a estudiar y nunca llegó”, confesó la hermana del joven y agregó que “él nunca le hizo mal a nadie, nunca se metió con nadie, no entiendo cómo le pudieron hacer algo así”.

Según indicaron entonces fuentes policiales todavía no existía una hipótesis firme del móvil del hecho. Tampoco se logró establecer si la escena del crimen fue el lugar donde fue hallado el cuerpo o el asesinato ocurrió en las inmediaciones. Otro de los datos que se intenta esclarecer es la causa de la muerte.

En la autopsia practicada en la morgue judicial que funciona en el Cementerio Municipal de Trelew, debido a las condiciones del cuerpo, sus resultados no pudieron ser determinantes por lo que se debieron realizar exámenes complementarios.

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15 MAR 2013 - 22:25

Al cumplirse un año sin novedades en el trágico crimen de Rodrigo Colihuinca, el papá del joven trelewense, Juan Colihuinca, le concedió una entrevista al programa A Tiempo, que se emite por FM Tiempo 91.5.

-Todavía no se sabe quién fue el artífice de la desaparición de Rodrigo.

“Nosotros estamos como el primer día, siempre sufriendo. Este sábado hará un año que Rodrigo salió por última vez de su casa para ir a la escuela. Y en la investigación estamos como el primer día. Tenían pruebas al principio, pero se fueron perdiendo. Hace cuatro meses hallaron el celular. Y hoy al año de hallarlo, estamos como el primer día. Yo después de tres meses pude ver el expediente, con ayuda de la abogada que me está ayudando y ahí veo cómo actuaron, que la fiscal no fue al lugar del hallazgo del cuerpo de mi hijo, que no fue donde lo mataron, fue donde lo tiraron. Y este señor Núñez que empieza a investigar a mi hijo y a la familia.

-¿No hubo ningún tipo de avance? ¿Todo está como el primer día?¿No se sabe qué le pasó a Rodrigo?

No, hasta el día de hoy ni el forense pudo ser claro. Puso que mi hijo tiene muerte dudosa. Algo de no creer lo que puede decir un forense, lo que hicieron con la investigación de Núñez, aduciendo que nosotros no sabíamos que Rodrigo tenía doble vida. Es algo muy fuerte. Yo voy a hacer público el expediente porque para mí no tiene validez lo que este señor ha planteado en el expediente.

-¿Y cómo sigue legalmente?

Hoy no estoy solo, tengo alguien que me ayuda, estoy bien asesorado. No va a ser como los primeros tres meses, que hicieron lo que quisieron conmigo. Ellos no tienen nada. No sé si lo escuchó al señor Miquelarena, que tuvo que salir a hablar, no le quedaba otra. Porque yo no me voy a callar más. Ellos no cumplieron el deber de funcionarios públicos como debían cumplirlo.

-¿Qué dice la investigación hoy?

En la investigación no hay nada. Ni han llamado a declarar a esta persona que tenía el celular de Rodrigo para ver qué hacía con el teléfono de mi hijo. Esa persona no va a ir solo a explicar qué hacía con el celular de mi hijo.

-¿Para usted esta persona está implicada en el hecho?

Claro, de tener el celular. Hace cuatro meses que no lo llaman para preguntarle cómo llegó el celular de Rodrigo a sus manos.

-¿Y cómo está su familia hoy?

Nos fuimos tres meses después de la muerte de mi hijo al interior. Mi familia está destruida. Todos. Yo estoy poniendo fuerzas para sacar adelante a mi esposa, que está muy mal. Y mis hijos, que nunca tuvieron una custodia, lo dejaron a la buena de Dios. Si el celular de mi hijo estaba a tres cuadras de mi casa ellos estaban conviviendo con los asesinos.

-¿Cree que pudo haberse cruzado con el asesino de su hijo?

Sí, y han estado cerca de mi casa. Había caras desconocidas, que uno no había visto. Pueden haber estado en una marcha o en el velorio de mi hijo.

-¿Cómo sigue esto ahora, qué van a hacer?

Yo voy a seguir luchando para que se esclarezca el crimen. Y estos que no cumplieron con el deber de funcionarios, que se vayan si no quieren trabajar. Pero la comunidad y nosotros tenemos que saber qué pasó con mi hijo. No pueden poner en un papel lo que les parezca. Si en un año no han encontrado nada, es porque ellos descartaron otras hipótesis y trabajaron con una sola hipótesis del crimen de Rodrigo.

-¿A quién señala usted, a la policía, a la Fiscalía?

Yo apunto a Mirta Moreno, que es la responsable de no haber ido cuando encontraron a mi hijo. Y este señor Núñez, que supuestamente sabe mucho, pero no creo que sea así. No sé si ellos creen que me van a conformar con lo que tiene. Yo no quiero que esto sea como el caso Gangeme. Yo tengo que saber qué pasó con mi hijo.

Un crimen que conmocionó a la ciudad de Trelew

Rodrigo Colihuinca era un chico de 17 años de edad que había desaparecido el jueves 15 de marzo de 2012 en Trelew y que estaba siendo intensamente buscado por sus padres. En horas del mediodía del día 18 sus progenitores reconocieron la vestimenta cuando le exhibieron la que tenía puesta el cadáver hallado aquella primera fecha en un descampado del barrio Malvinas Argentinas, al sudoeste de la ciudad. Trascendió también que a la víctima le faltaba una mochila, un par de anteojos y el celular. Aún no hay un móvil establecido en el aberrante crimen.

De acuerdo con la información brindada por familiares del menor, la triste noticia de que el cuerpo que fue hallado desmembrado en un descampado pertenecía a Rodrigo Juan Colihuinca la conocieron el viernes antes del mediodía cuando el padre del adolescente fue a la Fiscalía para saber el avance de la investigación.

Allí le mostraron las ropas que tenía el cadáver que fue encontrado en el barrio Malvinas Argentinas y el hombre pese a su dolor pudo reconocerlas como las prendas que vestía su hijo al momento de desaparecer. A su vez se le exhibieron fotos del cuerpo que Colihuinca también identificó.

La familia del joven de 17 años se percató de su desaparición la tarde del jueves cuando comenzaron a pasar las horas y el adolescentes no volvía a su casa luego de ir a realizar una tareas del colegio. De inmediato intentaron comunicarse con el menor pero les resultó imposible.

Al día siguiente comenzaron a repartir afiches e intensificaron su búsqueda hasta que culminó con la identificación del cuerpo de Rodrigo.

“Nunca nos imaginamos que nos iba a pasar esto. Él salió a estudiar y nunca llegó”, confesó la hermana del joven y agregó que “él nunca le hizo mal a nadie, nunca se metió con nadie, no entiendo cómo le pudieron hacer algo así”.

Según indicaron entonces fuentes policiales todavía no existía una hipótesis firme del móvil del hecho. Tampoco se logró establecer si la escena del crimen fue el lugar donde fue hallado el cuerpo o el asesinato ocurrió en las inmediaciones. Otro de los datos que se intenta esclarecer es la causa de la muerte.

En la autopsia practicada en la morgue judicial que funciona en el Cementerio Municipal de Trelew, debido a las condiciones del cuerpo, sus resultados no pudieron ser determinantes por lo que se debieron realizar exámenes complementarios.