La petrolera YPF denunció ayer actos de violencia en dos de sus oficinas de Comodoro Rivadavia. Según expresó en un comunicado, encapuchados ingresaron en su sede administrativa y en una sede de logística hiriendo a tres empleados y provocando destrozos en los edificios y en camionetas de la compañía. <br /><br />La conducción de la petrolera atribuye los disturbios a integrantes del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional de Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral con quien, como informó Jornada, mantiene un conflicto desde el 30 de noviembre pasado. Como consecuencia de los incidentes un empleado que fue identificado como José Castillo quedó internado con heridas. La Policía de Chubut caratuló el caso como usurpación y lesiones. Hasta anoche no había detenidos.<br /><br />De acuerdo a la información oficial de la empresa, el primero de los incidentes se produjo en las oficinas centrales ubicadas en Kilómetro 3, donde sólo se encontraba una persona de vigilancia. Encapuchados ingresaron con palos y lo golpearon. Fue ayer alrededor de las 8. Debido al conflicto, la sede se encuentra sin el personal habitual.<br /><br />Un par de horas después, otro grupo ingresó en la sede de Valle C, un lugar donde la empresa almacena herramientas y otros elementos de logística para la extracción de petróleo en los yacimientos. Unas 15 personas que trabajaban en el lugar fueron obligadas a salir. También se dañaron camionetas 4 por 4 pertenecientes a la empresa. El titular del gremio de los Petroleros Privados, Pedro Argel, desvinculó al gremio de estos hechos.<br /><br />Los ejes del conflicto son la reincorporación de trabajadores despedidos por YPF, el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo firmado por los Jerárquicos y la apertura de una mesa técnica que permita revisar la aplicación de la convención laboral homologada el mes pasado.<br /><br />Históricamente, los empleados y obreros de YPF tras la privatización en 1992 eran encuadrados en SUPEH (Sindicato Unido de Petróleo e Hidrocarburos). La incorporación al escenario laboral de los petroleros jerárquicos llevó a una superposición de cargos con fuertes diferencias salariales.<br /><br />Pero las agresiones denunciadas ayer no son las únicas acciones sindicales: días pasados los jerárquicos tomaron la planta de Termap, una terminal marítima de depósito y despacho de crudo en Caleta Córdova. YPF tiene una participación del 33 por ciento en esa terminal, en la que también son socias otras petroleras, como Pan American Energy, Total Austral y Shell. Desde allí se embarca el crudo en los barcos petroleros para su distribución en las destilerías.<br /><br />Estas medidas afectan a las provincias de Santa Cruz y Chubut que por la paralización de los yacimientos de YPF estarían perdiendo entre 3 y 6 millones de dólares por día. YPF denunció además que el martes pasado, un grupo también supuestamente perteneciente al gremio, destrozó equipos en el yacimiento ubicado en el sector denominado Manantiales Behr, el que desde ese momento dejó de producir.<br /><br />Ayer en Capital Federal las partes tuvieron una reunión en el Ministerio de Trabajo quien dispuso la conciliación obligatoria en el conflicto. Pero durante el encuentro ambas partes se negaron a acatarla.#
La petrolera YPF denunció ayer actos de violencia en dos de sus oficinas de Comodoro Rivadavia. Según expresó en un comunicado, encapuchados ingresaron en su sede administrativa y en una sede de logística hiriendo a tres empleados y provocando destrozos en los edificios y en camionetas de la compañía. <br /><br />La conducción de la petrolera atribuye los disturbios a integrantes del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional de Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral con quien, como informó Jornada, mantiene un conflicto desde el 30 de noviembre pasado. Como consecuencia de los incidentes un empleado que fue identificado como José Castillo quedó internado con heridas. La Policía de Chubut caratuló el caso como usurpación y lesiones. Hasta anoche no había detenidos.<br /><br />De acuerdo a la información oficial de la empresa, el primero de los incidentes se produjo en las oficinas centrales ubicadas en Kilómetro 3, donde sólo se encontraba una persona de vigilancia. Encapuchados ingresaron con palos y lo golpearon. Fue ayer alrededor de las 8. Debido al conflicto, la sede se encuentra sin el personal habitual.<br /><br />Un par de horas después, otro grupo ingresó en la sede de Valle C, un lugar donde la empresa almacena herramientas y otros elementos de logística para la extracción de petróleo en los yacimientos. Unas 15 personas que trabajaban en el lugar fueron obligadas a salir. También se dañaron camionetas 4 por 4 pertenecientes a la empresa. El titular del gremio de los Petroleros Privados, Pedro Argel, desvinculó al gremio de estos hechos.<br /><br />Los ejes del conflicto son la reincorporación de trabajadores despedidos por YPF, el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo firmado por los Jerárquicos y la apertura de una mesa técnica que permita revisar la aplicación de la convención laboral homologada el mes pasado.<br /><br />Históricamente, los empleados y obreros de YPF tras la privatización en 1992 eran encuadrados en SUPEH (Sindicato Unido de Petróleo e Hidrocarburos). La incorporación al escenario laboral de los petroleros jerárquicos llevó a una superposición de cargos con fuertes diferencias salariales.<br /><br />Pero las agresiones denunciadas ayer no son las únicas acciones sindicales: días pasados los jerárquicos tomaron la planta de Termap, una terminal marítima de depósito y despacho de crudo en Caleta Córdova. YPF tiene una participación del 33 por ciento en esa terminal, en la que también son socias otras petroleras, como Pan American Energy, Total Austral y Shell. Desde allí se embarca el crudo en los barcos petroleros para su distribución en las destilerías.<br /><br />Estas medidas afectan a las provincias de Santa Cruz y Chubut que por la paralización de los yacimientos de YPF estarían perdiendo entre 3 y 6 millones de dólares por día. YPF denunció además que el martes pasado, un grupo también supuestamente perteneciente al gremio, destrozó equipos en el yacimiento ubicado en el sector denominado Manantiales Behr, el que desde ese momento dejó de producir.<br /><br />Ayer en Capital Federal las partes tuvieron una reunión en el Ministerio de Trabajo quien dispuso la conciliación obligatoria en el conflicto. Pero durante el encuentro ambas partes se negaron a acatarla.#