La Agrupación de Jubilados en Lucha de Comodoro Rivadavia se manifestaron frente a la sede del PAMI en Comodoro Rivadavia para exigir la respuesta a un petitorio entregado hace seis meses ante distintas instancias institucionales.
Desde la conducción de la agrupación precisaron que, tras medio año sin obtener precisiones, fijaron un plazo administrativo de 90 días para recibir explicaciones oficiales de la delegación que encabeza Vanesa Nieva. En caso de no registrarse avances al término de dicho período, la organización planea recurrir a la vía judicial mediante la presentación de un recurso de amparo.
Entre los principales cuestionamientos se encuentra el impacto de las normativas recientes sobre la remuneración de los profesionales de cabecera y especialistas, lo que extendió las esperas para la obtención de turnos médicos a plazos que van de los cuatro meses a más de un año en diversas especialidades. A esta situación se añaden inconvenientes con la distribución de tratamientos específicos y los cambios en la cobertura de medicamentos.
La agrupación advirtió por la disminución en la dotación de empleados dentro de la delegación comodorenses tras la implementación de esquemas de retiro, señalando que una planta reducida de trabajadores debe gestionar la atención de una población de alrededor de 31 mil afiliados en la ciudad.
Durante la jornada, la jubilada Sixta Manuela Pereira compartió su testimonio con Jornada Radio sobre la compleja realidad económica y sanitaria que atraviesan los trabajadores pasivos: "la situación es bastante mala porque los sueldos no aumentan, los medicamentos hay que pagarlos y también cobran plus los médicos. Cada día se hace más difícil vivir".
En la misma línea, Pereira detalló que a esta problemática se le suma el estancamiento de los haberes frente al elevado costo de los servicios y los alimentos, tras incrementos recientes de apenas el 1%. "Yo gano un poquito más de la mínima, más o menos 800 mil pesos, pero ninguno llega a un millón. Uno tiene casa, pero el que alquila, ¿cómo hace?", afirmó.
"A fin de cuentas, es un reclamo justo: uno no pide nada regalado, pide lo que aportó toda la vida", sentenció la jubilada.
La Agrupación de Jubilados en Lucha de Comodoro Rivadavia se manifestaron frente a la sede del PAMI en Comodoro Rivadavia para exigir la respuesta a un petitorio entregado hace seis meses ante distintas instancias institucionales.
Desde la conducción de la agrupación precisaron que, tras medio año sin obtener precisiones, fijaron un plazo administrativo de 90 días para recibir explicaciones oficiales de la delegación que encabeza Vanesa Nieva. En caso de no registrarse avances al término de dicho período, la organización planea recurrir a la vía judicial mediante la presentación de un recurso de amparo.
Entre los principales cuestionamientos se encuentra el impacto de las normativas recientes sobre la remuneración de los profesionales de cabecera y especialistas, lo que extendió las esperas para la obtención de turnos médicos a plazos que van de los cuatro meses a más de un año en diversas especialidades. A esta situación se añaden inconvenientes con la distribución de tratamientos específicos y los cambios en la cobertura de medicamentos.
La agrupación advirtió por la disminución en la dotación de empleados dentro de la delegación comodorenses tras la implementación de esquemas de retiro, señalando que una planta reducida de trabajadores debe gestionar la atención de una población de alrededor de 31 mil afiliados en la ciudad.
Durante la jornada, la jubilada Sixta Manuela Pereira compartió su testimonio con Jornada Radio sobre la compleja realidad económica y sanitaria que atraviesan los trabajadores pasivos: "la situación es bastante mala porque los sueldos no aumentan, los medicamentos hay que pagarlos y también cobran plus los médicos. Cada día se hace más difícil vivir".
En la misma línea, Pereira detalló que a esta problemática se le suma el estancamiento de los haberes frente al elevado costo de los servicios y los alimentos, tras incrementos recientes de apenas el 1%. "Yo gano un poquito más de la mínima, más o menos 800 mil pesos, pero ninguno llega a un millón. Uno tiene casa, pero el que alquila, ¿cómo hace?", afirmó.
"A fin de cuentas, es un reclamo justo: uno no pide nada regalado, pide lo que aportó toda la vida", sentenció la jubilada.