En un contexto económico complejo para el sistema sanitario, el Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) de Comodoro Rivadavia celebra un nuevo aniversario reafirmando su compromiso con el diagnóstico y tratamiento del cáncer. La institución, que se ha consolidado como un centro de referencia para la Patagonia, continúa incorporando tecnología y mantiene un promedio de entre 1.000 y 1.300 consultas oncológicas mensuales.
Jorge Brugna, referente de la institución, destacó que el aniversario encuentra a CABIN trabajando en la modernización de sus prestaciones, con inversiones realizadas mediante recursos propios y el objetivo de ofrecer tratamientos cada vez más precisos, eficientes y menos invasivos. “Estamos muy contentos de cumplir un año más. CABIN mantiene las prestaciones en el área del diagnóstico y tratamiento del cáncer. Sigue atendiendo sin cargo a las personas que deriva el sistema provincial de salud y, por supuesto, a quienes llegan desde el sistema privado, las obras sociales y las prepagas”, expresó.
La institución recibe pacientes de Comodoro Rivadavia y de otras localidades de Chubut, además de personas provenientes de Santa Cruz, que encuentran en el centro una alternativa especializada para acceder a tratamientos oncológicos. Uno de los principales avances que destacó Brugna está relacionado con la incorporación de nuevas modalidades terapéuticas que permiten reducir la duración de los tratamientos y minimizar el daño sobre los tejidos sanos.
El especialista explicó que la evolución tecnológica de la radioterapia apunta a dirigir la radiación con una precisión cada vez mayor, concentrando su efecto sobre el tumor y disminuyendo la exposición de los órganos y tejidos que lo rodean.
“Los tratamientos son cada vez más cortos porque se apunta mejor, se hace menos daño a los tejidos sanos y se destruye más eficientemente el tejido tumoral”, señaló.
En ese sentido, confirmó que CABIN adquirió un moderno sistema de posicionamiento de pacientes para el acelerador lineal, que permite alcanzar niveles de precisión inferiores a un milímetro. La tecnología resulta fundamental para garantizar que la radiación se aplique exactamente sobre el área que necesita tratamiento, incluso cuando existen pequeños cambios en la posición del paciente o movimientos de los órganos internos.
“Se incorporó un sistema de posicionamiento del paciente en la camilla del acelerador lineal que permite tener una precisión por debajo del milímetro entre cómo se acostó ayer y cómo se va a acostar hoy”, explicó.
Brugna ejemplificó que esta precisión resulta especialmente importante en tratamientos de tumores de próstata, cuello uterino o mama, donde es necesario contemplar la ubicación de los órganos y los movimientos asociados a la respiración.
“Hay todo un sistema tecnológico que permite tener una precisión submilimétrica para que uno no crea que está apuntando al tumor cuando, en realidad, está afectando tejido sano”. El equipamiento fue incorporado con recursos propios de la institución, una decisión que Brugna consideró especialmente significativa frente a las dificultades económicas actuales. “Es una forma de festejar este cumpleaños y poder decirle a la comunidad que seguimos trabajando. Pese a esta situación crítica que atravesamos como región y como ciudad, tratamos de mejorar cada día para ser más eficientes en el diagnóstico y tratamiento del cáncer”, afirmó.
Entre 1.000 y 1.300 consultas por mes
La demanda de atención oncológica se mantiene relativamente estable, aunque registra un crecimiento gradual relacionado con la evolución de la población y las necesidades sanitarias. Brugna precisó que CABIN recibe mensualmente entre 1.000 y 1.300 consultas de oncología, correspondientes a pacientes que son evaluados por especialistas y que, según cada diagnóstico, pueden iniciar diferentes tratamientos. Respecto de la evolución de la demanda, explicó que no se observa un aumento extraordinario en comparación con años anteriores.
“El incremento es vegetativo, de entre un 2 y un 7 por ciento aproximadamente en el número de consultas. De todas maneras, estamos más o menos estables”, sostuvo recordando que el abordaje del cáncer se apoya principalmente en tres modalidades terapéuticas: cirugía, quimioterapia y radioterapia. “En general, el tratamiento está basado en un trípode: la cirugía, la quimioterapia y los rayos. Nosotros nos ocupamos de la quimioterapia y de los rayos”, explicó.
Esta combinación de prestaciones convierte a CABIN en una institución de importancia para pacientes que necesitan acceder a tratamientos especializados sin trasladarse a centros médicos de otras regiones del país.
Preocupación por aranceles de PAMI
Más allá de los avances tecnológicos, Brugna manifestó su preocupación por las dificultades económicas que enfrenta la institución debido al atraso en los valores que reconoce PAMI por las prestaciones médicas.
Según explicó, la obra social nacional mantiene aranceles correspondientes a diciembre del año pasado, una situación que genera diferencias significativas respecto de otros sistemas de cobertura. “PAMI sigue pagando lo que pagaba en diciembre del año pasado, que ya era poco. Hace unos días acerqué a las autoridades provinciales un comparativo entre los valores de SEROS y los de PAMI, con diferencias que superan el 100 por ciento”, aseguró.
El especialista remarcó que, pese a esta situación, CABIN mantiene los mismos criterios de atención y calidad terapéutica para todos sus pacientes, independientemente de la cobertura médica que posean. En ese sentido, señaló que los afiliados de PAMI representan una población que requiere especial acompañamiento debido a su edad y a la presencia frecuente de otras enfermedades asociadas. “Los afiliados vienen más seguido, tienen múltiples comorbilidades y necesitan del médico mucho más que los pacientes de otras obras sociales”, explicó.
También cuestionó las dificultades que, según su experiencia, atraviesan numerosos adultos mayores para recibir seguimiento médico mediante el sistema de cabecera de PAMI. “No están cubiertos ni contenidos por los médicos de cabecera, porque eso lo vivimos a diario”, sostuvo.
Sostener la calidad en la atención
Frente al escenario financiero, Brugna confirmó que la institución mantiene gestiones con el Gobierno provincial para conseguir una actualización de los aranceles que paga PAMI.
El objetivo es lograr que se reconozca económicamente la complejidad de las prestaciones y el trabajo profesional que desarrolla el centro. “Estamos siempre haciendo gestiones con el Gobierno provincial para lograr que PAMI mejore sus aranceles, reconozca el trabajo que estamos haciendo acá y nos pueda apoyar”, manifestó.
Brugna insistió en que la institución no establece diferencias en la calidad de los tratamientos según la obra social y destacó el esfuerzo por sostener procedimientos especializados que requieren equipamiento costoso, personal capacitado y actualización permanente. El aniversario representa también una oportunidad para transmitir un mensaje a la comunidad: a pesar de las dificultades económicas, CABIN continúa trabajando para que los pacientes de Chubut y Santa Cruz puedan acceder a tratamientos contra el cáncer con tecnología y atención especializada en la región.
En un contexto económico complejo para el sistema sanitario, el Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) de Comodoro Rivadavia celebra un nuevo aniversario reafirmando su compromiso con el diagnóstico y tratamiento del cáncer. La institución, que se ha consolidado como un centro de referencia para la Patagonia, continúa incorporando tecnología y mantiene un promedio de entre 1.000 y 1.300 consultas oncológicas mensuales.
Jorge Brugna, referente de la institución, destacó que el aniversario encuentra a CABIN trabajando en la modernización de sus prestaciones, con inversiones realizadas mediante recursos propios y el objetivo de ofrecer tratamientos cada vez más precisos, eficientes y menos invasivos. “Estamos muy contentos de cumplir un año más. CABIN mantiene las prestaciones en el área del diagnóstico y tratamiento del cáncer. Sigue atendiendo sin cargo a las personas que deriva el sistema provincial de salud y, por supuesto, a quienes llegan desde el sistema privado, las obras sociales y las prepagas”, expresó.
La institución recibe pacientes de Comodoro Rivadavia y de otras localidades de Chubut, además de personas provenientes de Santa Cruz, que encuentran en el centro una alternativa especializada para acceder a tratamientos oncológicos. Uno de los principales avances que destacó Brugna está relacionado con la incorporación de nuevas modalidades terapéuticas que permiten reducir la duración de los tratamientos y minimizar el daño sobre los tejidos sanos.
El especialista explicó que la evolución tecnológica de la radioterapia apunta a dirigir la radiación con una precisión cada vez mayor, concentrando su efecto sobre el tumor y disminuyendo la exposición de los órganos y tejidos que lo rodean.
“Los tratamientos son cada vez más cortos porque se apunta mejor, se hace menos daño a los tejidos sanos y se destruye más eficientemente el tejido tumoral”, señaló.
En ese sentido, confirmó que CABIN adquirió un moderno sistema de posicionamiento de pacientes para el acelerador lineal, que permite alcanzar niveles de precisión inferiores a un milímetro. La tecnología resulta fundamental para garantizar que la radiación se aplique exactamente sobre el área que necesita tratamiento, incluso cuando existen pequeños cambios en la posición del paciente o movimientos de los órganos internos.
“Se incorporó un sistema de posicionamiento del paciente en la camilla del acelerador lineal que permite tener una precisión por debajo del milímetro entre cómo se acostó ayer y cómo se va a acostar hoy”, explicó.
Brugna ejemplificó que esta precisión resulta especialmente importante en tratamientos de tumores de próstata, cuello uterino o mama, donde es necesario contemplar la ubicación de los órganos y los movimientos asociados a la respiración.
“Hay todo un sistema tecnológico que permite tener una precisión submilimétrica para que uno no crea que está apuntando al tumor cuando, en realidad, está afectando tejido sano”. El equipamiento fue incorporado con recursos propios de la institución, una decisión que Brugna consideró especialmente significativa frente a las dificultades económicas actuales. “Es una forma de festejar este cumpleaños y poder decirle a la comunidad que seguimos trabajando. Pese a esta situación crítica que atravesamos como región y como ciudad, tratamos de mejorar cada día para ser más eficientes en el diagnóstico y tratamiento del cáncer”, afirmó.
Entre 1.000 y 1.300 consultas por mes
La demanda de atención oncológica se mantiene relativamente estable, aunque registra un crecimiento gradual relacionado con la evolución de la población y las necesidades sanitarias. Brugna precisó que CABIN recibe mensualmente entre 1.000 y 1.300 consultas de oncología, correspondientes a pacientes que son evaluados por especialistas y que, según cada diagnóstico, pueden iniciar diferentes tratamientos. Respecto de la evolución de la demanda, explicó que no se observa un aumento extraordinario en comparación con años anteriores.
“El incremento es vegetativo, de entre un 2 y un 7 por ciento aproximadamente en el número de consultas. De todas maneras, estamos más o menos estables”, sostuvo recordando que el abordaje del cáncer se apoya principalmente en tres modalidades terapéuticas: cirugía, quimioterapia y radioterapia. “En general, el tratamiento está basado en un trípode: la cirugía, la quimioterapia y los rayos. Nosotros nos ocupamos de la quimioterapia y de los rayos”, explicó.
Esta combinación de prestaciones convierte a CABIN en una institución de importancia para pacientes que necesitan acceder a tratamientos especializados sin trasladarse a centros médicos de otras regiones del país.
Preocupación por aranceles de PAMI
Más allá de los avances tecnológicos, Brugna manifestó su preocupación por las dificultades económicas que enfrenta la institución debido al atraso en los valores que reconoce PAMI por las prestaciones médicas.
Según explicó, la obra social nacional mantiene aranceles correspondientes a diciembre del año pasado, una situación que genera diferencias significativas respecto de otros sistemas de cobertura. “PAMI sigue pagando lo que pagaba en diciembre del año pasado, que ya era poco. Hace unos días acerqué a las autoridades provinciales un comparativo entre los valores de SEROS y los de PAMI, con diferencias que superan el 100 por ciento”, aseguró.
El especialista remarcó que, pese a esta situación, CABIN mantiene los mismos criterios de atención y calidad terapéutica para todos sus pacientes, independientemente de la cobertura médica que posean. En ese sentido, señaló que los afiliados de PAMI representan una población que requiere especial acompañamiento debido a su edad y a la presencia frecuente de otras enfermedades asociadas. “Los afiliados vienen más seguido, tienen múltiples comorbilidades y necesitan del médico mucho más que los pacientes de otras obras sociales”, explicó.
También cuestionó las dificultades que, según su experiencia, atraviesan numerosos adultos mayores para recibir seguimiento médico mediante el sistema de cabecera de PAMI. “No están cubiertos ni contenidos por los médicos de cabecera, porque eso lo vivimos a diario”, sostuvo.
Sostener la calidad en la atención
Frente al escenario financiero, Brugna confirmó que la institución mantiene gestiones con el Gobierno provincial para conseguir una actualización de los aranceles que paga PAMI.
El objetivo es lograr que se reconozca económicamente la complejidad de las prestaciones y el trabajo profesional que desarrolla el centro. “Estamos siempre haciendo gestiones con el Gobierno provincial para lograr que PAMI mejore sus aranceles, reconozca el trabajo que estamos haciendo acá y nos pueda apoyar”, manifestó.
Brugna insistió en que la institución no establece diferencias en la calidad de los tratamientos según la obra social y destacó el esfuerzo por sostener procedimientos especializados que requieren equipamiento costoso, personal capacitado y actualización permanente. El aniversario representa también una oportunidad para transmitir un mensaje a la comunidad: a pesar de las dificultades económicas, CABIN continúa trabajando para que los pacientes de Chubut y Santa Cruz puedan acceder a tratamientos contra el cáncer con tecnología y atención especializada en la región.