La Municipalidad de Comodoro Rivadavia activó esta mañana un protocolo preventivo ante la delicada situación estructural que presenta una casa deshabitada en calle Francia pasando Maipú, donde se constató un peligro latente de colapso y caída de mampostería. Aunque hasta el momento no se produjeron desprendimientos de envergadura, las autoridades ya dispusieron la intervención urgente de especialistas para evaluar la estabilidad de la zona y resguardar a los vecinos linderos.
Como primera medida operativa, un equipo de geólogos se sumará a los inspectores técnicos para examinar el suelo sobre el cual se asienta la construcción y determinar la viabilidad de frenar el proceso de socavamiento. "Por nuestra parte, desde nuestra secretaría vamos a comenzar a notificar a los vecinos que viven abajo, para garantizar su seguridad ante algún posible desprendimiento de mampostería", aseguró Miguel Gómez, secretario de Control Urbano y Operativo a Jornada Radio.
Gómez aseguró que las lluvias registradas durante las últimas semanas actuaron como un factor determinante en la aceleración del deterioro. El agua acumulada impactó directamente en las capas blandas del suelo, comprometiendo la firmeza del terreno y incrementando el riesgo de desplazamiento de material pesado hacia la zona baja.
Asimismo, desde la Municipalidad llevaron tranquilidad a los vecinos al confirmar que la propiedad se encuentra deshabitada desde hace tiempo y que los propietarios ya fueron contactados por las autoridades. En el lugar ya se montó un perimetrado de seguridad para delimitar el área comprometida e impedir el paso de peatones.
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia activó esta mañana un protocolo preventivo ante la delicada situación estructural que presenta una casa deshabitada en calle Francia pasando Maipú, donde se constató un peligro latente de colapso y caída de mampostería. Aunque hasta el momento no se produjeron desprendimientos de envergadura, las autoridades ya dispusieron la intervención urgente de especialistas para evaluar la estabilidad de la zona y resguardar a los vecinos linderos.
Como primera medida operativa, un equipo de geólogos se sumará a los inspectores técnicos para examinar el suelo sobre el cual se asienta la construcción y determinar la viabilidad de frenar el proceso de socavamiento. "Por nuestra parte, desde nuestra secretaría vamos a comenzar a notificar a los vecinos que viven abajo, para garantizar su seguridad ante algún posible desprendimiento de mampostería", aseguró Miguel Gómez, secretario de Control Urbano y Operativo a Jornada Radio.
Gómez aseguró que las lluvias registradas durante las últimas semanas actuaron como un factor determinante en la aceleración del deterioro. El agua acumulada impactó directamente en las capas blandas del suelo, comprometiendo la firmeza del terreno y incrementando el riesgo de desplazamiento de material pesado hacia la zona baja.
Asimismo, desde la Municipalidad llevaron tranquilidad a los vecinos al confirmar que la propiedad se encuentra deshabitada desde hace tiempo y que los propietarios ya fueron contactados por las autoridades. En el lugar ya se montó un perimetrado de seguridad para delimitar el área comprometida e impedir el paso de peatones.