En una reñida primera vuelta presidencial, este domingo 4 de octubre, con el 98,5% escrutado, el político de extrema derecha Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,28% de los votos válidos —excluyendo las boletas en blanco y nulas—, frente al 44,87% del mandatario Luiz Inácio "Lula" da Silva, según la autoridad electoral del país.
Con este resultado, los dos disputarán el balotaje del 25 de octubre, ya que ninguno logró superar la barrera del 50% de los sufragios.
Flávio, el hijo de 45 años del expresidente Jair Bolsonaro, que espera devolver al poder al movimiento de derecha de su padre, superó por menos de 3 puntos al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, que busca un cuarto mandato.
Bolsonaro llegó a acariciar una victoria en la primera vuelta, pero perdió fuerza a medida que entraron los votos de la región noreste del país, bastión de la izquierda brasileña. La campaña para estas elecciones estuvo marcada por escándalos de corrupción, tensión económica y acusaciones de injerencia estadounidense.

El hijo mayor de Jair Bolsonaro sumó este domingo más de 55,5 millones de papeletas con su nombre, unos tres millones más que Lula y alrededor de dos millones más que su padre en la primera vuelta de 2022. El aspirante de extrema derecha se posicionó primero desde el inicio del escrutinio, aunque a medida que avanzaba el conteo redujo de 10 puntos poco más de 2 puntos su ventaja.
Esto se explica en que los estados del sur, que se inclinan por Bolsonaro, suelen ser los primeros en informar los resultados, mientras que los votos del bastión de Lula, en el noreste, generalmente se contabilizan más tarde.
Flávio Bolsonaro ha basado su campaña en usufructuar el capital político heredado de su padre y el endoso de factores de la extrema derecha, como el presidente estadounidense Donald Trump. En cuanto a Lula, el mandatario de izquierda empeoró sus resultados respecto a la primera vuelta de 2022, cuando logró el 48,4% y 57,2 millones de votos.
Antes de los resultados, fuentes de la campaña de Lula habían declarado que el pesidente necesitaba al menos cuatro puntos de ventaja para ir con cierta tranquilidad al balotaje, pero quedó segundo..
Muy atrás, con menos de 3% de apoyo, se ubicaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,90%), el candidato ultra Renan Santos (2,26%), el exgobernador conservador de Goiás Ronaldo Caiado (2,20%) y el exgobernador liberal de Minas Gerais Romeu Zema (0,28 %).
¿Qué se prevé para la segunda vuelta en Brasil? Sondeos habían mostrado un crecimiento de apoyo para Flávio, el candidato del Partido Liberal (PL) por designación de su padre, quien se encuentra en prisión domiciliaria tras ser condenado por una trama golpista contra Lula.
Para la segunda vuelta, los sondeos que se conocieron antes de este domingo proyectan una disputa muy reñida, con empate técnico. A sus 80 años, Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo con el Partido de los Trabajadores (PT), ha centrado su campaña en un legado de crecimiento económico de más del 2%, el desempleo en mínimos y un aumento importante de la masa salarial.
En una reñida primera vuelta presidencial, este domingo 4 de octubre, con el 98,5% escrutado, el político de extrema derecha Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,28% de los votos válidos —excluyendo las boletas en blanco y nulas—, frente al 44,87% del mandatario Luiz Inácio "Lula" da Silva, según la autoridad electoral del país.
Con este resultado, los dos disputarán el balotaje del 25 de octubre, ya que ninguno logró superar la barrera del 50% de los sufragios.
Flávio, el hijo de 45 años del expresidente Jair Bolsonaro, que espera devolver al poder al movimiento de derecha de su padre, superó por menos de 3 puntos al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, que busca un cuarto mandato.
Bolsonaro llegó a acariciar una victoria en la primera vuelta, pero perdió fuerza a medida que entraron los votos de la región noreste del país, bastión de la izquierda brasileña. La campaña para estas elecciones estuvo marcada por escándalos de corrupción, tensión económica y acusaciones de injerencia estadounidense.

El hijo mayor de Jair Bolsonaro sumó este domingo más de 55,5 millones de papeletas con su nombre, unos tres millones más que Lula y alrededor de dos millones más que su padre en la primera vuelta de 2022. El aspirante de extrema derecha se posicionó primero desde el inicio del escrutinio, aunque a medida que avanzaba el conteo redujo de 10 puntos poco más de 2 puntos su ventaja.
Esto se explica en que los estados del sur, que se inclinan por Bolsonaro, suelen ser los primeros en informar los resultados, mientras que los votos del bastión de Lula, en el noreste, generalmente se contabilizan más tarde.
Flávio Bolsonaro ha basado su campaña en usufructuar el capital político heredado de su padre y el endoso de factores de la extrema derecha, como el presidente estadounidense Donald Trump. En cuanto a Lula, el mandatario de izquierda empeoró sus resultados respecto a la primera vuelta de 2022, cuando logró el 48,4% y 57,2 millones de votos.
Antes de los resultados, fuentes de la campaña de Lula habían declarado que el pesidente necesitaba al menos cuatro puntos de ventaja para ir con cierta tranquilidad al balotaje, pero quedó segundo..
Muy atrás, con menos de 3% de apoyo, se ubicaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,90%), el candidato ultra Renan Santos (2,26%), el exgobernador conservador de Goiás Ronaldo Caiado (2,20%) y el exgobernador liberal de Minas Gerais Romeu Zema (0,28 %).
¿Qué se prevé para la segunda vuelta en Brasil? Sondeos habían mostrado un crecimiento de apoyo para Flávio, el candidato del Partido Liberal (PL) por designación de su padre, quien se encuentra en prisión domiciliaria tras ser condenado por una trama golpista contra Lula.
Para la segunda vuelta, los sondeos que se conocieron antes de este domingo proyectan una disputa muy reñida, con empate técnico. A sus 80 años, Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo con el Partido de los Trabajadores (PT), ha centrado su campaña en un legado de crecimiento económico de más del 2%, el desempleo en mínimos y un aumento importante de la masa salarial.