Fue en agosto pasado en La Plata, y es a la vez un excelente homenaje a quien armó y condujo al “Rojinegro” de Trelew al fútbol grande y que falleció el martes por la tarde.
-Nadie mejor que usted, Higinio, para recordar cómo nació aquella criatura…
-que para mí todavía sigue viva. Fue algo grandioso. Creo que ni a un mago le hubiera salido mejor. Yo había dirigido a Los Tolosanos, un equipo de la liga de La Plata y me había ido muy bien. A través de un contacto, allegado a Cerioni, un hombre que trabajaba conmigo, me proponen ir a dirigir al sur. Había que arrancar de cero, armar todo. Para colmo, menos Racing y Germinal, teníamos al resto de los equipos en contra bajo el paraguas de la Liga del Valle. A mí me quedó el gusto de que la Liga no quería a Independiente. Y ese sabor amargo no me lo sacará nunca nadie. Nos hicieron la vida imposible.
-Ganan el torneo local y después el Regional…
-Sí, en un trámite final bastante complejo por esas peleas que yo le comentaba. Se decía que Manicler estaba mal habilitado. Los llamados a la AFA eran constantes pero claro, en aquella época las comunicaciones no son como ahora. Le ganamos la final a Racing pero no pudimos festejar hasta que no llegara el telegrama de AFA, aunque teníamos la confirmación verbal de que finalmente Manicler estaba bien incluido. Pero la Liga quería el papel. Hasta que llegó, nos declararon campeones y pudimos festejar…pero la vuelta olímpica la tuvimos que dar en la calle. Hacía una punta de años que Independiente no salía campeón…
-Después al Regional…
-Yo me volví a La Plata, quería hacer el curso de técnico. Y a la vez, Lucho Mestelán, un dirigente de Tandil me quería llevar allá. Pero la insistencia de este hombre chocó con el cariño que le había agarrado a Independiente y las palabras y los llamados de Mehaudy, quien nunca bajó los brazos. Me acuerdo que Mestelán me decía: “Véngase a Tandil, a los de Trelew en el Regional los eliminan rápido…”. Y bueno tuve que decidirme y me volví a Trelew. Trabajaba en la Municipalidad y en el club, pero ganaba más como empleado estatal…
-¿Les tocó una zona difícil?
-Y fuimos a Santa Cruz, a Comodoro, a Río Negro y a La Pampa. Para nada fácil.
Trajimos a Fiandino, a “Coco” Bersan de Comodoro y le dimos para adelante. Me costó bastante convencer a los directivos de viajar a Río Gallegos en avión. Ellos querían ir en micro. Al final fuimos en avión y le ganamos a YCF de allá. En Trelew, goleamos. Entre tanto viaje y entrenar poco al aire libre, practicamos en un gimnasio de Trelew con estufas alrededor nuestro. Con Huracán, terminamos jugando en Gaiman porque nuestra cancha era un desastre. Fue 2-0 y en la revancha perdimos 4-2, por un penal que atajó “Parse”. Como el gol de visitante valía doble, pasamos a la otra ronda. Con Cipolletti perdimos 2-1 allá y ganamos 1-0 en casa. Otra vez, el gol de visitante nos favoreció y fuimos de cabeza a la final.
-Y a La Pampa, contra All Boys, un equipo de moda en esos torneos…
- Me llegó el chimento, en verdad me lo contó Mestelán, que el Consejo Federal veía “con buenos ojos” que clasificara All Boys al Nacional, que jugaban su cuarta final, que no había que viajar tanto. Me dije, ahora tenemos dos rivales, de nuevo…En Santa Rosa perdimos 1 a 0, pero ahí nomás. Hicimos un partidazo. En la revancha, de locales, le dimos un baile bárbaro en el primer tiempo pero solo alcanzó para ganarles uno a cero e ir a los penales. Y les ganamos… Parsechian atajó un penal y metió otro. El decisivo, lo hizo Fiandino, casi rengo.
-Y después el Nacional…
- Sí, fue como un regalo. En esa época había mucha diferencia entre los equipos de AFA y los del interior. Yo ya estaba harto de la Liga, nos tiraban al bombo, nos jodieron bastante, se los dije en la cara. Fuimos elegidos el mejor equipo del interior y el presidente de la Liga ni siquiera fue a recibir el premio. Una falta de respeto. Y casi más me voy a mi casa. Pero, me convencieron y dirigí en el Nacional. El tema era no perder en Trelew. Se hizo lo que se pudo, le aguantamos a San Lorenzo, con River nos comimos una goleada y aún así “Parse” fue también la figura. Pero del Monumental, al menos, nos trajimos 5 millones de pesos y los dirigentes con eso pagaron el fútbol de todo el año…#
Fue en agosto pasado en La Plata, y es a la vez un excelente homenaje a quien armó y condujo al “Rojinegro” de Trelew al fútbol grande y que falleció el martes por la tarde.
-Nadie mejor que usted, Higinio, para recordar cómo nació aquella criatura…
-que para mí todavía sigue viva. Fue algo grandioso. Creo que ni a un mago le hubiera salido mejor. Yo había dirigido a Los Tolosanos, un equipo de la liga de La Plata y me había ido muy bien. A través de un contacto, allegado a Cerioni, un hombre que trabajaba conmigo, me proponen ir a dirigir al sur. Había que arrancar de cero, armar todo. Para colmo, menos Racing y Germinal, teníamos al resto de los equipos en contra bajo el paraguas de la Liga del Valle. A mí me quedó el gusto de que la Liga no quería a Independiente. Y ese sabor amargo no me lo sacará nunca nadie. Nos hicieron la vida imposible.
-Ganan el torneo local y después el Regional…
-Sí, en un trámite final bastante complejo por esas peleas que yo le comentaba. Se decía que Manicler estaba mal habilitado. Los llamados a la AFA eran constantes pero claro, en aquella época las comunicaciones no son como ahora. Le ganamos la final a Racing pero no pudimos festejar hasta que no llegara el telegrama de AFA, aunque teníamos la confirmación verbal de que finalmente Manicler estaba bien incluido. Pero la Liga quería el papel. Hasta que llegó, nos declararon campeones y pudimos festejar…pero la vuelta olímpica la tuvimos que dar en la calle. Hacía una punta de años que Independiente no salía campeón…
-Después al Regional…
-Yo me volví a La Plata, quería hacer el curso de técnico. Y a la vez, Lucho Mestelán, un dirigente de Tandil me quería llevar allá. Pero la insistencia de este hombre chocó con el cariño que le había agarrado a Independiente y las palabras y los llamados de Mehaudy, quien nunca bajó los brazos. Me acuerdo que Mestelán me decía: “Véngase a Tandil, a los de Trelew en el Regional los eliminan rápido…”. Y bueno tuve que decidirme y me volví a Trelew. Trabajaba en la Municipalidad y en el club, pero ganaba más como empleado estatal…
-¿Les tocó una zona difícil?
-Y fuimos a Santa Cruz, a Comodoro, a Río Negro y a La Pampa. Para nada fácil.
Trajimos a Fiandino, a “Coco” Bersan de Comodoro y le dimos para adelante. Me costó bastante convencer a los directivos de viajar a Río Gallegos en avión. Ellos querían ir en micro. Al final fuimos en avión y le ganamos a YCF de allá. En Trelew, goleamos. Entre tanto viaje y entrenar poco al aire libre, practicamos en un gimnasio de Trelew con estufas alrededor nuestro. Con Huracán, terminamos jugando en Gaiman porque nuestra cancha era un desastre. Fue 2-0 y en la revancha perdimos 4-2, por un penal que atajó “Parse”. Como el gol de visitante valía doble, pasamos a la otra ronda. Con Cipolletti perdimos 2-1 allá y ganamos 1-0 en casa. Otra vez, el gol de visitante nos favoreció y fuimos de cabeza a la final.
-Y a La Pampa, contra All Boys, un equipo de moda en esos torneos…
- Me llegó el chimento, en verdad me lo contó Mestelán, que el Consejo Federal veía “con buenos ojos” que clasificara All Boys al Nacional, que jugaban su cuarta final, que no había que viajar tanto. Me dije, ahora tenemos dos rivales, de nuevo…En Santa Rosa perdimos 1 a 0, pero ahí nomás. Hicimos un partidazo. En la revancha, de locales, le dimos un baile bárbaro en el primer tiempo pero solo alcanzó para ganarles uno a cero e ir a los penales. Y les ganamos… Parsechian atajó un penal y metió otro. El decisivo, lo hizo Fiandino, casi rengo.
-Y después el Nacional…
- Sí, fue como un regalo. En esa época había mucha diferencia entre los equipos de AFA y los del interior. Yo ya estaba harto de la Liga, nos tiraban al bombo, nos jodieron bastante, se los dije en la cara. Fuimos elegidos el mejor equipo del interior y el presidente de la Liga ni siquiera fue a recibir el premio. Una falta de respeto. Y casi más me voy a mi casa. Pero, me convencieron y dirigí en el Nacional. El tema era no perder en Trelew. Se hizo lo que se pudo, le aguantamos a San Lorenzo, con River nos comimos una goleada y aún así “Parse” fue también la figura. Pero del Monumental, al menos, nos trajimos 5 millones de pesos y los dirigentes con eso pagaron el fútbol de todo el año…#