Al momento de cumplir 15 años, Martina, una adolescente de Comodoro Rivadavia decidió cambiar la tradición del festejo familiar por una apuesta laboral a futuro: inspirada por el recorrido comerciante de su padre y por otros emprendedores locales, la adolescente le propuso a su familia destinar el dinero previsto para la fiesta a la apertura de un pequeño drugstore frente a la Catedral, en el centro de la ciudad petrolera.
Tras la concreción del proyecto, Martina asumió la atención y gestión del comercio todas las tardes, combinando las jornadas laborales con su rutina escolar.
La repercusión de su historia superó en Instagram los siete millones de reproducciones. A través de las redes, buscó transmitir un mensaje a personas de su misma edad, incentivándolas a perder el temor a los prejuicios y a desarrollar iniciativas propias.
Al momento de cumplir 15 años, Martina, una adolescente de Comodoro Rivadavia decidió cambiar la tradición del festejo familiar por una apuesta laboral a futuro: inspirada por el recorrido comerciante de su padre y por otros emprendedores locales, la adolescente le propuso a su familia destinar el dinero previsto para la fiesta a la apertura de un pequeño drugstore frente a la Catedral, en el centro de la ciudad petrolera.
Tras la concreción del proyecto, Martina asumió la atención y gestión del comercio todas las tardes, combinando las jornadas laborales con su rutina escolar.
La repercusión de su historia superó en Instagram los siete millones de reproducciones. A través de las redes, buscó transmitir un mensaje a personas de su misma edad, incentivándolas a perder el temor a los prejuicios y a desarrollar iniciativas propias.