El cáliz que Juan Carlos Pallarols regalará a León XIV

Se trata de una bella pieza artesanal, realizada con restos de municiones de la guerra de Malvinas. Tardó 10 meses en forjarlo y colaboraron 1 millón de personas.


03 NOV 2026 - 20:15 | Actualizado 03 NOV 2026 - 20:22

El gran orfebre argentino fundió restos de municiones del conflicto de 1982 en una pieza de oro, plata y bronce destinada al pontífice. “Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy”, afirma

Con restos de municiones de la guerra de Malvinas incorporados a una pieza de oro, plata y bronce, el orfebre argentino Juan Carlos Pallarols prepara un cáliz para regalar al papa León XIV durante su visita a Argentina, del 8 al 11 de noviembre.

A sus 83 años, Pallarols, uno de los orfebres más reconocidos de Argentina, trabaja en los últimos detalles de una pieza que le ha tomado diez meses realizar y que -afirma- miles de personas contribuyeron a cincelar con pequeños golpes de martillo.

De plata con baño de oro, el cáliz incorpora restos de municiones utilizadas durante la guerra que en 1982 libraron Argentina y Reino Unido por las islas Malvinas.

Su base está ornamentada con símbolos de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Lo acompaña una patena, el pequeño plato litúrgico que sostiene el pan durante la misa.

Un contador electrónico registra las intervenciones de quienes participan en su elaboración. “Tenemos una idea bastante clara de la cantidad de golpes que se dan en la pieza”, dice Pallarols. Por eso asegura que fue confeccionada por “un millón de personas” de toda Argentina.


Descendiente de orfebres catalanes, Pallarols asegura que la tradición familiar se remonta a 1715 y que sus antepasados confeccionan piezas para los pontífices desde el siglo XIX.

“Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy”, afirma Pallarols mientras recorre el taller seguido de cerca por Mingo, su perro inseparable.

Entre sus obras figuran piezas para la realeza europea, como una rosa de plata que regaló a la reina de Países Bajos, Máxima, de origen argentino, y numerosos bastones de mando para los presidentes de su país.

Pero con el actual mandatario, Javier Milei, la tradición se interrumpió. “Milei quería poner ahí a sus perros”, recuerda Pallarols mientras muestra risueño en su taller el bastón que no le fue entregado al mandatario.

El orfebre se negó a esculpir los perros en la empuñadura y Milei terminó con el bastón hecho por otro artesano. (FUENTE: infobae.com). Foto: Luis Robayo / AFP.


03 NOV 2026 - 20:15

El gran orfebre argentino fundió restos de municiones del conflicto de 1982 en una pieza de oro, plata y bronce destinada al pontífice. “Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy”, afirma

Con restos de municiones de la guerra de Malvinas incorporados a una pieza de oro, plata y bronce, el orfebre argentino Juan Carlos Pallarols prepara un cáliz para regalar al papa León XIV durante su visita a Argentina, del 8 al 11 de noviembre.

A sus 83 años, Pallarols, uno de los orfebres más reconocidos de Argentina, trabaja en los últimos detalles de una pieza que le ha tomado diez meses realizar y que -afirma- miles de personas contribuyeron a cincelar con pequeños golpes de martillo.

De plata con baño de oro, el cáliz incorpora restos de municiones utilizadas durante la guerra que en 1982 libraron Argentina y Reino Unido por las islas Malvinas.

Su base está ornamentada con símbolos de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Lo acompaña una patena, el pequeño plato litúrgico que sostiene el pan durante la misa.

Un contador electrónico registra las intervenciones de quienes participan en su elaboración. “Tenemos una idea bastante clara de la cantidad de golpes que se dan en la pieza”, dice Pallarols. Por eso asegura que fue confeccionada por “un millón de personas” de toda Argentina.


Descendiente de orfebres catalanes, Pallarols asegura que la tradición familiar se remonta a 1715 y que sus antepasados confeccionan piezas para los pontífices desde el siglo XIX.

“Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy”, afirma Pallarols mientras recorre el taller seguido de cerca por Mingo, su perro inseparable.

Entre sus obras figuran piezas para la realeza europea, como una rosa de plata que regaló a la reina de Países Bajos, Máxima, de origen argentino, y numerosos bastones de mando para los presidentes de su país.

Pero con el actual mandatario, Javier Milei, la tradición se interrumpió. “Milei quería poner ahí a sus perros”, recuerda Pallarols mientras muestra risueño en su taller el bastón que no le fue entregado al mandatario.

El orfebre se negó a esculpir los perros en la empuñadura y Milei terminó con el bastón hecho por otro artesano. (FUENTE: infobae.com). Foto: Luis Robayo / AFP.