El robo de cables volvió a paralizar la producción petrolera

El robo de aproximadamente 150 metros de cable de cobre provocó un corte de energía en la Subestación CH-93 y obligó a detener siete pozos de producción. Se trata del segundo episodio registrado durante la misma semana, lo que profundiza la preocupación por el impacto de estos delitos en la actividad petrolera.

10 OCT 2026 - 11:17 | Actualizado 10 OCT 2026 - 11:20

El robo de cables volvió a afectar la actividad petrolera en Comodoro Rivadavia. Durante la madrugada de este sábado, un nuevo hecho delictivo provocó la interrupción del suministro eléctrico en una subestación de un yacimiento de la región y derivó en la paralización de siete pozos de producción.

El episodio se registró minutos antes de las 2 de la mañana, cuando se detectó un corte no programado de energía en la Subestación CH-93, correspondiente a la Línea 9 de Campo 11. La interrupción afectó un tendido eléctrico de 10,4 kV y activó las alertas operativas.

Al inspeccionar las instalaciones, el equipo técnico constató la falta de una fase de cable en las inmediaciones de la zona de CH-5. Tras verificar el faltante, se determinó que habían sido sustraídos aproximadamente 150 metros de cable de cobre, lo que provocó la paralización de la Batería CH-93 y la detención operativa de siete pozos petroleros.

Ante la situación, el área de Protección Patrimonial de Pecom dio aviso a las fuerzas de seguridad y solicitó la intervención de la Comisaría Mosconi. Una comitiva policial se trasladó hasta el lugar para constatar los daños y realizar las actuaciones correspondientes.

El nuevo robo se suma a otro episodio ocurrido durante la misma semana en el sector de Bella Vista Sur, donde delincuentes sustrajeron alrededor de 300 metros de cable de cobre. En aquella oportunidad, el hecho también ocasionó un corte no programado en la Subestación CH-93 y afectó el funcionamiento de los mismos siete pozos productivos.

La reiteración de estos delitos genera preocupación en el sector petrolero debido a las consecuencias que tiene sobre la infraestructura energética y la continuidad de las operaciones. Además del perjuicio económico que implica la reposición del material sustraído, estos hechos obligan a interrumpir la producción hasta completar las tareas de reparación.

En una región donde la actividad hidrocarburífera tiene un papel central en la economía y el empleo, los robos de infraestructura representan un problema que excede el daño material. Las interrupciones operativas y los costos adicionales también pueden convertirse en obstáculos para las inversiones y el desarrollo de nuevos puestos de trabajo.

Mientras se avanza con las actuaciones correspondientes, la sucesión de hechos vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las instalaciones eléctricas en los yacimientos y la necesidad de reforzar las medidas de prevención para evitar nuevas interrupciones en la producción petrolera de Comodoro Rivadavia.

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10 OCT 2026 - 11:17

El robo de cables volvió a afectar la actividad petrolera en Comodoro Rivadavia. Durante la madrugada de este sábado, un nuevo hecho delictivo provocó la interrupción del suministro eléctrico en una subestación de un yacimiento de la región y derivó en la paralización de siete pozos de producción.

El episodio se registró minutos antes de las 2 de la mañana, cuando se detectó un corte no programado de energía en la Subestación CH-93, correspondiente a la Línea 9 de Campo 11. La interrupción afectó un tendido eléctrico de 10,4 kV y activó las alertas operativas.

Al inspeccionar las instalaciones, el equipo técnico constató la falta de una fase de cable en las inmediaciones de la zona de CH-5. Tras verificar el faltante, se determinó que habían sido sustraídos aproximadamente 150 metros de cable de cobre, lo que provocó la paralización de la Batería CH-93 y la detención operativa de siete pozos petroleros.

Ante la situación, el área de Protección Patrimonial de Pecom dio aviso a las fuerzas de seguridad y solicitó la intervención de la Comisaría Mosconi. Una comitiva policial se trasladó hasta el lugar para constatar los daños y realizar las actuaciones correspondientes.

El nuevo robo se suma a otro episodio ocurrido durante la misma semana en el sector de Bella Vista Sur, donde delincuentes sustrajeron alrededor de 300 metros de cable de cobre. En aquella oportunidad, el hecho también ocasionó un corte no programado en la Subestación CH-93 y afectó el funcionamiento de los mismos siete pozos productivos.

La reiteración de estos delitos genera preocupación en el sector petrolero debido a las consecuencias que tiene sobre la infraestructura energética y la continuidad de las operaciones. Además del perjuicio económico que implica la reposición del material sustraído, estos hechos obligan a interrumpir la producción hasta completar las tareas de reparación.

En una región donde la actividad hidrocarburífera tiene un papel central en la economía y el empleo, los robos de infraestructura representan un problema que excede el daño material. Las interrupciones operativas y los costos adicionales también pueden convertirse en obstáculos para las inversiones y el desarrollo de nuevos puestos de trabajo.

Mientras se avanza con las actuaciones correspondientes, la sucesión de hechos vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las instalaciones eléctricas en los yacimientos y la necesidad de reforzar las medidas de prevención para evitar nuevas interrupciones en la producción petrolera de Comodoro Rivadavia.